Una dieta de los años cincuenta, abandonada en los setenta por las dudas sobre su eficacia, está recobrando protagonismo en Internet.
El tratamiento consiste en la ingesta de 500 calorías al día y la inyección de la hormona HCG (gonadotropina coriónica humana), indicada para tratamientos de fertilidad. Lo que se presenta como una nueva solución para las personas con sobrepeso, fue desacreditado por la FDA, agencia estadounidense del medicamento, bajo la advertencia de que favorece la depresión y la formación de coágulos sanguíneos.
"Se producen síntomas de los primeros meses de embarazo. Y puede llegar a provocar problemas renales o coronarios", explicó María Isabel Casado, experta en trastornos de la alimentación. Las investigaciones sugieren que la popular sustancia no da resultados reales. Disminuye el apetito y el volumen en caderas y cintura, pero no se pierde peso. EL PAÍS DE MADRID