El presidente del Fondo Nacional de Recursos (FNR), Homero Bagnulo, dijo ayer en el Parlamento que el director del Instituto de Cardiología Infantil (ICI), Pedro Duhagón, debe optar entre la actividad pública y la privada, porque "eso hace a la cristalinidad del sistema". El jerarca volvió a cuestionar al cardiólogo por una presunta derivación de pacientes desde los servicios del Pereira Rossell y del BPS hacia su centro privado.
Asismismo, dijo que se debe elaborar algún tipo de reglamentación —o por lo menos un código ético— para evitar que exista una conjunción del interés público con el privado. "Creo que la facultad de Medicina, el Sindicato Médico, el ministerio de Salud y el Fondo están omisos en este tema", comentó Bagnulo a El País.
"No es posible que quien dirige un centro privado, al mismo tiempo sea quien derive los enfermos desde los niveles públicos. Este tipo de situaciones deben acabarse", declaró luego de reunirse con la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados. Bagnulo admitió que esa doble función es muy común en la medicina uruguaya, pero que cuando hay intereses económicos el tema es particularmente preocupante.
El titular del Fondo se extendió ayer en temas que ya había difundido en el Senado. En esa oportunidad, había divulgado una circular con la que Duhagón exhortó a todos los directores de los centros públicos del interior a enviar a los niños que requieran cateterismo al servicio de Cardiología Infantil del Pereira Rossell que dirige. Bagnulo también había difundido una carta en la que una paciente acusó al director del ICI de haberle dicho que no podía elegir dónde operar a su hija y que su instituto era la única opción.
El cardiólogo dijo que la denuncia es "falsa" y defendió el hecho de que todos los niños de país pasen por el Pereira Rossell, como centro de referencia, y sean vistos por un especialista. Además, aseguró que vio pacientes en ese hospital público que fueron derivados al otro instituto cardiológico que opera niños en el país, ubicado en el Sanatorio Americano.
RESPUESTAS. El titular del FNR concurrió ayer a ese ámbito parlamentario para responder por qué no se ha autorizado aún al ICI a operar adultos. Como en el Senado, repitió que ya existen seis institutos de medicina altamente especializados (IMAE) que realizan cirugía cardíaca de adultos y que la habilitación de un nuevo centro puede provocar que los existentes no alcancen el número de procedimientos mínimos, aceptados internacionalmente.
Asimismo, el jerarca explicó que para las nuevas habilitaciones se priorizarán las solicitudes de los hospitales públicos —en especial los que incluyan programas de formación de recursos humanos— y los de centros que funcionen en mutualistas.
Por otro lado, Bagnulo presentó un artículo en el que se documentan casos de transmisión intrahospitalaria de VIH. Allí se narran episodios ocurridos en Rumania y Libia, y se establece que la transmisión vinculada a la asistencia y procedimientos invasivos "ha sido sugerida como un problema mayor en los países subdesarrollados". El material fue aportado como complemento a la denuncia de la infección del niño de Maldonado en el ICI, que Bagnulo había difundido en el Senado. El ICI, si bien ha admitido que otro niño portador estuvo internado en la misma época que el chico infectado, ha negado que la causa haya estado en una contaminación cruzada.