Moscú | ANSA. Al menos 18 personas murieron y 15 sufrieron heridas hoy a causa de un atentado suicida que cometió una mujer contra un autobús de la aeronáutica militar rusa que transportaba a técnicos y oficiales cerca de Mozdok, república autónoma de Osetia del Norte, que limita con Chechenia.
El explosivo fue detonado por la mujer luego de haber detenido el vehículo en un paso a nivel ferroviario, dijo un portavoz de la aeronáutica rusa, entrevistado por la televisión local.
Testigos del hecho relataron que la mujer, de unos 30 años, quien estaba vestida de negro y llevaba la cabeza cubierta y una bolsa entre las manos, detuvo al autobús y le pidió al chofer que la lleve hasta la base, pero ante la negativa del conductor hizo detonar una bomba de alta potencia. Junto con ella murieron otras 17 personas.
A bordo del vehículo, según los últimos datos, había 33 personas entre militares y personal auxiliar de la base.
En Mozdok hay una base militar rusa donde se acantonan numerosos militares desplazados de la vecina Chechenia, donde se libran permanentes combates con la guerrilla independentista musulmana.
La investigación del caso quedó en manos de la fiscalía general rusa, cuyo jefe, Vladimir Ustinov, ya mantuvo una reunión con el presidente, Vladimir Putin.
El vicefiscal Serghiei Fridinski le dijo a la agencia Itar-Tass que considera que la acción estaba dirigida contra el aeródromo de Mozdok.
De esta manera, el terrorismo suicida golpeó hoy el Cáucaso ruso y desafió, de la mano de una mujer, los planes de pacificación de Putin.
Después de los dos atentados perpetrados en mayo en Chechenia, que causaron 78 muertos, reivindicados por el comandante militar de la guerrilla islámica independentista local, Shamil Basaiev, esta vez los kamikazes eligieron Osetia del Norte, otra república autónoma de la Federación Rusa, como blanco.
El 12 de mayo tres suicidas -dos hombres y una mujer-, se lanzaron a bordo de un camión bomba contra un edificio de las autoridades chechenas pro-rusas en Znemenskoie, donde causaron 59 muertos, la mayoría de ellos civiles.
Según conjeturas de los comandos militares citados por la prensa rusa, la mujer tenía previsto cumplir con su misión directamente en el aeropuerto, pero como el chofer se negó a trasladarla hasta la base decidió hacer explotar la bomba que llevaba entre sus amplias ropas en el acto.
"Debe haber apretado un botón", dijo un testigo del atentado al canal de televisión NTV, quien aseguró haber visto "como salpicaba la sangre y rodaba media cabeza de la mujer debajo del autobús".
Según el último balance oficial, 16 personas murieron en el acto, 10 hombres y al menos ocho mujeres, aunque algunas fuentes hablaron de 14 mujeres, todas personal civil de la base, y cuatro oficiales rusos. De los 15 heridos, 7 se recuperaban en un hospital.
Los enviados de NTV informaron que además de oficiales, suboficiales y personal militar, también murieron en el ataque algunos civiles que no viajaban en el autobús pero que fueron alcanzados por la onda expansiva cuando cruzaban el paso a nivel.
Los servicios de seguridad rusos (FSB) acusaron a la guerrilla separatista chechena y a sus aliados árabes por el atentado.
Según el portavoz del FSB, Serghiei Ignatcenko, el presidente separatista checheno Aslan Maskhadov estaba al corriente del ataque, pero igual que en los otros atentados buscará tomar distancia de lo ocurrido.
Ignatcenko dijo estar convencido de que el atentado será reivindicado por Basaiev, igual que los otros ataques suicidas perpetrados en el Cáucaso.
Ignatcenko aludió además a las presuntas raíces y fuentes financieras que tienen en común Al Qaeda y el separatismo checheno, y subrayó el idéntico modus operandi en los atentados del Cáucaso y en los de Riad y Bali.
Fundador del denominado Batallón de los mártires , Basaiev se atribuyó el atentado del teatro Dubrovka de Moscú llevado de octubre de 2002 y de los dos atentados perpetrados en la frontera chechena el 12 y el 14 de mayo.
Los más críticos de la política del Kremlin consideran que esta situación no se resuelve a través del proceso que impulsa Putin, sino dialogando con el presidente checheno.
Un diálogo que Moscú elude, según el FSB, debido a la fama de "moderado" de Maskhadov, quien hoy en su sitio oficial Chechepress le atribuyó la responsabilidad del atentado a "los chacales rusos" de la base de Mosdock, "usurpada hace tiempo".