Durazno | Víctor D. Rodríguez
"No se va, el Pepe no se va", coreaban las 16.000 almas en el Andresito. El popular cantautor cantó así por última vez, aunque el ex olimareño se niega a considerar el espectáculo que enfervorizó a los fanáticos como una despedida de los escenarios.
A la 1.00 de la madrugada de ayer en el Festival del Lago el público sólo esperaba a una figura. Cuando Pepe Guerra apareció en el escenario el clamor estalló en las gradas.
Andresito, a 55 kilómetros al oeste de la capital de Flores, se convirtió en el sitio donde el ex olimareño ensayó su adiós como solista. El intendente Armando Castaingdebat encarnó el homenaje al popular artista al entregarle una artesanía local como obsequio.
"Paisito", "A Don José", "Tres puentes", fueron algunas de las canciones aplaudidas a rabiar por el público que a gritos pedía los temas que Guerra, como solista y como parte de Los Olimareños, hizo célebres.
"Lo tomo a esto como una etapa más, como lo tomé cuando nos separamos con Los Olimareños y empecé de solista, lo tomo así de natural", dijo Pepe Guerra. "Voy a aclarar que yo no dije nada que me despedía hoy, fue una `bola` que se corrió, pienso irme naturalmente, sin aspavientos ni nada por el estilo, ni andar cantando en cientos de actuaciones, despidiéndome", aclaró.
Sin embargo, la actuación del popular artista de Treinta y Tres tuvo el toque mágico de la nostalgia y algo de homenaje, con miles de garganta coreando los estribillos.
emoción. "Para mí es lo más grande que existe en el canto popular uruguayo, no sólo por lo que significa hoy, sino por lo que fue capaz de lograr después de los años del exilio", dice Doroti Quinteros, sin dejar de seguir el compás de una milonga.
Doroti, que es oriunda de Trinidad, era una de los tantos que seguía con emoción cada estrofa, cada acorde. De los tantos que corrieron en busca del autógrafo, de la foto, el saludo al ídolo que junto a Braulio López hicieron historia desde fines de la década de 1960.
Jesús Carlos Correa, fundador y presentador del tradicional Festival Nacional de Folklore de Durazno, no tiene dudas acerca del significado de este artista. "Es un ícono del folklore nacional, esos que están quedando aún, como Larbanois-Carrero, son referencias directas de lo que es el folklore y el canto popular. Como integrante del dúo Los Olimareños y como solista, es un notable artista", aseguró Correa.
Lleva el nombre de un campeón y guarda recuerdos muy especiales del Pepe. "Los últimos cinco años de Los Olimareños le amplificamos los recitales con otro amigo, Juanjo Riestra", contó Dogomar Martínez, alias "El Tri Tri". Fue el mismo Riestra el que dio sonido al recital de ayer.
el retorno. En rigor, la última actuación como solista de Pepe Guerra será, cómo no, en el Festival del Olimar de su Treinta y Tres natal. "Después viene un recital con Los Olima` y después sí, chau..., voy a extrañar", anuncia Pepe.
Para el esperado retorno del dúo más célebre de la canción popular uruguaya se barajan ya algunas fechas. Las más probables serán "en el entorno del 18 de mayo", aunque la fecha concreta aún no fue resuelta.
"Estamos hablando con Braulio, hemos tenido muchas reuniones preparando la cosa, creo que Los Olimareños todavía son dignos de que la gente nos preste un poco más de atención, porque además son canciones de grandes autores como Ruben Lena, como Víctor Lima, son canciones que han resistido el tiempo porque muchas veces la gente dice: ¿son los intérpretes o son Los Olimareños? No, detrás de Los Olimareños hay grandes autores".
A modo de anticipo, entonces, de uno de los retornos más esperados lo de la noche del viernes, el sábado en realidad, hizo vibrar a miles de fanáticos. Al menos para muchos está claro que "el Pepe no se va".
Las cifras
16.000 es la cantidad de espectadores que asistió al recital que dio Pepe Guerra en el Festival del Lago, celebrado en parque Andresito.
19 Son los años que hace que a Pepe Guerra y Braulio López los están tentando para una reunión del dúo que los lanzó a la fama.
"Nos verán en el Centenario"
Flores | Pepe Guerra reconoce que la suya no fue una decisión sencilla. "Debe ser de las pocas veces que un cantor se retira en la plenitud de su carrera, porque yo estoy fenómeno, bárbaro, cada vez trabajando más, pero me parece que es mejor así que de otra manera", dice Guerra en un aparte con El País.
Y había una pregunta que muchos seguidores del mítico dúo se hacían durante estos últimos tiempos. ¿Cuántas veces fueron tentados Braulio y Pepe para volver a estar juntos?
"Muchísimas veces. Hace diecinueve años que nos tientan, porque a mí, por ejemplo y hablo en lo personal, me fue muy bien como el Pepe Guerra, más te diría yo, he tenido satisfacciones como Pepe Guerra que no he tenido con Los Olimareños, que también con Los Olimareños las he tenido".
Con una chispa de nostalgia en los ojos Guerra recuerda los primeros tiempos. "Los Olimareños vivieron una época muy fermental de los años 60 y muy fuerte para nuestro país, de historia. O sea que esos recuerdos son brutales. Pero el Pepe Guerra a mí me ha dejado satisfacciones impresionantes. Y todo se lo debo a la gente de aquella época, a los abuelos, que ahora están los nietos escuchándome, como a los padres, como a los jóvenes de aquella época. Como a los gurises que están acá", dice.
"A estas generaciones creo que Los Olimareños le debían una presentación, para dejar de preguntarles a los padres: ¿papá, quiénes eran estos? Bueno, ahora nos van a ver en el Estadio Centenario", asegura.
Acerca de cuál será el perfil que tendrán estos Olimareños que se presentarán de aquí a cuatro meses, Guerra también dio algunas pistas. "Vamos a tratar de ser Los Olimareños que fueron realmente, los de aquellas canciones como El Nacho Silvera, El Mangangá, Cielo del 69", cuenta.