F. CASTILLO / E. BARRENECHE
El conflicto de los funcionarios en el Pasteur reveló una situación crítica en las Unidades de Cuidados Intensivos de los hospitales públicos. El mal estado de las camas, la falta de personal y otras irregularidades serán ahora auditadas por ASSE.
El pasado 15 de septiembre la jefatura médica del CTI del Hospital Pasteur elevó a ASSE un informe en el que detallaba una serie de "eventos adversos" e irregulares ocurridos en ese servicio en los últimos meses.
El informe concluía que se estaba ante un "deterioro global" en la calidad de asistencia y responsabilizaba a algunos integrantes del área de enfermería por "no cumplir" con las tareas que les corresponden.
Hubo varias e importantes consecuencias tras ese informe. Las inmediatas fueron la renuncia del supervisor jefe de enfermería del CTI, que los funcionarios entraran en conflicto reclamando su reingreso y que se bloquearan hasta seis camas de esa unidad como medida de lucha. La situación se desbordó en la noche del lunes 17 cuando por la acción gremial se negó el ingreso a cuatro pacientes críticos.
Lo que queda, más allá del conflicto puntual, es un escenario anormal en los CTI de los hospitales de referencia de Montevideo. Tanto el Pasteur como el Maciel exhiben problemas en esos servicios que ahora van a ser auditados por la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).
Los médicos del Pasteur denunciaron, entre otras irregularidades, que en el CTI se advierte un aumento de la tasa de infecciones: de una por año se pasó a tres en cuatro meses; también consignaron que hubo 18 autoextubaciones, seis caídas de pacientes, ocho salidas de catéter y una salida de marcapaso transitorio. Además se mencionó en el informe que no se han cambiado las camas que se rompen y que hay denuncias de familiares por malos tratos de enfermeros hacia los pacientes.
El área de Cuidados Intensivos del Maciel atraviesa también una situación irregular.
De 22 camas disponibles en la sala de CTI, siete fueron inhabilitadas, dos de ellas en la unidad neurocrítica. La decisión la tomaron hace varios meses los funcionarios de la Comisión Interna argumentando falta de personal para atender la demanda en ese servicio del hospital.
El personal no médico del CTI (enfermeros y nurses) son 150 personas. La cifra sin embargo no alcanza debido al alto ausentismo que existe en el área. Por lo general falta el 10% del personal, pero en los últimos meses ese número ascendió al 40%. En agosto de este año, tras valorar esta situación, se resolvieron cerrar tres camas del CTI.
AUDITORÍA. En la tarde de ayer, una delegación de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) se reunió con la unidad de negociación de ASSE para tratar el conflicto generado en el CTI del Pasteur.
La presidenta del gremio de funcionarios de Salud Pública, Beatriz Fajián, afirmó a El País que las autoridades de ASSE "fueron muy receptivas" al planteo de los funcionarios del CTI de instalar una auditoría de los gastos y la atención en esa unidad médica.
En una asamblea efectuada en la mañana del lunes 17, los funcionarios del CTI resolvieron pedir a ASSE que analice los gastos realizados por las autoridades de esa unidad de cuidados intensivos.
"Esa auditoría mostrará claramente cómo se están haciendo las cosas. Detectará que falta personal y que se está trabajando en condiciones que no son realmente las apropiadas. Eso se planteó en la mesa de negociación con ASSE", dijo la gremialista.
Los funcionarios del CTI rechazan un informe enviado a ASSE por la directora Médica de esa unidad, Ana Soca, donde advertía "un deterioro global en la calidad asistencial brindada por Enfermería". El informe fue entregado a las autoridades de ASSE el 15 de septiembre pasado (ver informe).
Además, los funcionarios del CTI del Pasteur reclaman el reintegro del supervisor de esa unidad, José Luis Priore, quien se alejó del cargo el 31 de agosto pasado por discrepancias con la directora Soca luego de que una paciente grave se cayera de una cama. Hay un duro informe de Soca que cuestiona la capacidad del supervisor (ver nota aparte).
Durante las negociaciones bipartitas realizadas ayer, la Federación planteó que Priore debía ocupar su cargo en el CTI del Hospital Pasteur porque lo ganó por concurso. En tanto, ASSE pretende que asuma otro cargo en el Pasteur -ya le ofreció la dirección del Departamento de Enfermería o el CTI del Hospital Maciel. Priore rechazó días atrás ambos cargos, según fuentes de Salud Pública.
