Un mundo equilibrado, donde regiones como Asia, Japón y Europa toman fuerza y compensan la creciente debilidad de EE.UU., marcará la tónica del 2007, aunque el pronóstico general es de una desaceleración donde se espera que el PIB global aumente entre 4,5% y 4,9%, respecto del crecimiento de 5,1% pronosticado para 2006.
De cumplirse las "cautas" previsiones del Ministerio de Economía uruguayo, el crecimiento local se alineará este año al guarismo global, luego de que la economía doméstica se expandió 6,8% en 2006. La desaceleración del crecimiento uruguayo estaría explicada por el cada vez más lejano rebote poscrisis y, en parte, por un "viento de cola" menos vigoroso que el del año pasado.
A nivel global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) asegura que hay temas que podrían complicar el panorama a futuro, como la volatilidad de los precios de la energía y la mayor restricción de la liquidez global.
Si bien las materias primas aún están a precios relativamente altos -el cobre rodea los U$S 2,59 la libra y el petróleo los U$S 55,54 el barril-, se espera que sus valores continúen la baja comenzada en 2006, como respuesta al menor crecimiento del orbe. Las economías emergentes deberían brillar en el contexto global, creciendo a un ritmo de más del doble que los países desarrollados, según el informe de Perspectivas Económicas Globales del Banco Mundial. Éste señala que en 2007 los mercados en desarrollo crecerán sobre 6%, mientras que las naciones de alto ingreso lo harán a 2,6%.
A pesar de que América Latina continuará con fuerza, la Cepal prevé que el crecimiento de la región se desacelere de 5,3% en 2006 a 4,7% en 2007, y espera que la inflación llegue a un promedio de 5%.
Estados Unidos. La desaceleración económica, el estancamiento del mercado inmobiliario, y la amenaza inflacionaria son los grandes temas que marcarán la agenda económica de EE.UU durante este año. El enfriamiento responde, en gran parte, a la debilidad del mercado inmobiliario, donde ha habido una importante caída en la inversión residencial, la cual se espera que continúe declinando el primer trimestre de este año. Tema no menor, pues la construcción residencial representa cerca de 6% del PIB del país. Pero también hay señales positivas, pues los consumidores han respondido a las mejores condiciones de compra, estabilizando las ventas.
Es así como el FMI espera que EE.UU. crezca 2,9%, bajo los 3,4 proyectado para este año.
Un tema que está entre ceja y ceja de la Reserva Federal de los Estados Unidos es la inflación, la cual aún se encuentra sobre la "zona de comodidad" que se han impuesto en 2%. Para esto la Fed deberá acudir a un alza de tasas, la cual se encuentra actualmente en un 5.25%.
Europa. Si bien la zona Euro también sufrirá un enfriamiento en 2007, en línea con el resto del mundo y vivirá un crecimiento cercano al 2% para el próximo año, los analistas proyectan un aumento de la demanda interna y un empuje en las inversiones de la región. Aunque la zona mantendrá un nivel en torno a su potencial mientras el mundo se desacelera, la actividad corre el riesgo de resentirse por la política fiscal restrictiva, sumado al efecto retrasado de las alzas de tasas en los países de la región.
Se espera que Alemania -la principal economía de Europa- crezca entre 1,5% y 2% luego de alcanzar su mayor crecimiento en 2006 con 2,5%. Entre las razones figuran el impacto que podría tener el aumento del IVA de 16% a 19% sobre el gasto de los alemanes.
En tanto, se espera que el Reino Unido crezca a un ritmo de 2,6%, según Standard & Poor`s, lo cual incluso excede el ritmo pronosticado para el 2006 de 2,3%. En aquel país existe también un robusto gasto fiscal, un aumento de la demanda interna y un ambiente propicio para las inversiones extranjeras.
Europa emergente. Rusia, Eslovaquia y Rumania serán los países fuertes de Europa Emergente, donde se espera un crecimiento de 5,5% para el próximo año en aquella zona, gracias a los fuertes flujos de inversión extranjera directa que han recibido principalmente de naciones europeas desarrolladas y de Estados Unidos.
