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El look primaveral de la reina Máxima que rompió todos los protocolos holandeses

Maxima de Holanda

Realeza

En el “Prinsjesdag” o Día del príncipe, uno de los eventos más importantes del año para la corona holandesa, la argentina impactó con un audaz conjunto

Maxima de Holanda

El “Prinsjesdag” o Día del príncipe, es uno de los eventos más importantes del año para la corona holandesa. En la jornada se realiza formalmente la apertura del año parlamentario y ese día la reina Máxima luce sus mejores galas. En esta ocasión, sin embargo, decidió ignorar el protocolo, que exige un vestido largo acompañado por un tocado.

La argentina llegó a la Grote Kerk —la iglesia donde se realiza la ceremonia— con un look primaveral de dos piezas diseñado por Edouard Vermeulen, de la casa de moda belga Natan, en la que tanto confía la esposa del rey Guillermo. El conjunto se compone de una maxi falda larga azul celeste con estampado floral y mucho volumen, y una blusa roja de mangas tres cuartos. Máxima combinó el arriesgado atuendo con un tocado tipo boina rojo, el mismo color de sus guantes de piel y su cartera de mano, de Oscar de la Renta.

Maxima de Holanda

Con un peinado suelto de raya al costado, la reina consorte eligió como accesorios unos aros de diamantes y, prendido de la banda de la Orden del León Holandés, llevó un broche de diamantes con una gran piedra preciosa en el centro.

El año pasado, durante el entonces sobrio Día del príncipe debido a las restricciones por la pandemia, Máxima también sorprendió: lució un vestido de capas color amarillo de Claes Iversen que ya había usado antes, durante la visita oficial de la pareja real jordana en 2018. En 2019, la reina optó por otro de sus diseñadores favoritos: Jan Taminiau. Para Máxima no es nada nuevo lucir ropa antigua, sino que lo hace a menudo, incluso el tocado que llevó en las últimas horas lo había usado la semana anterior.

Al igual que en 2020, los reyes y los príncipes Constantin y Laurentien dejaron de lado la tradicional carroza de oro y cristal para trasladarse en auto desde el palacio de Noordeinde hasta la Grote Kerk. De hecho, el majestuoso vehículo fue restaurado y se encuentra exhibido en el museo de Ámsterdam.

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