TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
Una paciente del hospital de Treinta y Tres denunció que mientras estuvo internada fue víctima de un hurto, cometido por un enfermero que le había aplicado algún calmante.
La víctima señaló que cuando recuperó el conocimiento, se dio cuenta del faltante de sus documentos y de dinero en efectivo.
Tras las averiguaciones primarias, se ubicó al enfermero quien expresó que efectivamente había sido él quien aplicó la medicación, aceptando su culpa. A su vez, dio detalles de otros hechos que permanecían sin aclararse en el centro asistencial, también cometidos por él.
La Policía inspeccionó su finca, donde se recuperaron medicamentos y materiales varios que también reconoció haber robado, todos propiedad del hospital.
Tras comparecer en la sede judicial en dos ocasiones, y luego de tomar declaración a varias personas más que compartían su lugar de trabajo -médicos, enfermeros y una nurse-, la jueza dispuso su procesamiento sin prisión.