Las remesas que enviaron los emigrantes a América Latina en 2006 superaron los U$S 68.000 millones y sobrepasaron incluso la inversión extranjera directa (IED), según un estudio dado a conocer el viernes pasado.
El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), agencia de Naciones Unidas que tiene su sede en Roma, realizó con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el primer mapa mundial de flujos de remesas hacia los países en desarrollo.
Los emigrantes repartidos por todo el mundo enviaron a sus hogares U$S 300.000 millones en 2006, cifra superior a los U$S 104.000 millones otorgados por los países donantes por concepto de ayuda, según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). También superaron la inversión extranjera directa que alcanzó a U$S 167.000 millones. Las remesas provienen de unos 150 millones de migrantes que envían periódicamente a sus hogares entre U$S 100 y U$S 300.
Asia fue el primer destino de las remesas al recibir más de U$S 114.000 millones, seguido por América Latina y el Caribe (U$S 68.000 millones), Europa Oriental (U$S 51.000 millones), África (U$S 39.000 millones) y Medio Oriente (U$S 29.000 millones).
Si se considera cada país por separado, India recibió la mayor cantidad (U$S 24.500 millones), seguido por México (U$S 24.200 millones), Filipinas (U$S 14.600 millones) y Rusia (U$S 13.700 millones).
"Más de una tercera parte de tales remesas se envían a familias de las zonas rurales, donde la pobreza suele estar más arraigada que en las ciudades", señaló el presidente adjunto del FIDA, Kevin Cleaver.
Dijo que una de sus prioridades es "aumentar las posibilidades de la población pobre de encontrar el modo de reducir los costos de transacción y vincular las remesas a otros servicios financieros como los ahorros, las inversiones y los préstamos". (América Economía)