COLONIA | PEDRO CLAVIJO
La erosión de la rambla Costanera de Colonia del Sacramento es cada vez más pronunciada y desde la comuna se llegará hasta las últimas consecuencias para detenerla: la línea de contención se corre cada vez más hacia el Centro.
Miles de metros cúbicos de piedra se apilan en forma de establecer una barrera sólida que permita cuidar el pasaje hacia la rambla Costanera.
El intendente Walter Zimmer fue específico en sus órdenes: de seguir cada metro de erosión debido a que en sudestadas o crecidas abruptas, el agua busca una salida.
Los técnicos notaron que cada vez es más fuerte la presión que ejerce el agua sobre la costa. En la última sudestada del año pasado, la zona del Real de San Carlos se vio notablemente afectada: se perdieron más de dos decenas de árboles, fogones, mesas y bancos.
El lugar forma parte de uno de los atractivos turísticos más visitados por la gente, debido a la sombra y al privilegiado lugar junto a la larga cadena de playas. Atendiendo a que un médano hace la contención desde el lugar hasta el antiguo muelle, en sentido inverso, hacia el centro de la ciudad, Zimmer ordenó la construcción de una barrera de piedra para detener el avance de las aguas.
TRES METROS DE PIEDRA. El objetivo se logró. No obstante, en otras zonas, el agua fue buscando la salida hacia la rambla y si incursión cada vez más violenta. El intendente, mandó a sus hombres a continuar reforzando la barrera en forma constante con el fin de no correr riesgos. Menos de un año después han debido ser construidos más de 500 metros de contención, con la idea de continuar hacia el centro de la ciudad. Está prevista una terminación especial para la rambla, debido al carácter que para la ciudad de Colonia ha tomado. Se busca mantener una barrera de tres metros de alto con piedra grande. Los trabajadores ya culminaron más de 300 metros desde los fogones y hacia el centro de la ciudad; hay gran cantidad de piedras desparramadas, esperando ser ubicadas.
VEREDAS. El intendente anunció también que terminó el recapado en toda la rambla, que será pintada en breve y se hará la terminación de las veredas que unirán el Balneario Municipal con el Real de San Carlos. Zimmer dijo que las obras demoraron por el convenio con OSE, para incluir el saneamiento debajo de la rambla.
Con estos trabajos varios barrios quedarán con la cobertura de saneamiento, lo que ha permitido un notorio crecimiento de esas zonas: sólo en la rambla, en un tramo de cuatro kilómetros, hay más de una decena de edificios nuevos.
El director de Tránsito de la comuna, Mario Leiva, anunció además que se ha bajado a 60 kilómetros en la hora el máximo de velocidad permitido y en breve se estará limitando la zona a una vía de ida, otra de vuelta y zona de exclusión para estacionamiento. Los inspectores realizan diariamente un celoso control de velocidades y cumplimiento de las normas, debido al volumen que la arteria tiene a toda hora del día.