Banda de hijos de policías sorprende a los minuanos

Crimen del taxista. Parecía el más pacífico y fue el matador

 20120328 600x431

En el barrio eran conocidos como "buenos muchachos". Los tres tenían algo en común: eran hijos de policías. El chico que confesó el crimen del taxista fernandino, "alquilaba" a sus compañeros la Browning que le sacaba a su padre.

El menor de 17 años fue internado en INAU bajo severas medidas de seguridad. El juez letrado Daniel Erserguer le inició un procedimiento como autor de un delito de homicidio y otro de rapiña especialmente agravada por el uso de un arma. El arma, precisamente, que se convirtió en la pieza clave para resolver un crimen que llevaba más de tres meses sin resolver.

Es hijo de un sargento de la Policía de Lavalleja con 35 años de carrera intachable en la fuerza policial.

Sin embargo, el sargento debió enfrentar en los últimos dos días el momento más doloroso de su vida. Además de permanecer detenido y bajo investigación, se enteró por sus propios colegas de que su hijo era un homicida.

El Jefe de Policía de Lavalleja, Leonardo Ruiz, exhortó a no "estigmatizar" a los policías por este caso. "Las etiquetas terminan lastimando a mucha gente y tenemos los resortes profesionales para darles las asistencias que esos hijos necesiten", señaló el jerarca policial.

El veterano sargento se enteró, entre otras cosas, de que su hijo solía quitarle "a escondidas" la pistola Browning 635 de su propiedad, no su arma de reglamento, y la prestaba o "alquilaba" a algunos de sus amigos. De hecho, por esa razón el joven terminó detenido unos días atrás, antes de que se descubriera toda la verdad.

El chico vivía con sus padres en el complejo de viviendas PC 8 de la ciudad de Minas. Tiene una hermana mayor que vive en Maldonado, a quien fue a ver el día que terminó con el crimen del taxista Roque García. El motivo de su viaje a la capital fernandina fue, según declaró, que había reñido con sus padres. No aclaró en cambio porqué llevaba el arma consigo.

En el mismo complejo viven los otros dos jóvenes que terminaron procesados por rapiñas. Uno mayor de edad, G.V.F.D. (21), y un chico de 15 años, internado con medidas.

Ellos tenían las armas que la Policía incautó cuando los detuvo durante una investigación por una serie de atracos a comercios. Y además compartían otro rasgo con el otro menor: son hijos de funcionarios policiales.

En el barrio, contaron sus vecinos, la "barra" de chicos era conocida pero nadie tenía quejas ni sospechas. El joven de 21 años vivía con su madre y dos hermanos, ya que el padre -retirado policial- está separado de la madre. Algo similar ocurría con el chico de 15. Iban al liceo y ningún vecino tenía la presunción de que "anduvieran en algo raro". Por esto cuando la noticia se conoció en el complejo cayó como un balde de agua fría.

Lo cierto es que pocas horas después de que el joven de 21 y el chico de 15 cayeran presos, L.G.V.S. fue detenido por haber prestado el arma a sus amigos, por ello se le inició procedimiento como coautor de una rapiña. Un día después la pericia balística de la pistola reveló que era el arma homicida usada en el caso de Roque García. Nadie salía de su asombro cuando la noticia se confirmó y comenzó a circular en el barrio.

Juez pidió pericia psiquiátrica forense

"Los disparos fueron realizados desde la derecha y a corta distancia. Los proyectiles que penetraron en la víctima fueron tres. (...) Muerte por injuria encefálica por múltiples proyectiles de arma de fuego. Compatible con homicidio". Este fue el dictamen forense que recoge el fallo judicial. En su declaración el adolescente de 17 años dijo que forcejeó con el taxista, luego de decirle que no podía pagarle el viaje, y que el arma se disparó accidentalmente. Los investigadores policiales descreyeron de esa versión y el informe del médico forense parece confirmar la intencionalidad del agresor al efectuar los tres disparos. Hasta su detención en relación con los atracos y su facilitación del arma, era un chico sin ningún tipo de antecedentes. Para explicar su conducta, el juez letrado pidió en su fallo la realización de pericias psiquiátricas "a fines de evaluar su auto y heteroagresividad", además de solicitar informes al equipo técnico de INAU.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar