LA DESCENTRALIZACIÓN Y LOS CIUDADANOS

Alcaldes no logran despegar

Informe revela bajo conocimiento sobre los municipios y escasa participación ciudadana.

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Los alcaldes en su segundo período: para la gente, todavía no son figuras públicas. Foto: F. Flores.

Solamente el 38% de los uruguayos tiene claro el rol que cumple un alcalde, cifra que es bastante más baja en Montevideo: 29%.

En cuanto al funcionamiento de los municipios, los números no son mucho mejores: en la capital del país solamente el 25% opina que funcionan "bien o muy bien" y el 21% que lo hacen "mal o muy mal", según detalla un informe elaborado por la Universidad Católica, la Fundación Konrad Adenauer y Equipos Consultores.

Todavía más difuso es el rol de los concejales municipales. Menos de la cuarta parte de la población (el 23%) afirma que conoce el rol que desempeñan estas autoridades locales (que a diferencia de los alcaldes trabajan ad honorem), mientras la mayoría absoluta (56%) dice no tener conocimiento.

A su vez, el documento señala que, en general, en los primeros 5 años de funcionamiento del tercer nivel de gobierno (está luego del nacional y del departamental), la mayor parte de los ciudadanos no ha realizado reclamos por problemas de ningún tipo a su municipio.

El informe, de unas 150 páginas, incluye una encuesta de opinión sobre el primer período cumplido por los alcaldes que están al frente de los 112 municipios del país.

En primer lugar, se consultó a los ciudadanos cuán informados creen estar acerca de "lo que son y lo que hacen los municipios". Las respuestas reflejaron un estado de situación con un claro déficit informativo.

Una amplia mayoría (75%, o sea, 3 de cada 4) dijo estar poco o nada informada sobre estos temas. En el mismo conjunto, más de una cuarta parte (27%) catalogó su nivel de conocimiento directamente como "nulo", proporción que contrasta fuertemente con el otro extremo: solo 4% dijo tener "mucha información".

Cuanto más jóvenes son los entrevistados, menores los niveles de visualización del rol de los alcaldes. Entre los mayores de 65 años, la proporción que "tiene claro" el papel que desempeña la autoridad local (43%) casi duplica a los jóvenes (23%).

Participación.

A través de los municipios se apunta a promover la participación ciudadana en el ámbito local. Existe un amplio consenso en que el nivel local representa el espacio por excelencia para hacer efectiva la participación. Sin embargo, la publicación refleja que la ciudadanía participa poco de las propuestas de los municipios.

La participación ciudadana en instancias como audiencias públicas, cabildos, rendiciones de cuentas, presupuestos participativos o simplemente asambleas o reuniones convocadas por los gobiernos municipales es, en algunos casos, hasta simbólica.

"Desde esta óptica, la capacidad de convocatoria de los municipios es muy minoritaria. De hecho, la participación frecuente es prácticamente marginal. Apenas 3% de la población total afirma que participa con mucha o bastante frecuencia en algunas de estas instancias, mientras un 10% adicional lo hace con poca frecuencia. Este dato podría explicarse porque los municipios no habrían convocado a instancias suficientes. Pero cualquiera sea la causa, el dato es contundente: el 87% de los ciudadanos no ha participado nunca en ninguna instancia convocada por el gobierno local", señala el documento.

El espíritu de participación ciudadana que inspiró buena parte del desarrollo del tercer nivel de gobierno es probablemente "uno de sus puntos más flacos". En efecto, los datos relevados muestran una débil apropiación de los municipios por la comunidad. "Este elemento es de considerable importancia, en la medida que dicha apropiación podría oficiar de presión para fortalecer, consolidar y corregir un proceso que ha sido propuesto desde arriba hacia abajo", señala el informe.

La debilidad con que se ha incorporado la participación en estas nuevas instituciones tiene múltiples explicaciones. Una de ellas puede estar relacionada con el desconocimiento del rol de los municipios; otra con el hecho de que los espacios de participación generados no sean suficientes o adecuados para profundizar este aspecto.

Contacto.

En general, en los primeros 5 años la mayor parte de los ciudadanos no realizó reclamos por problemas de ningún tipo al municipio.

La evaluación del resultado del reclamo, es decir de la respuesta que obtuvo luego de haber realizado el planteo, también tiene un sesgo negativo.

Alrededor de un tercio de los que reclamaron (9% sobre un total de 25%) afirma que su planteo se resolvió satisfactoriamente. La mitad (12%) dice que el corolario del reclamo fue insatisfactorio, mientras que el resto tuvo respuestas "neutras".

Además de los reclamos, el 14% de los ciudadanos hizo consultas en el municipio por información de distinto tipo.

Por último, el 18% realizó algún otro trámite administrativo ante su gobierno local. Por lo general, señalaron, estos trámites se han resuelto satisfactoriamente, con independencia del tipo de municipio.

