La apertura ayer de la 106ª edición de la Expo Prado le dio pie al ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, para ratificar sus diferencias con el impuesto a la tierra, pero aseguró que no está en sus planes renunciar por cuestiones de "política fiscal".
¿Defenderá el proyecto cuando sea convocado al Parlamento?, le preguntó El País a Aguerre durante la inauguración del stand del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
"Yo voy a opinar como he opinado siempre, de las cosas que el proyecto tiene a favor y de las cosas que considero son mejorables", respondió el secretario de Estado que, tras semanas de silencio, se refirió al proyecto de ley que grava las propiedades de más de 2.000 hectáreas que el Poder Ejecutivo envió al Parlamento.
Aguerre dejó traslucir que no renunciará a su cargo por este tema. "En las políticas públicas agropecuarias y las razones que definen la permanencia y el compromiso de un ministro en un país como Uruguay, no son exclusivamente de política fiscal. Tenemos muchísimos ámbitos de trabajo que son mucho más importantes que la política fiscal", expresó.
Para el ministro, el proyecto de ley que crea el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR) "evidentemente va a tener un debate político en el Parlamento". Dijo que "nadie discute" el fundamento y el objetivo del tributo "vinculado a la mejora de la infraestructura", pero "obviamente va a haber distintas opiniones, de hecho las hubo incluso en el seno del propio Poder Ejecutivo y por algo demoramos tres meses para que esto saliera".
Además, Aguerre dijo que "es discutible" que el impuesto "tenga efecto sobre la concentración" de la tierra. "La concentración hoy no se puede demostrar que se haya dado. En el segmento que va a ser afectado por el impuesto no ha habido una concentración significativa en número de productores y en hectáreas, si uno considera los datos del censo de 2000 y los comprara con la planilla de declaración jurada de propiedad privada del BPS", agregó.
El ministro señaló que hay algunos sectores productivos que "son más sensibilizados por este tipo de tributo". Dijo que es muy probable que el impacto sea "mínimo" sobre la agricultura, la lechería o la forestación, pero que "no es lo mismo en el caso de la ganadería de cría". Aguerre indicó que "para atenuar" eso es que trabaja en la eliminación del 1% del impuesto a los semovientes, "cosa que yo comprometí en mi discurso del Prado" de 2010.
"ineficaz". En tanto, el economista Gabriel Oddone -socio de CPA Ferrere- sostuvo ayer que el impuesto es "innecesario", porque la recaudación que genera es escasa (US$ 60 millones al año, según el gobierno). También lo consideró "inconveniente" porque el país tiene dificultades para insertarse al mundo debido a su pequeña escala y como el ICIR está orientado a desestimular la concentración de tierras en pocas manos, puede afectar a un sector que "está detrás del auge de la inversión y la innovación".
Oddone estimó "ineficaz" el impuesto, diciendo no estar seguro del argumento de que "un menor precio de la tierra desalienta la concentración".
También cuestionó si son los productores familiares el objeto de la política de equidad del gobierno y se preguntó cómo ingresan en la función de equidad del gobierno las personas que han vendido tierras "a precios inobservados en los últimos 30 años". Oddone dijo que "detrás de la discusión del ICIR lo que hay es una discusión muy fuerte al interior del gobierno que tiene que ver con quién controla los procesos" en materia de política económica.
Además de Aguerre, el impuesto a la tierra no cuenta con el visto bueno del vicepresidente Danilo Astori y del ministro de Economía, Fernando Lorenzo, pese a que el proyecto fue firmado por todo el gabinete.
Por su parte, Ricardo Brunner, gerente de Logística de Montes del Plata, dijo ayer en un almuerzo del Club Lunch Uruguayo Británico que "cualquier impuesto que no estuvo contemplado en el presupuesto original va a impactar" en el proyecto de su empresa.
