Bienestar

Convivencia emocional: Cuando la prioridad es el otro, ¿qué pasa con tu autoestima?

Cuando te olvidas de vos y estas pendiente de tu ser querido, no podes cuidarte y te desfocalizas de tu vida, de tu ser. El peligro es que con el transcurso del tiempo podes deprimirte.

Mujer triste pensando
Mujer triste pensando

Ante todo, es importante definir el egoísmo como un excesivo amor a sí mismo que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidar de los demás. Nuestra propuesta es demostrar que cuando priorizas al otro, sea pareja, hijo o padre, y descuidas satisfacer tus necesidades personales, no es un acto de amor, por el contrario, es de desamor hacia vos.

Observamos una gran confusión entre egoísmo y pensar en uno mismo atendiendo a la propia persona, para luego relacionarse con el otro. Cuando te olvidas de vos y estas pendiente de tu ser querido, no podes cuidarte y te desfocalizas de tu vida, de tu ser. El peligro es que con el transcurso del tiempo podes enfermarte y /o deprimirte.

Cuando decidís luchar por el bienestar de tus personas cercanas y comenzás a sacrificarte por ellos, olvidándote de vos misma, te podes esclavizar emocionalmente de ellos. Vivís la vida del otro pero al mismo tiempo te autopostergás. Cada vez hay más hombres que la priorizan a la otra, algo impensado hace apenas 10 años.

Hoy quiero destacar que es posible encontrar un equilibro entre los distintos roles que ocupás. Para ello se requiere dividir el tiempo y la fuerza personal, priorizando distintas áreas de tu vida que son dinámicas, pueden cambiar con el devenir del tiempo.

Se puede romper con esta dinámica y luchar por vos, en lugar de hacerlo por los demás. Para eso tenés que aprender a fijar y sostener límites y decir que no en situaciones que no podés cumplir con el deseo del otro. Además practicá el amor a ti mismo, aliméntate bien, encontrá actividades que te den placer y practicá la autocompasión, se amorosa contigo misma. Es un proceso de cambio personal lleno de momentos nuevos e incómodos, de aprender a focalizar en ti misma, pero es la única salida posible. No existe un fármaco para quererte más.

Cuando empieces a cambiar te darás cuenta de las manipulaciones del otro para que todo siga igual, cómo antes. No sucumbas, cuídate, protegete; de lo contrario serás como un auto sin combustible: tu motor se quemará y terminarás estresada.

Muchas personas tóxicas se irán de tu lado, es mejor aunque doloroso al principio. Experimentarás el vacío existencial y se agudizarán ciertos miedos, como el de la soledad o abandono.

Cuando el cambio sea una realidad, podrás desarrollar proyectos personales con toda la energía y el tiempo que tendrás para ti misma. Las personas que priorizan al otro no se quieren a ellas mismas y están acostumbradas a luchar y sufrir por amor. Ahora invertí esa energía para quererte a vos misma. Será difícil por falta de hábito hacia tu propio cuidado, pero al final te sentirás feliz.

La segunda etapa, es en conexión contigo misma. Es ir al encuentro del otro pero no perderte en el dar. Eso es lo nocivo. Si tenés hambre, comés y luego podés ser solidaria con las personas que sufren hambre. Acá es lo mismo: amate a ti misma y luego amarás al prójimo. Es cambiar el foco de tu mirada, del otro hacia ti misma teniendo en cuenta a ambos.

conocé a nuestra columnista
Fanny Berger
Fanny Berger
Es psicoterapeuta gestáltica. Se dedica niños, adolescentes y adultos, y trabaja en el apoyo de padres. Implementó “terapia de alcance breve”, que en cinco sesiones trata temas concretos. Es conferencista y escribió varios libros.

Podés contactarla en su web, página de facebook o a través del teléfono celular 099 289 282.

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