Acta de confesión habla de coimas en aduanas de Rivera

| El sicario vivió en el Buceo. Trató de vender los muebles a un amigo para obtener dinero, según diario de Livramento

En las actas de confesión del secretario del dueño del free shop procesado por los homicidios de dos agentes brasileños consta que el empresario pagaba coimas a aduaneros uruguayos para sacar whisky a cualquier hora del Depósito Fiscal de Rivera.

El testimonio, que fue publicado ayer por el diario de Livramento "A Plateia", también señala que la banda contaba con los servicios de varios policías de dicha ciudad brasileña, quienes tenían como misión escoltar los camiones para que no fueran detenidos antes de llegar a un depósito ubicado en esta ciudad norteña.

Los policías norteños Ronaldo Almeida y Leonel da Silva, ultimados el 19 de julio de este año por el sicario Ricardo "Wellington" Guimaraens, integraban dicha gavilla.

El sábado 4, el secretario del comerciante dijo a la Justicia Penal de Rivera que ayudó al asesino a cargar los cuerpos de los dos policías en un Ford Verona adquirido a un gitano que se encuentra encarcelado en la prisión de Livramento.

"Wellington me pidió una mano para poner los cuerpos dentro del Verona. El me decía que no fuera miedoso. Yo fui en mi auto a enterrar los cuerpos, porque tenía miedo que él me matara", dijo W.P. según el diario "A Plateia".

El secretario dijo que el contrabando de whisky se hacía desde hace cinco años hacia Brasil y explicó que las cargas arribaba desde Montevideo directamente a la chacra del padre del empresario.

En el lugar, señaló, esperaban los camiones brasileños mientras integrantes de la banda cambiaban las cajas de whisky por leche para despistar miradas suspicaces.

Según W.P., el comerciante decidió contratar al sicario Guimaraens, alias "Wellington", para que asesinara a Almeida y da Silva, ya que consideraba que estos habían "entregado" dos cargas de whisky a la Policía Federal. Cada cargamento valía U$S 430 mil.

El dueño del free shop y su secretario fueron remitidos por la Justicia por delitos de homicidio en grado de coautoría. Mientras que dos primos del empresario, entre ellos un gerente de un cambio riverense, fueron procesados por encubrimiento. En tanto, el sicario todavía se encuentra prófugo.

APREMIOS. Ricardo Guimaraens vivió en un edificio de apartamentos situado detrás del Montevideo Shopping Center, tras saberse buscado por la Policía por los homicidios de los dos agentes de la Policía Civil de Livramento.

Guimaraens, conocido en el ambiente delictivo brasileño como "Wellington" o "Matador", se encontraría en graves problemas económicos, ya que trató de vender los muebles de su casa para poder subsistir, según afirmó un amigo del sicario a efectivos de Interpol Uruguay.

"Dar cobertura en este momento a ese asesino es un asunto muy delicado. Nadie quiere brindarle protección, ya que se sabe que es buscado por la policía uruguaya y brasileña", indicó a El País una fuente de Interpol.

Los policías uruguayos presumen que el sicario se fue de Uruguay el 10 de noviembre pasado rumbo a San Pablo, en compañía de su esposa.

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