E.B.
Casi 1.300 presos con más de dos tercios de la pena cumplidos están en condiciones de solicitar la libertad a la Justicia Penal en base a la Ley de Humanización de Cárceles de 2005. No todos los reclusos utilizan ese beneficio, afirmaron a El País fuentes policiales.
En el Ministerio del Interior se estima que un 70% de ellos está hoy en condiciones, por su perfil -buena conducta-, de solicitar la excarcelación a la Justicia.
El Ministerio del Interior ordenó a jerarcas de las cárceles realizar un seguimiento estricto de cada recluso para que, al día siguiente de que éste cumpla los dos tercios de su pena, pueda tramitar su pedido de libertad ante el magistrado. Es decir, autoridades de la cartera pretenden apurar los tiempos de ese trámite para disminuir la superpoblación carcelaria, según las fuentes.
En muchas oportunidades los propios reclusos no saben que cumplieron los dos tercios de su pena porque el establecimiento no posee la documentación al día o sus abogados defensores no siguen la causa con la debida atención, explicaron.
Según las fuentes, semana a semana aumenta la población de presos. El viernes 16 ingresaron 35 nuevos internos solo en el Comcar (Santiago Vázquez) y para hoy se esperaba un contingente similar.
Los servicios jurídicos del Ministerio del Interior implementarán en breve un sistema para facilitar los pedidos de libertad de los reclusos. Sin embargo, la última palabra la tendrá el juez penal de la causa, quien considerará si el interno está o no rehabilitado. Es decir, pese a que un recluso supere los dos tercios de su pena podrá continuar recluido si el magistrado entiende que éste volverá a delinquir si sale en libertad.
Las fuentes señalaron que actualmente los jueces están negando libertades en base a los dos tercios de la pena porque consideran que el solicitante no se rehabilitó durante la reclusión.
En este momento, las cárceles uruguayas albergan a 9.000 presos en 7.000 plazas, afirmó a El País el comisionado parlamentario, Álvaro Garcé. Esto significa que el hacinamiento es de un 133% según las cifras manejadas por Garcé.
El comisionado destacó que, además de los 7.000 cupos, el Ministerio del Interior posee otras 1.000 plazas que están libres y que fueron construidas recientemente en Rivera, Las Rosas y Puntas de Rieles.
Por eso, Garcé dijo que, actualmente, el sistema carcelario necesita una "redistribución" de la población reclusa y un redireccionamiento de los ingresos. En este momento, la puerta de entrada del sistema es el Comcar. De todas formas, las autoridades carcelarias llevan adelante un programa de clasificación de presos y han derivado internos a Punta de Rieles.
Según Garcé, el Comcar sigue siendo el establecimiento más hacinado del sistema, ya que aloja el doble de internos (3.200) que su capacidad (1.700 cupos). "El Módulo 3 está fuera de funcionamiento. Se proyecta su reparación en los próximos meses. En lo inmediato, la situación del sistema carcelario es muy compleja. La solución llegará dentro de dos o tres años", expresó.
Canelones es otro centro con elevado hacinamiento, según Garcé. Posee un 60% más de reclusos (1.095) que el número de cupos (750), agregó.