En temporada de vacaciones firmar contratos de alquiler es cosa de todos los días en el Este del país. En general, las disposiciones básicas son siempre las mismas —aunque existen variantes mínimas según el lugar y el tipo de inmueble— y en todos los casos es imprescindible que las condiciones sean claras, explícitas y que estén por escrito para prevenir malos entendidos y gastos adicionales a los previstos cuando se acordó el arrendamiento. Por eso en el papel no puede faltar el precio, el período de ocupación, la seña, la forma de pago y cómo se hará frente a los costos de agua, luz y teléfono, entre otras variables. El inventario también es imprescindible.
El contrato para este tipo de arrendamientos debe especificar que se trata de una "casa habitación" que se utiliza como "locación transitoria de temporada", lo que implica el usufructo del inmueble por un período inferior a seis meses, según explicó Ricardo Pereira, administrador de la inmobiliaria Quará de La Paloma, Rocha. Agregó que nunca pueden estar ausentes del documento "el período y el monto involucrados".
Como parte de su servicio, la inmobiliaria debe hacerse cargo del inventario, que se verifica cuando el inquilino ingresa al inmueble y se controla a su salida. Para asegurar el cumplimiento de las obligaciones que asume el arrendatario, un contrato suele contar con una cláusula que estipula que la casa debe ser devuelta tal cual se entregó.
Pero las responsabilidades no son sólo de quien alquila, el dueño muchas veces no hace las cosas bien. "Hay un llamado a los propietarios para que entreguen las propiedades en condiciones", dijo a El Empresario Nana Lavagna, propietaria de la inmobiliaria homónima que opera fuerte en Punta del Este, Maldonado.
La empresaria se quejó de que muchas veces cuando las casas son entregadas, la inmobiliaria debe hacerse cargo de "limpiar o incluso alquilar colchones" porque los que dejan los propietarios no están en condiciones. "Uno confía en que está todo bien, porque no se puede controlar todas las propiedades el día anterior (a la entrega), y hay veces que se lleva sorpresas", señaló Lavagna. Agregó que el problema se da casi siempre con las casas y no con los departamentos.
En Punta del Este esa inmobiliaria trabaja con un contrato que prevé una seña para reservar el inmueble y que obliga a complementar el 50% del costo total a los 15 días y el resto al momento de la ocupación. Además, queda un depósito en garantía que se constituye con un voucher de tarjeta de crédito para cubrir los gastos generados por la propiedad al momento de la liquidación del contrato.
En La Pedrera las cosas pueden ser más informales. Valentina Arrospide, una de las dueñas de la inmobiliaria que lleva el nombre del balneario, afirmó que se hacen "contratos básicos" y que nunca hubo problemas importantes. En el caso de este balneario que está de moda entre los jóvenes, el problema más común es que quienes alquilan exceden la capacidad de las casas. "Te dicen que son menos pero son 15 y las casas no están preparadas", afirmó Arrospide. En ese punto la inmobiliaria debe adoptar una posición activa para negociar la situación con los inquilinos.
El contrato básico incluye precio y período y cláusulas tales como que la inmobiliaria puede tomar medidas o cobrar U$S 50 por personas en el caso de que los inquilinos incumplan las condiciones pactadas. La inmobiliaria hace un inventario que en general controla a la salida, aunque "depende del tipo de casa". "Lo más conveniente es que todo quede aclarado en el contrato, aunque quedás mucho más atado", afirmó Arrospide desde el balneario más caro de Rocha desde hace tres temporadas.
Más allá del alquiler y de costos adicionales por imprevistos, la persona que elija alquilar debe tener en cuenta otros gastos. El inquilino debe pagar los consumos de electricidad, agua y teléfono correspondientes al período que ocupa el inmueble. Las casas de pequeño y mediano porte incluyen los consumos —menos ANTEL— en el precio del alquiler, pero cuando el inmueble es grande, para varias personas, estos gastos se pagan aparte y es importante saberlo desde el principio.
Ocupación y precios
En La Paloma el nivel de ocupación de inmuebles para enero alcanza el 80% y es muy difícil conseguir algo por debajo de los U$S 40 por día. Hay casas grandes y bien ubicadas por las cuales se paga U$S 120 por día, de acuerdo a los datos de inmobiliaria Quará. También en Rocha, pero en La Pedrera, no queda nada para alquilar en los primeros 15 días de 2006. Las casas mejores y más caras se alquilaron hace tiempo, en octubre, y lo más barato que se encuentra es U$S 650 la quincena, contra U$S 2.400 lo mejor del balneario, informó la inmobiliaria La Pedrera. En Punta del Este, Nana Lavagna afirmó que la ocupación está en niveles inferiores respecto a la temporada pasada y la estimó en un 60% de los inmuebles disponibles.
"Hay muchas propiedades medias sin alquilar porque no hacen caso y aumentan los precios a niveles estrafalarios que sólo se pagan en La Barra y Manantiales". Igualmente, hoy se consigue un inmueble de un dormitorio por U$S 500 la quincena, cuando hace un mes pedían U$S 1.000.