REALEZA

El día en que Ana, la única hija de la reina Isabel II, fue condenada por un delito penal

Si bien se trata de algo que pasó en 2002, en las últimas semanas el asunto volvió a ser recordado por su desenlace: la princesa debió comparecer ante los tribunales y fue declarada culpable.

princesa ana
Foto: @theroyalfamily

Las controversias y polémicas no son nuevas para a realeza británica. Ya sea por la demanda por abuso sexual realizada al príncipe Andrés o las entrevista brindada por Meghan Markle a Oprah Winfrey, al Palacio de Buckingham le cuesta hallar la paz, hasta cuándo involucran a sus miembros más moderados, como a la princesa Ana, quien hace 20 años protagonizó una situación que fue llevada a los tribunales.

Si bien se trata de algo que pasó hace tiempo, en las últimas semanas volvió a ser recordado por el público por su insólito desenlace. El 21 de noviembre de 2002, Ana, la única hija de la reina Isabel II, se convirtió en la primera integrante de la familia real británica —en 350 años— en ser condenada por un delito penal

El accidente había sucedió el 1° de abril de 2002, según informó La Vanguardia, en un parque cercano al castillo de Windsor, al oeste de Londres. Ese día, el perro de la princesa Ana, un bull terrier inglés de tres años llamado Dotty, mordió a dos niños, de siete y 12 años. Inmediatamente, ella fue denunciada por violar la ley de perros peligrosos. Según el tribunal, Ana estaba a cargo de un animal fuera de control y en un lugar público. 

En esa ocasión, Ana admitió que se había descuidado y dejado que su perro mordiera a los dos menores. Fue condenada a pagar una multa de 500 libras esterlinas (US$ 610), a las que se sumó un monto más por los costos del juicio. Asimismo, la mascota fue puesta bajo custodia de sus amos. 

La jueza del caso, Penelope Hewitt, del tribunal de Slough, en el oeste de Londres, afirmó en ese momento: “Ordeno que Dotty sea mantenida bajo control para el resto de su vida”. Asimismo, la letrada hizo una dura advertencia: “Si se repite, será el final”. Si bien Hewitt calificó a los dueños del perro como “personas extremadamente responsables”, aclaró: “Creo que los chicos sufrieron considerablemente por esta experiencia”.

perro princesa ana
Foto: revistavanityfair.es

En 1649 había sido la última vez en que se condenó a un miembro de la realeza por un delito, cuando Carlos I fue juzgado por traición a su pueblo y se lo condenó a morir decapitado.

El intento de secuestro

Además de ser la primera miembro de la familia real en tener antecedentes penales, la princesa Ana marcó varios precedentes únicos en la familia Windsor. Conocida por tener una personalidad de hierro y por ser “indomable”, la royal jamás permitió que alguien “gobernara” su vida.

Fue la primera integrante de la realeza británica en participar de los Juegos Olímpicos (Montreal 1976) gracias a su destreza en la equitación y fue la primera en divorciarse de todos los hijos de Isabel II (en abril de 1992).

Incluso sobrevivió a un intento de secuestro, cuando el 20 de marzo de 1974, a 200 metros de Buckingham, un auto se cruzó delante de su Rolls-Royce, y de allí se bajó un joven, que luego se supo que padecía de esquizofrenia, con dos pistolas.

Tras disparar al custodio de la princesa y de herir a su chofer, abrió la puerta donde esaba Ana, le apuntó en la cabeza y mientras tiraba de su brazo para obligarla a que bajara del auto, le dijo: “Quiero que venga conmigo un par de días… y quiero dos millones (de libras). ¿Le importa salir del coche?”.

Con un temperamento de acero, Ana no se movió de su asiento y le respondió: “No es probable (la expresión que usó fue “not bloody likely”)… ¡y no tengo dos millones de libras!”. En ese momento, pasó un exboxeador por la vereda y observó la situación. Inmediatamente, redujo al secuestrador de un golpe, salvando así a la princesa.

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