Ante los militantes, Lacalle se hizo cargo de sus errores

Gobierno blanco. Será "nacional, popular y revolucionario"

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Sebastián Cabrera

Emocionado y con la voz quebrada, Lacalle realizó anoche una autocrítica ante miles de nacionalistas en el Parque Batlle: dijo que se hacía cargo de los errores que cometió en la campaña, que le provocaron "un mal rato" a dirigentes blancos.

"Motosierra, motosierra, motosierra", gritaron a coro muchos militantes levantando al cielo motosierras de plástico, luego que el presidenciable Luis Alberto Lacalle prometió que, si gana, cortará "los conformismos, los atavismos conservadores vestidos de progresismos".

"Ahí sí va la motosierra", alertó.

El candidato ofreció un gobierno "nacional, popular y revolucionario", donde "nadie estará libre del sacudón a las viejas mentalidades y estructuras, donde nadie estará a salvo".

Al final del acto levantó una motosierra "contra el IRPF", mientras Jorge Larrañaga mostró otra contra la inseguridad.

Larrañaga había iniciado la tarde emprendiendo una caminata desde la rambla hasta el Obelisco. Allí se encontró con Lacalle, que se bajó de su camioneta y fue directo al abrazo.

Rodeados de cientos de militantes que cantaban y gritaban, caminaron dos cuadras hasta el estrado, en clima de euforia. Pero, por momentos, la euforia se transformó en tensión debido a empujones y tropiezos. "Alguien se cae al piso y lo aplastamos", lamentó Matilde Rodríguez, mientras caminaba.

Lacalle arrancó el paseo del brazo de Larrañaga y luego se sumaron otros dirigentes. Los efectivos de seguridad se preocuparon por evitar una caída del candidato, que tiene la pierna sentida. "Mañana tendrá que poner la pata en hielo", admitió un miembro del entorno, una vez que Lacalle llegó al estrado. Como si la caminata no lo hubiera afectado, al final Lacalle saltó al ritmo de la potente versión roquera de "De poncho blanco", el clásico del folclore.

Por primera vez en un acto, Lacalle hizo mención a sus errores. El último traspié ocurrió el viernes en el programa de Mirtha Legrand, donde dijo que en Uruguay hubo "media docena de desaparecidos". Eso fue criticado por el Frente y se creó un grupo de Facebook titulado: "A vos Lacalle: los desaparecidos son 172".

"Los errores que yo he cometido en esta campaña, no han sido conceptuales, pero quizás a algún compañero le costaron un mal rato. Ustedes me van a ayudar a mí y a Jorge a que sea solo un mal recuerdo en la campaña", afirmó Lacalle. Y dijo que se hace "personalmente" cargo de esos errores.

MENSAJE. "La paz esté con ustedes, nosotros somos mensajeros de la paz", anunció con calma Lacalle, en otro momento del discurso. Y acusó al gobierno de realizar una "campaña de descalificación y agresión, de refugiarse en el detalle para convertirlo en argumento, poniendo una lupa".

Apelando a una frase de Tabaré Vázquez, Lacalle dijo que Montevideo se vio "sacudida hasta las raíces" por los blancos. Anunció que, si gana, no quedará "piedra sin remover, norma sin revisar", y prometió "un salto de prosperidad".

Se vienen tiempos de "guerra"

Arriba del estrado, Jorge Larrañaga mostró una bandera nacionalista con la franja celeste arriba, y no en la parte inferior. Explicó que así se hacía "en tiempos de revolución, en señal de guerra", aunque en este caso dijo que la guerra es "contra la inseguridad".

A Lacalle se le quebró la voz cuando llamó a "hacer la vela de armas..., mirarse hacia adentro y buscar dentro de nuestra pobre humanidad el pedazo más grande de corazón para esta lucha".

El candidato aseguró que los blancos ven el poder "como una herramienta" para "hacer cosas mucho más grandes que ganar una elección". Recordó la "larga lista de reveses" y dijo que los blancos "no viven en función de derrotas o victorias". Evocó "el río de libertad" que llenó el Parque Batlle en 1983.

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