El Mini Morris, un auto que nació en 1959 sin demasiadas pretensiones, es hoy un lujo para pocos uruguayos. No sólo por una cuestión de precios, sino que para tener uno nuevo es necesario importarlo. Argentina, Chile y Venezuela son los países más cercanos para pedirlos, sin pensar que -en el caso de roturas- acá no hay repuestos.
Sus medidas originales de tres metros de largo por 1,1 metros de ancho y otro tanto de alto se ajustaron a la idea de sus inventores para diseñar un auto lo más pequeño posible, pero con capacidad de llevar a cuatro pasajeros y contar con sitio para el equipaje.
Los Beatles, Brigitte Bardot, Peter Sellers, Steve McQueen, Paul Neuman y Jean Paul Belmondo fueron algunos de los propietarios que contribuyeron a aumentar la fama del Mini, reputación que se sostiene de la mano de la marca BMW, su actual propietaria.
¿Cuánto cuesta? Según los estudios realizados por Camur S.A., representante local de BMW, los Mini llegarían a Uruguay a un costo de U$S 42.000. En Argentina, sus precios oscilan entre los US$ 25.900 (Cooper Salt) y los US$ 42.000 (Cooper S Convertible).
El desembolso vale la pena y su feliz propietario puede optar entre 10 colores: negro, hiper azul, rojo chile, azul cool, verde inglés de competencia, amarillo "líquido", naranja "caliente", plateado, púrpura y plata oscura. La paleta se amplía porque el techo puede ser de otro color y, además, todos los modelos ofrecen más de 250 opciones en accesorios.
Con actualizados niveles de seguridad y calidad, este automóvil que se produce sólo en el Reino Unido y Alemania complementa sus atributos con moderna tecnología. A modo de ejemplo, incluye el llamado "key reader", dispositivo que almacena en la llave de cada unidad toda la información del coche (entre otros, número de chasis, kilómetros recorridos, servicios).