"Por tanto, en este punto del proceso son una minoría los ciudadanos que han tenido contacto directo con el gobierno local mediante la realización de reclamos, consultas o trámites", concluye el documento.

Cuando debutaron los alcaldes de Montevideo en 2010, tuvieron como primer gran desafío demostrarle a la población que la creación de un tercer nivel de gobierno no aumentaría la burocracia. Las ocho nuevas autoridades iniciaron su gestión con un bajísimo apoyo de la población, que le dio la espalda en las urnas, por lo que el cumplimiento de este primer objetivo no era tarea fácil. Hoy siguen teniendo una baja popularidad.

Según concluye el informe, la debilidad con que se ha incorporado la participación en estas nuevas instituciones tiene varias explicaciones. Una de ellas puede estar relacionada con el desconocimiento del rol de los municipios, y otra con el hecho de que los espacios de participación generados no sean suficientes o adecuados.

En ninguna de las ocho divisiones territoriales de Montevideo se llega al 50% de personas que conocen cuál es su municipio, lo cual avizora un camino largo en el intento de profundizar la descentralización.

Luis Seguí, alcalde de Arbolito, la localidad más chica . Foto: archivo El País
Luis Seguí, alcalde de Arbolito, la localidad más chica . Foto: archivo El País

Recursos.

En líneas generales, los municipios tienen bajo su jurisdicción los temas de alcance barrial y están subordinados a la Intendencia en asuntos departamentales. Pero son económicamente dependientes, por lo que muchos han reclamado mayores partidas para mejorar su autonomía.

A diferencia de los Centros Comunales Zonales, los gobiernos municipales tienen autonomía para ordenar gastos e inversiones, de acuerdo a lo establecido en el presupuesto quinquenal y el plan financiero, pero las cifras y los recursos siguen siendo escasos, a juzgar por los dichos de los propios alcaldes de Montevideo, seis de los cuales pertenecen al Frente Amplio.

Recientemente, el alcalde del municipio CH Andrés Abt (Partido Nacional) dijo en la Junta Departamental que "el presupuesto departamental destina solamente el 12% a la descentralización. La centralidad de la Intendencia dirige directamente el 85,9% de los recursos. La verdadera descentralización se debería ver con más recursos para cada uno de los municipios".

También el alcalde del Municipio A (Ciudad Vieja y Centro, entre otros barrios), Carlos Varela (FA), dijo que por un tema presupuestal "difícilmente logremos tener todo el municipio podado en el quinquenio".

Dispar.

En 2007 el presidente Tabaré Vázquez presentó ante el Congreso de Intendentes un borrador del proyecto de ley para la creación del tercer nivel de gobierno en Uruguay. Allí comenzó un largo período de discusión e intercambio que culminó en 2009 con la aprobación de la Ley de Descentralización Política y Participación Ciudadana.

Finalmente, en julio de 2010 asumieron los primeros 89 gobiernos municipales electos por votación popular. En 2015 se abrió paso a una nueva etapa en el desarrollo municipal que, además de incorporar innovaciones institucionales, sumó 23 municipios en territorios donde aún no existían autoridades locales. Cerro Largo fue el departamento que más salió ganando: los alcaldes se multiplicaron, pasando de 2 a 9 en este período.

Mientras que en Cerro Largo se ubican los cuatro municipios menos poblados del país, con un promedio de 450 habitantes, en el otro extremo se encuentran los ocho municipios de Montevideo, que son los más populosos del país.

El alcalde menos votado y el más joven.

El municipio menos poblado del país tiene 240 habitantes (Arbolito). Su alcalde, Luis Seguí, obtuvo 74 votos.

Al abrirse el año pasado el grifo que permitió crear nuevos municipios en localidades menores, Cerro Largo incorporó otras siete alcaldías, algunas de ellas en poblados con apenas centenares de habitantes: Villa Noblía, Aceguá, Tupambaé, Ramón Trigo, Plácido Rosas, Arévalo y Arbolito.

El alcalde más joven del país es Cayetano Stopingi, de Sarandí Grande, quien fue electo cuando tenía 29 años.

Alcalde robado recompensa.

El alcalde de San Antonio, Canelones, Dámaso Pani, dijo ayer que está dispuesto a darle la mitad del dinero a quien recupere los 170.000 dólares que le robaron esta semana de su casa, según informó Subrayado.

Pani dijo que si le devuelven US$ 100.000, él regalará US$ 50.000 a quien haya aportado el dato clave para la ubicación del dinero. Si recupera 60.000 dólares entonces regalará 30.000, y si le llevan la totalidad del dinero robado, los 170.000 dólares, también premiará con la mitad a la persona que permitió hallar los billetes.

Dijo que si alguien sabe algo o encuentra el dinero, que lo llamen al Municipio de San Antonio, o a la Policía de Canelones.

La recompensa puede provocar, dijo Pani, que los propios ladrones devuelvan el dinero o uno delate al otro.

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