PUNTA DEL ESTE M. GALLARDO
La grúa impulsa la maza que choca contra otra pared con un estruendo y una nube de polvo. Uno de los más tradicionales hoteles de Punta del Este, el Playa está dejando lugar a un lujoso complejo de viviendas, ya en construcción.
Todos los apartamentos de la primera de las tres torres de Imperiale Luxury Condominium están vendidos, según Atijas-Weiss, y ya se comercializan los de la torre número dos.
La construcción del primero de los edificios va por el cuarto piso. La mayoría de los compradores son argentinos y unos pocos también extranjeros, pero de fuera de la región.
El hotel Playa fue clausurado el 15 de marzo de 2006, después de 65 años de actividad ininterrumpida desde que fuera inaugurado como un establecimiento cinco estrellas.
Construido por los hermanos libaneses César y Emilio Sader en 1941, el edificio fue vendido por sus descendientes al grupo inversor representado por la firma Atijas-Weiss. Una de las razones que obligaron al cierre del tradicional hotel esteño fue el fin de las exoneraciones tributarias que la Intendencia de Maldonado brindaba a los hoteles que trabajaran todo el año.
MÁS AL ESTE. Mientras este proyecto avanza en los accesos a la península, el presidente de la Junta Local de Garzón, Martín Pittaluga, refutó las acusaciones del diputado del Partido Nacional, Nelson Rodríguez, realizadas la semana pasada a El País, sobre la demora de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) para pronunciarse sobre una decena de grandes proyectos inmobiliarios en José Ignacio y su zona de influencia. Pittaluga, edil del Frente Amplio y director del parador La Huella, negó que los responsables de una inversión de US$ 60 millones hayan resuelto abandonar la iniciativa por demoras de la Dinama.
"Ellos se retiraron porque vendieron la tierra a un inversor ruso y porque se trata de la metodología empleada por algunos desarrollistas inmobiliarios, que consiste en comprar la tierra, luego solicitar los permisos y después conseguir el dinero para construir un gran proyecto. Este es el caso del proyecto del golf y spa", explicó Pittaluga. De acuerdo al presidente de la Junta Local de Garzón, el comprador ruso desembolsó US$ 16 millones por 50 de las 100 hectáreas que tenían los responsables de un proyecto para construir un complejo hotelero con cancha de golf y spa.
Pittaluga dijo que la Dinama examina "a fondo" cada solicitud y que ningún proyecto quedó sin efecto por demoras burocrácticas de la Dinama. "Todos quieren hacer algo y cuanto más grande mejor. Por el contrario la comunidad quiere un desarrollo sustentable", señaló.
Rodríguez, convocó por el tema a la directora de la Dinama, Alicia Torres, a la Comisión de Turismo de Diputados para el próximo miércoles.