El informe divulgado ayer por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la ONU advierte que los grupos de narcotraficantes han "multiplicado sus operaciones" en América Central y el Caribe y ello "plantea una grave amenaza para la seguridad humana y afecta la vida cotidiana en la región".
"Algunos carteles de narcotraficantes mexicanos, al verse sometidos a la presión de los órganos de represión del país, han trasladado sus operaciones a América Central, lo que ha dado lugar a un aumento de la violencia, los secuestros, el soborno, la tortura y los homicidios en esa subregión", explica.
En relación a América del Sur, el informe indica que en 2010 el área dedicada a la plantación de la planta de coca era de 154.200 hectáreas, 9.600 hectáreas o un 6% menos que en 2009 (163.800 hectáreas).
Por otro lado, el estudio de la JIFE indica que las organizaciones de narcotraficantes que operan en América del Sur "han seguido utilizando embarcaciones sumergibles y semisumergibles autopropulsadas para reducir al mínimo el riesgo de detección de sus actividades de contrabando de cocaína desde la región".
El informe resalta que la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas redactó una legislación modelo para "afrontar ese problema".