Buenos Aires - Cientos de embarcaciones realizaron hoy un abrazo del río Uruguay en las cercanías de la ciudad argentina de Gualeguaychú, en una nueva señal de protesta contra la instalación de dos papeleras en la ciudad uruguaya de Fray Bentos.
Botes, lanchas y barcos de diversos tamaños se agruparon en el río que divide Argentina y Uruguay para repudiar el funcionamiento de las dos fábricas de celulosa impulsadas por la firma finlandesa Botnia y la española ENCE.
Los manifestantes lanzaron al agua decenas de banderas con las leyendas no a las papeleras sostenidas sobre pequeñas boyas de madera que navegarán con dirección al río de La Plata.
La protesta estuvo protagonizada por manifestantes de Argentina y Uruguay, quienes aseguran que la instalación de ambas plantas dañará gravemente el medio ambiente y perjudicará el crecimiento del turismo en la zona.
Del abrazo náutico participaron protestantes de ambos países, aunque fuentes vinculadas a la movilización denunciaron que la Prefectura de Uruguay impidió la llegada de embarcaciones desde ese país, que pretendían sumarse a la manifestación.
Para que después no tengamos que lamentar los impactos sobre el agua, aire y paisaje fue una de las consignas que propuso la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, organizadora de la protesta.
La manifestación estuvo matizada por la actuación de números folclóricos en el balneario situado en la orilla del río, y por la realización de actividades para concienciar a los pobladores de la región
Los vecinos y ecologistas de la zona ya han organizado una media decena de protestas para impedir el funcionamiento de las papeleras, defendido por el gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez y al que se opone la administración de Néstor Kirchner.
De hecho, ambos gobiernos acordaron la creación de una comisión técnica bilateral para evaluar el impacto ambiental que provocarán las fábricas, proyectadas en Fray Bentos, a la vera del río Uruguay, que limita con la provincia argentina de Entre Ríos.
El Ejecutivo argentino busca encaminar una posición nacional en consenso con autoridades y asociaciones ambientalistas, en medio de la preocupación social que generó la ratificación del Gobierno uruguayo de avanzar en la construcción de las plantas.
EFE