DIA MUNDIAL DE CONCIENTIZACIÓN SOBRE EL AUTISMO

Señales de alerta de TEA, según las edades de cada niño

Debe prestarse atención al desarrollo para comprender si el niño necesita apoyo; la atención temprana permite ampliar habilidades perceptivas, motrices, cognitivas, lingüísticas, afectivas y sociales.

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Foto: Pixabay

Sin Apuro se dedica a los procesos de aprendizaje y desarrollo infantil. Se especializa en atención temprana a niños de 0 a 6 años con dificultades en su desarrollo. La atención temprana permite ampliar sus habilidades perceptivas, motrices, cognitivas, lingüísticas, afectivas y sociales para favorecer una interacción saludable que se fomenta desde una mirada lúdica y afectiva.

​Como ayuda a padres, los responsables del proyecto recopilaron una serie de señales de alerta publicadas en la Guía Nacional para la Vigilancia del Desarrollo del Niño y de la Niña.

A los 12 meses

– Falta de interés por juguetes nuevos, por desplazarse, por el entorno: a esta edad el niño se desplaza gateando, caminando con ayuda o ya con marcha independiente, manifiesta gran interés por desplazarse, por alcanzar objetos, siente curiosidad por los mismos así como por el entorno.

– No juega a “está, no está”: lo habitual es que el niño se divierte cuando se lo cubre, se le pregunta dónde esta él. La respuesta adecuada es cuando el niño se descubre, sonríe, se entusiasma por repetir el juego del mismo modo o solicitando que el que se cubra sea la persona con la cual esta interactuando.

– Presta más atención a objetos que a personas: lo habitual es que el niño centre más la atención en las personas que en los objetos. No debe mostrarse indiferente con las personas que lo rodean.

– No dirige la mirada hacia lo que se le señala: lo habitual es que al señalar un objeto, el niño dirige la mirada hacia el mismo compartiendo el interés por el objeto señalado (es independiente que pueda manifestar agrado o desagrado).

– Ausencia de palabras o balbuceos comunicantes: lo habitual es cuando se le habla da la impresión que responde y establece un diálogo. Repite sílabas (da-dá, ba-ba, etc), otras veces dice sílabas distintas (da-ti-ti).

– No imita gestos y/o acciones: es habitual a esta edad que el niño mientras interactúa con el adulto imita determinados gestos y/o acciones realizadas por el adulto. El niño tiende a imitar.

– Movimientos raros con los dedos y/o manos: flexiona los miembros superiores y realiza movimientos de las manos simulando un aleteo. Acerca demasiado los dedos a los ojos y queda observándolos con atención.

– Persistentes dificultades en la alimentación y/o el sueño: problemas para conciliar el sueño, o se despierta varias veces en la noche. Problemas para alimentarse, rechazo del alimento en ausencia de una causa clara que lo explique.

Alerta a los 18 meses

– Deambulación sin sentido: El niño se desplaza por diferentes lugares de la casa pero sin fin o propósito, está en “su mundo”.

– Contacto ocular pobre: El contacto ocular nos es sostenido durante todo el tiempo que dura la interacción con el otro, es fugaz, evitativo la mayor parte del tiempo.

– No trae objetos para mostrarlos: Durante el juego el niño lleva y trae objetos a otros niños o adultos, pero sin una interacción con el otro, la persona es vista o considerada como un objeto más, no se detiene a fijar la mirada en el rostro del interlocutor cuando entrega el objeto.

– Fija la atención en detalles inusuales: Por ejemplo, al tomar un auto presta atención a ciertos detalles como las ruedas y puede pasar mucho rato manteniendo la misma actitud. Esto se repite con otros juguetes u objetos.

– No tiene intención comunicante, parece no escuchar: No atiende cuando se le habla, sigue en “lo suyo” como si no escucharas.

– Hipersensibilidad a los sonidos: Les molestan ruidos que no tienen una intensidad exagerada y por otro lado no responde cuando se le habla, como si no escuchara.

– Persistentes dificultades en la alimentación y/o el sueño: Problemas para conciliar el sueño, o se despierta varias veces en la noche. Problemas para alimentarse, rechazo del alimento.

Alerta a los 2 años

– Poca expresividad facial: Poco expresivo en demostrar emociones.

– Pasividad, aislamiento: No se integra con sus pares, prefiere mantenerse aislado.

– No imita a los adultos: No realiza imitación de tareas realizadas por adultos como por ejemplo usar el martillo y jugar a que martilla o usar utensilios de cocina para cocinar.

– Ausencia de gestos comunicativos: No hay intención de comunicarse con el otro ya sea a través de gestos y/o sonidos. Cuando están juntas las cuatro conductas anteriores debe ser referido al especialista.

