Salud

Cáncer de mama: a qué prestar atención, cómo disminuir factores de riesgo y autoexaminarse

Hoy es el Día Internacional del Cáncer de Mama; la detección precoz es clave para mejorar el pronóstico y la supervivencia de esta enfermedad

Señales de alerta en el autoexamen. Ilustración: Florencia Sityá
Señales de alerta en el autoexamen. Ilustración: Florencia Sityá

En Uruguay una de cada 6 mujeres podrían desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida, el más frecuente en las mujeres dado que solo el 1% de los pacientes diagnosticados son hombres.

Estudios aseguran que su incidencia es más frecuente después de los 50 años y enfatizan que puede disminuirse el riesgo de contraerlo y también que puede lograrse la curación completa.

Signos a los que prestar atención

Los llamados de advertencia de esta enfermedad pueden suelen ser distintos en cada persona y de hecho algunas personas no tienen ninguno. De todos modos, hay señales a las que debemos prestar atención:

* Un bulto nuevo en la mama o axila
*Cambios de volumen y temperatura en las mamas
* Aumento del tamaño, hinchazón de una parte puntual o cambio de forma de la mama
* Irritación, cambios de color, hundimientos en la piel, venas dilatadas o irregularidades en el contorno de la mama
* Enrojecimiento o descamación en la zona del pezón o la mama
* Hundimiento del pezón o dolor en la zona
* Secreción del pezón

La ley 17.242 prevé para las trabajadoras un día de licencia especial paga al año para hacerse una mamografía y en el caso de las mujeres de 50 a 69 años se pueden hacer dos mamografías gratis al año según una ordenanza del Ministerio de Salud Pública.

¿Cómo disminuir factores de riesgo y aumentar los de protección?

En 2019, en una charla abierta para pacientes, familias y comunidad en su conjunto, la doctora Victoria Cuelho y la licenciada Yanet Viñoly, integrantes del equipo del Hospital de Día (Sanatorio Americano) destacaron que es clave:

Consumir alimentos saludables. Mantener una dieta balanceada donde frutas y verduras tengan un papel fundamental es importante. Beber abundante agua o jugos frutales, disminuir el consumo de azúcar y sal, así como frituras y alimentos ultra procesados ayudan en la prevención.

Controlá tu peso. El sobrepeso o la obesidad aumentan el riesgo de cáncer de mama. Esto es especialmente cierto si la obesidad se desarrolla más tarde en la vida, en particular después de la menopausia.

Hacé actividad física. No sólo puede ayudarte a mantener un peso saludable, sino que traerá múltiples beneficios para tu salud.

Amamantá. La lactancia materna, además de todos los beneficios orgánicos que tiene para el bebé y para la relación madre-hijo, podría desempeñar un papel fundamental en la prevención del cáncer de mama. Cuanto más tiempo amamantes, mayor será el efecto protector.

– Evitá el consumo de alcohol y el tabaquismo. El humo de tabaco, tiene una relación directa con la incidencia del cáncer de mama)-

– Autoexaminate. 10 minutos mensuales pueden salvarte la vida.
La mujer tiene la posibilidad de familiarizarse con sus mamas y reconocer inmediatamente cualquier cambio en ellas, puede ayudar a un diagnóstico precoz en caso de que se trate de un cáncer de mama.

Si todavía estás menstruás, lo ideal es realizártelo 10 días después de la finalización del período (durante el mismo, las mamas suelen estar dolorosas e inflamados de forma normal). Si ya estás en la etapa de la menopausia, podés elegir un día cualquiera, por ejemplo, el primer día de cada mes, así es menos probable que te olvides de realizarlo. Si tomás hormonas, consultá a tu médico para saber cuándo es el mejor día para realizarte el autoexamen.

El autoexamen paso a paso

1) Parada frente a un espejo en un área bien iluminada, en lo posible con luz natural. Observá la simetría de las mamas, tamaño, coloración de la piel, características de la areola y el pezón. Observá si hay tumoraciones o hundimientos de la mama a cualquier nivel, así como de las áreas cercanas a ella, específicamente en área clavicular. Valorá existencia de venas dilatadas, cambio de coloración, manchas, u otro tipo de lesiones.

2) Comenzá a palpar la mama desde el pezón, recorré el área completa de ambas con movimientos circulares suaves pero profundos, en sentido horario, sin dejar ningún espacio por palpar. Extendete hasta ambas axilas; para detectar cualquier tumoración, cambios de volumen, consistencia o temperatura, así como dolor provocado. Es imprescindible palpar el área superior a la mama hasta el hombro, ya que, en esta zona, suelen ubicarse en muchas ocasiones los tumores, que pueden pasar desapercibidos.

3) Finalmente, palpá el pezón, comprimiéndolo con los dedos índice y pulgar, prestando atención a cualquier secreción o descamación que pudiera presentarse.

En caso de encontrar cualquier anormalidad, consultá inmediatamente a tu médico.

Los controles médicos adecuados y la mamografía son la forma más segura de establecer un diagnóstico precoz, logrando una curación de la enfermedad y evitando sus drásticas complicaciones.

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