Los trabajadores del CTI del Pasteur afirmaron a El País que la intención de ASSE es que Priore no vuelva a trabajar junto con la directora Soca.
Fajián reclamó que Priore debe volver a trabajar dentro del CTI del Hospital Pasteur. "Tanto la directora médica (Ana Soca) como el supervisor del CTI (José Luis Priore) ingresaron por concurso. Por lo tanto, los dos tienen derecho a quedarse en sus respectivos cargos", dijo la gremialista.
Hoy en la sede de Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) habrá una reunión. Si lo que ASSE ofrece no es la restitución de Priore en su cargo se va a ir a una asamblea donde los funcionarios pondrán dos medidas arriba de la mesa: no presentarse "en masa" a trabajar en los turnos vespertino y noche o iniciar nuevamente la medida de bloquear camas en el servicio del CTI.
Informe de médicos del CTI
contagios en CTI
La Dirección Médica del CTI del Pasteur también constató "un aumento del registro de las infecciones respiratorias cruzadas en pacientes en camas contiguas con gérmenes multirresistentes".
DETERIORO DE ATENCIÓN
La Jefatura Médica del Hospital Pasteur informó a las autoridades de ASSE que desde el mes de mayo a agosto de 2011 se asiste a un "deterioro global en la calidad asistencial brindada por Enfermería".
FALLAS DE ENFERMERÍA
El paquete de medidas de prevención de la neumonía asociada a la ventilación "disminuyó en su cumplimiento de un 40-60% a 0-10%" entre mayo y agosto de este año.
Eventos adversos
Hubo "un aumento significativo de eventos adversos" en el lapso de cuatro meses: 18 autoextubaciones, 6 caídas de la cama, 8 salidas de catéter de vía venosa central y una salida de marcapaso transitorio.
Maltrato a usuarios
Hubo denuncias de grupos de familiares por maltrato a usuarios y a familiares de los mismos por parte de algunos integrantes de Enfermería. "Maltrato en su concepto amplio: desde destrato verbal hasta falta de higiene y cuidados básicos del usuario".
SUBA DE LAS INFECCIONES
Se constató un "aumento de las tasas de infecciones". Antes había "una mínima tasa de un episodio por año. En estos últimos cuatro meses hubo tres episodios de bacteriemia" en el CTI del Pasteur.
"Se cayó la pobre viejita de la cama"
El conflicto que desembocó en el bloqueo de seis camas de CTI en el Hospital Pasteur se originó por el reclamo del sindicato para restituir al supervisor de enfermería de ese servicio, José Luis Priore, quien renunció al cargo tras mantener un entredicho con la jefatura médica por las condiciones y calidad de asistencia que se prestan en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Un informe fechado el 12 de julio y realizado por la directora médica del CTI, Ana Soca, concluye que Priore "no reúne el perfil ni las condiciones necesarias para desempeñar el cargo de supervisor". Allí Soca ennumera episodios que son señalados como "enormes fallas" en su gestión y agrega que en el legajo del supervisor figura que tiene "trastornos emocionales graves".
El documento -al que accedió El País- señala que Priore "no cumple la función de supervisión de enfermería, ya que es escaso el tiempo que está en el área asistencial; eso se traduce en el total desconocimiento de la problemática de los pacientes (...)".
Menciona como ejemplo que "ante un evento adverso muy grave como fue la caída de una paciente, no fue a valorar la historia clínica ni realizó investigación al respecto. Se limitó a comentar: `te cuento que se cayó un paciente, la pobre viejita de la cama 10`. Esto lo consideramos un hecho de extrema gravedad, por la actitud de indiferencia ante un hecho tan grave que tuvo consecuencias nefastas para la paciente", dice el informe.
En otro pasaje denuncia que el supervisor "desacató" la orden de asistir a un paciente determinado, con el argumento de que "el hombre estaba furioso, con los ojos inyectados en sangre". Esta respuesta es considerada por la jefatura médica como una "falla enorme" en su gestión como supervisor.
También se señala en el informe que Priore ha demostrado en varias oportunidades "actitudes anti-médicas, que nunca deben existir en un licenciado supervisor porque fomenta el quiebre de la unidad asistencial". Como ejemplos de esto se citan comentarios "totalmente fuera de lugar" como "decile a tus médicos" o "los médicos duermen la siesta y no hacen las maniobras del turno de la tarde". Para los médicos esto refleja un "desconocimiento de que la asistencia en una Unidad de Cuidados Intensivos es continua".
El informe fue enviado a la dirección del Pasteur.