– Ausencia de lenguaje o lenguaje peculiar: No hay desarrollo del lenguaje o ha desarrollado el lenguaje usando palabras peculiares similares a las usadas en los dibujitos animados, muchas veces en una prosodia particular y también similar a los dibujitos, o acento como si fuera extranjero.

– Uso particular de objetos, le gusta hacerlos girar: No le da al objeto el uso para lo que ese objeto está destinado. Por ejemplo, toma un autito y lo hace girar en lugar de hacerlo rodar.

– Falta de interés por lo que lo rodea: No se interesa por personas ni objetos de su entorno, muestra interés por determinados objetos en forma restringida.

– Marcha y motricidad peculiar: Marcha en punta de pie.

– Agita los brazos, balanceos, estereotipias: Flexiona los miembros superiores y realiza movimientos de las manos simulando un aleteo, balanceo de tronco, movimientos estereotipados (son movimientos raros, poco frecuentes sin un fin o propósito).

Alerta a los 3 años

– Dificultad para relacionarse: Inhibición, timidez, pasividad, agresividad, impulsividad, inquietud en exceso.

– Evita mirar cuando se le habla: No mira la cara de la persona que le habla.

– No tiene juego simbólico imaginativo, sociodinámico: Juego simbólico es cuando sustituye un objeto por otro. Por ejemplo, toma un palo y hace que anda a caballo. Normalmente a esta edad el niño toma diferentes juguetes como autos, muñecas y realiza con los mismos acciones que imitan la realidad (le habla, la acuna, le da de comer, juega con la pelota pataleándola y buscando a otro para compartir el juego). Estos serían sociodinámicos.

– Ausencia de lenguaje verbal comprensible: Lenguaje particular, no usa la primera persona, ecolalia (se entiende por ecolalia la repetición de la última parte de la palabra que dice el otro o repetición de la palabra o incluso de la frase completa). No hay elaboración propia del lenguaje, se limita a repetir lo que dice el otro, o no habla.

– Temores acentuados o poco habituales: Siente temor por situaciones que habitualmente generan ese sentimiento pero lo hace de forma exagerada o siente temor por situaciones que habitualmente no deben generarlas.

– Rabietas intensas difíciles de consolar.

– Persistentes dificultades en la alimentación y/o sueño: Problemas para conciliar el sueño, o se despierta varias veces en la noche. Problemas para alimentarse, rechazo del alimento en ausencia de cualquier causa que lo explique.

Alerta a los 4 años

– Dificultad para relacionarse: Mala adaptación en el jardín de infantes o con compañeros en reuniones.

– Miedos persistentes y generalizados.

– Ausencia de juego simbólico, juego repetitivo: Normalmente a esta edad el niño toma diferentes juguetes como autos, muñecas y realiza con ellos las mismas acciones que imitan la realidad (hacer rodar los autos como si estuvieran circulando por una calle o una pista de autos, toma la muñeca y le habla, la acuna, le da de comer, juega con la pelota pateándola y buscando a otro para compartir el juego). Puede tener juego simbólico pero pobre, poco elaborado, muy repetitivo.

– Impulsividad, inquietud, agresividad en exceso.

– Ecolalias, lenguaje “propio”, entonación particular, no establece diálogo: Lenguaje particular, no usa la primera persona. Ecolalia: se entiende por ecolalia a la repetición de la última parte de la palabra que dice el otro o repetición de la palabra o incluso de la frase completa. No hay elaboración propia del lenguaje. Se limita a repetir lo que dice el otro.

– Inflexible, resistencia a los cambios.

– Temores acentuados o poco habituales: Siente temor por situaciones que habitualmente generan ese sentimiento pero lo hace en forma exagerada. Siente temor por situaciones que habitualmente no deben generar.

– Persistentes dificultades en la alimentación y/o sueño: Problemas para conciliar el sueño, o se despierta varias veces en la noche. Problemas para alimentarse, rechazo del alimento en ausencia de cualquier causa que lo explique.

Alerta a los 5 años

– Tendencia a aislarse en recreos o situaciones similares o a abandonar rápidamente los juegos con otros niños por falta de habilidad para comprender “su papel” en el juego.

– Juegos o actividades que aun siendo propios de su edad llaman la atención por ser muy persistentes.

– Miedos persistentes y generalizados.
– No manifiesta culpa: Realiza acciones que pueden generar disgusto en el otro pero no puede percibir la sensación que genera en el otro.

– Fantasea permanentemente: Como si estuviera en otro mundo, confunde fantasía con realidad.

– Persistentes dificultades en la alimentación y/o sueño: Problemas para conciliar el sueño, o se despierta varias veces en la noche. Problemas para alimentarse, rechazo del alimento en ausencia de cualquier causa que lo explique.

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