"No estamos opinando sobre este impuesto específico porque está en manos del Parlamento. Es cierto que tenemos un contrato de inversión con el Estado uruguayo. La empresa paga cualquier impuesto que tenga que pagar", afirmó el ejecutivo de origen chileno.
Proyecciones de la empresa indican que sus camiones recorrerán unos 70 millones de kilómetros al año. Ese movimiento implicará un desembolso de US$ 9 millones anuales por concepto de IVA al gasoil, informó Brunner.
Montes del Plata -consorcio creado por la chilena Arauco y la sueco-finlandesa Stora Enso- está construyendo una planta procesadora de celulosa en Punta Pereira, Colonia, y controla unas 239 mil hectáreas de tierras forestadas.
El presidente de la Asociación Rural, José Bonica, afirmó ayer el inaugurar la Expo Prado 2011 que "es correcto que tenemos una visión distinta" respecto al impuesto, pero sostuvo que "donde mayormente tienen que estar nuestros esfuerzos es en seguir comunicándonos y comunicarnos mejor con el gobierno".
"Nosotros queremos alentar la inversión en el país. No queremos que haya anuncios o cualquier tipo de cosas que pueda atentar contra esto", añadió Bonica.
En tanto, el director general de la Dirección General Impositiva (DGI), Pablo Ferreri, fue consultado ayer, en un desayuno de Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), por el ICIR y respondió que "claramente en el país" hubo un "aumento exponencial del valor de la tierra" y la "tributación del agro está claramente por debajo del resto de la economía".
Bases del impuesto a la tierra
El Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR) grava con 67 Unidades Indexadas (US$ 8 la hectárea) a las extensiones de tierra de entre 2.000 y 5.000 hectáreas; con 100 UI (US$ 12) aquellas extensiones entre 5.000 y 10.000 hectáreas, y con 135 UI (US$ 16) la hectárea las extensiones de tierra superiores a las 10.000.
Equivalencia: extensiones menores a 2.000 hectáreas, pagarán el impuesto si tienen Índice Coneat mayor a 100.
El ICIR, cuya recaudación se estima en unos US$ 60 millones anuales, será destinado a las intendencias, a través de un fondo que manejará una Comisión Sectorial y será para atender gastos e inversiones derivados de las reparaciones atinentes a la caminería rural departamental y acceso a establecimientos industriales y comerciales ubicados en los departamentos.
El FA prepara un proyecto de extranjerización para este año
La comisión legislativa integrada por los senadores Ernesto Agazzi y Enrique Rubio y el diputado Yerú Pardiñas acordó el lunes 5 agilizar el proyecto de redacción de un impuesto que limita la venta de tierras a extranjeros.
"Creemos que una vez aprobado el proyecto de impuesto a la tierra, pasamos a una instancia en la que empezamos a centrar el tema de la extranjerización", dijo a El País el diputado socialista Yerú Pardiñas.
El legislador indicó que de cumplirse los pasos previstos el "borrador del proyecto estaría listo antes de finalizar el año". Como medida adicional al trabajo que venía realizando, la comisión se encargará de analizar la legislación comparada en la materia que aplican países como Brasil y Argentina.
"La tenencia es un problema que se da a nivel mundial y por eso queremos centrar el marco de trabajo en el tema de la extranjerización", indicó Pardiñas. Al tiempo que agregó que se deben tener en cuenta no solo las propiedades a la venta, sino también las que están en alquiler.
La bancada de diputados de FA se reunirá hoy por primera vez para analizar el contenido del proyecto de ley que crea el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR).
Si bien estaba previsto que concurrieran las autoridades del Ministerio de Economía y de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, no asistirán por el reclamo de legisladores del interior.
El diputado por Florida Álvaro Vega (MPP) fue uno de los que protestó porque la reunión se convoca un jueves. "Este tema se va a debatir acá, pero se va a pelear de verdad en los territorios, donde existen los terratenientes, y no en el asfalto montevideano, porque este lío no es por las macetas de tierra", escribió Vega en un mail.