La ratificación del tratado constitutivo de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) se confirmó como la piedra en el zapato que incomoda a los legisladores del Partido Nacional, que se aprestan a comparecer en el Parlamento sin una unidad de acción, al menos por el momento.
Las posturas a favor y en contra de apoyar la ratificación del tratado quedaron en evidencia ayer durante la reunión de la Agrupación Parlamentaria nacionalista que, presidida por el senador Jorge Larrañaga, finalmente difirió en el tiempo un pronunciamiento esperando hallar una posición de consenso.
A lo largo de la reunión y al advertir las posiciones encontradas, el propio senador Larrañaga sostuvo que la discusión debe ser "amplia y profunda" y que el tema "recién está planteado".
En el encuentro adelantaron su posición algunos dirigentes nacionalistas, como Jaime Trobo (Unidad Nacional), que es contrario a ratificar el tratado constitutivo de Unasur, y Daniel Peña, que se pronunció a favor de hacerlo.
Lateralmente a la consideración de Unasur, se aprovechó la ocasión para cuestionar al gobierno por mostrarse relegado frente a su par argentino, particularmente en el caso de las diferencias por el monitoreo de UPM, y también por el código aduanero.
Por la tarde, el canciller Luis Almagro oficializó ante los miembros de la comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados el interés del gobierno de que el Poder Legislativo ratificara rápidamente el tratado de Unasur.
Almagro informó que Brasil aún no había aprobado el tratado y que no lo haría en los próximos tiempos, lo cual motivó una reacción del representante nacionalista Trobo que le recordó al canciller que ese país había sido un impulsor del proceso.
También le objetó que en el tratado hubiera una cláusula que dispone la creación del Parlamento de Unasur.
Almagro le restó trascendencia diciendo que ese tema era por ahora "algo lejano" en el tiempo.
Dando su punto de vista personal, el canciller consideró que era "inconveniente" crear un nuevo parlamento regional.
Acerca de la provisión del cargo vacante en la secretaría general a raíz de la muerte del ex presidente argentino Néstor Kirchner, Almagro dijo que podría llegar a ofrecerse nuevamente a Argentina el puesto para completar el mandato de dos años.