La inversión extranjera directa en Rusia aumentó 55% entre enero y septiembre de 2006 respecto del mismo período del año pasado, aunque los analistas esperan una leve desaceleración hacia fines de año por las elecciones presidenciales de 2008.
Luego de un año enfocado en política y elecciones, Polonia, República Checa y Eslovaquia también miran con optimismo el 2007 con un crecimiento de 4,5%, 4,7% y 7% respectivamente.
Menos suerte le espera a Hungría, donde el programa de austeridad aplicado por el gobierno hace esperar una baja en el consumo y en las importaciones. Si bien el FMI mantuvo sus perspectivas para Turquía, analistas aseguran que pueden aparecer algunos problemas en el segundo trimestre debido a preocupaciones electorales y una caída de la inversión extranjera.
América Latina. Una robusta demanda externa y los precios aún altos de los recursos naturales seguirán favoreciendo a América Latina durante este año, la que tendrá un crecimiento que flucturá entre 4,2%. y 4,7%. Sin embargo, lo anterior muestra una desaceleración frente al rango entre 4,8% y 5,3% que vivió la región el año pasado.
Los analistas señalan que el ciclo electoral de 2006 no produjo muchos cambios en las orientaciones de las políticas económicas, por lo cual los balances fiscales deberían permanecer estables durante 2007.
En Latinoamérica siguen brillando Brasil y México, que pese a sus decepcionantes tasas de crecimiento, siguen instalados como las mayores economías de la región, por lo que se espera que acaparen grandes flujos de inversión extranjera. Para 2007 se estima que estos países alcancen tasas de crecimiento en torno al 3,5%.
Una de las novedades que se mencionan para este año es la posibilidad de que Brasil sobrepase a México en términos de crecimiento. Esto debido en parte a la desaceleración económica de EE.UU., y la alta dependencia que tiene México de ese país. El mayor polo de atracción debiera ser Brasil. Con una tasa de interés de 13% y una inflación en niveles de 4%, hay bastante espacio para continuar bajando su tipo de referencia, impulsando su economía y sus mercados. Para Argentina se espera otro año de crecimiento sobre las expectativas, cercano al 6,8%, mientras que para Chile se proyecta un PIB entre 5% y 6%.
Japón. Japón es otro país que no se verá tan golpeado por el contexto internacional. Tanto así que bancos de inversión como Morgan Stanley esperan un leve aumento en el crecimiento de 0,1 punto porcentual, proyectando 2,1% para este año. Es así como el país asiático se une a Europa y Asia Emergente, como otra región que sostendrá el crecimiento mundial en medio de la desaceleración de EE.UU.
Los analistas de Barclays Capital esperan que las utilidades de las empresas japonesas continúen aumentando, llevando a una mayor actividad económica. Esta mayor demanda interna hará disminuir la dependencia de Japón de su demanda externa. Tema no menor, pues el 17% del PIB del país se compone de sus envíos, de los cuales su destino principal -junto con China- es EE.UU. Se espera que este año el Banco Japonés (BJ) suba la tasa de interés, actualmente inmóvil en 0,25% desde julio de 2006.
Asia Emergente. Los 12,8% que rentó en 2006 el índice de Morgan Stanley que agrupa a las bolsas de Asia, debiera ser un buen indicador de lo que viene para aquellos mercados durante este año, donde los expertos esperan que la fuerza de la demanda interna empiece a jugar un rol fuerte en países emergentes como China y Taiwán.
Un factor a favor de los países asiáticos es la caída en los precios de las materias primas, al ser grandes importadores de estos bienes. Las cifras del FMI son bastante positivas para la región. China mantiene su crecimiento de dos dígitos, Malasia sube de 5,5% a 5,8%, Tailandia asciende de 4,5% a 5,8%, aunque India sufre una baja de un punto hasta 7,3%. (Nicole Keller, El Mercurio, GDA)