Publicistas y anunciantes se apresuran a poner en funcionamiento antes de fin de año un Código Nacional de Autorregulación Publicitaria que prevé la creación de un consejo con potestades para sancionar a los infractores, que integrarán también representantes de los medios de comunicación.
Aunque sus responsables aseguran que el documento tiene un enfoque "más abarcativo" y no alude sólo a los temas "más sensibles", lo cierto es que algunos de éstos tienen capítulos especiales, además de que se concreta en momentos en que la ley que prohíbe la publicidad del tabaco genera aún controversias y cuando la que prevé regular la de las bebidas alcohólicas ya genera visiones encontradas, incluso antes de comenzar a ser evaluada por el Parlamento.
El texto, elaborado por la Asociación Uruguaya de Agencias de Publicidad (Audap) y actualmente a estudio de la Cámara de Anunciantes del Uruguay (CAU), recoge el espíritu de códigos de Chile, Argentina y España y de los hoy vigentes en las propias asociaciones responsables.
Las denuncias -junto a un depósito "en un banco de plaza" para evitar que el Código sea utilizado "maliciosamente"- las podrán realizar desde el gobierno, asociaciones de consumidores, agencias de publicidad o medios de comunicación. En caso de comprobarse la violación, el directorio del Consejo podrá ordenar "la corrección del aviso, mensaje o campaña publicitaria", su retiro, amonestar por escrito al sancionado e incluso difundir la resolución en los medios de comunicación.
Los capítulos
El Código pretende aplicar "normas éticas a la publicidad en general" e "intenta servir a la Justicia" como "complemento en el marco legal vigente". De ese modo, presenta postulados generales referidos a la necesidad de crear avisos bajo "normas de decencia", sin poder imitar a otros para inducir "al engaño, entre otros varios elementos.
En tanto, dedica un capítulo a los jóvenes y niños, en el que aclara por ejemplo que no se puede abusar de su "credulidad" y luego categoriza por productos, desarrollando primero normas para el desarrollo de comerciales de bebidas alcohólicas. Detalla que éstos deben estar dirigidos a adultos bien identificados, sin poder incluir recursos con "atractivo especial" para menores ni mostrar situaciones de exceso de consumo, entre otros puntos.
Otro capítulo refiere a ciertos productos farmacéuticos para los que aclara, por ejemplo, que cuando un profesional lo recomienda, se deberá "mencionar el nombre y la matrícula". Otro apartado refiere a los productos alimenticios, cuya publicidad deberá propender al "consumo adecuado" y no incluir frases como "aprobado o recomendado por expertos", si ésto no es contrastable.
La Audap y la CAU mantienen reuniones semanales para avanzar sobre el proyecto, según confió a El Empresario Pablo Marqués, presidente de la primera. Asimismo, aseguró que pronto comenzarán a visitar los diversos medios de comunicación para presentarles el proyecto.
Incluye a todos los avisos
Sin ser una ley pero sí un material de consulta en lo jurídico, el Código de Autorregulación Publicitaria elaborado por Audap y a punto de aprobarse, pretende incluir hasta a la comunicación "estatal y municipal" de la misma manera que a la privada.