Con el telón de fondo del debate sobre la constitución de la futura Mesa Representativa y Secretariado Ejecutivo que enfrenta a moderados y radicales, el Congreso del Pit-Cnt discutió anoche el futuro relacionamiento con el próximo gobierno, signado por la eventualidad de un triunfo de la izquierda en las elecciones.
Tras escucharse un discurso de representantes de la Unión de Trabajadores Desocupados donde se elogió la acción de los sindicatos de Bolivia y Argentina porque consiguieron "tirar" a sus gobiernos y se llamó a "preparar" a los trabajadores "para tomar el poder político" en Uruguay, el plenario del 8º Congreso de la central obrera ingresó al debate sobre el balance de los dos últimos años que separan de la asamblea anterior y la perspectiva del movimiento sindical.
Al defender el informe en mayoría que trató la comisión que analizó el tema, el dirigente ferroviario Juan Silveira reivindicó la "independencia de clase" pero aseguró que el sindicalismo "no puede ser indiferente a quien asuma el control del Poder Ejecutivo" en el año 2005.
"No es lo mismo un gobierno de derecha que un gobierno progresista", dijo.
Silveira afirmó que lo primero que se debe tener en cuenta para llevar adelante los cambios es la "consistencia interna y la unidad" y acotó que para ello no había que temer "a ningún acuerdo" sino ponerse a trabajar para liderarlo.
En el informe en minoría, el dirigente Juan Venturini, criticó las posturas de "conciliación" de la central cuando se instaló el gobierno del presidente Batlle y recordó que fue la "confrontación" con la actual administración que se disparó en la marcha a Punta del Este, la que sirvió al movimiento sindical para "aglutinar" una "verdadera mayoría popular".
En alusión a la llamada Concertación para el Crecimiento, que reunió al sindicalismo y a agremiaciones rurales, Venturini dijo que "no se puede volver a cometer el error" de hacer un documento común "sin los planteos básicos del movimiento sindical".
Repasó entonces las "banderas históricas" de la central, como el no pago de la deuda externa, la ruptura con el Fondo Monetario, la reforma agraria y el control estatal del comercio exterior.
Asimismo, dijo que el Congreso debería ratificar "una clara postura de independencia de clase" y "no aceptar las directivas que puedan provenir de una fuerza progresista o un gobierno progresista".
"No entendemos lo que se plantea en el documento", dijo, cuando se habla "de defender la independencia pero no la autonomía".
ADEOM. Por su parte, el dirigente de Adeom, Alvaro Soto, criticó también la alianza en la Concertación para el Crecimiento —dijo que no sirvió y que funcionó al servicio "de los arroceros y los exportadores"— al tiempo que señaló que no estaba en condiciones de dar "ningún cheque en blanco" al futuro gobierno.
Dijo que la Intendencia de Montevideo no defendió los postulados del anterior Congreso del Pit-Cnt de "remunicipalización" de los servicios y el respeto a los convenios colectivos.
El dirigente Marcelo Abdala, en tanto, dijo que la central única aún no existe porque el sindicalismo actúa por la suma de gremios pero no en función de una acción común. Dijo que la central no supera el 10% de la población activa, pero que era necesario trabajar en favor de una "perspectiva de un proceso diferente" y ser "protagonistas" de ese plan de cambios.
Mientras, el dirigente de la salud, Jorge Bermúdez, dijo que el Pit-Cnt ha sido "el actor político principal" de la lucha "contra el neoliberalismo" y defendió la estrategia en la Concertación para el Crecimiento porque se levantó "el programa del movimiento sindical".