Con los conocimientos que le dejó su anterior trabajo, el chileno Exequiel Ureta formó Mexpress, una firma orientada a la logística y distribución. Fue un proyecto pionero en geomarketing, mediante el cual se pueden identificar barrios y detalles acerca de quiénes viven en ellos.
Pero la inquietud emprendedora de Ureta no paró ahí. Leyendo un artículo publicado en octubre de 2006, en The Wall Street Journal Americas, titulado "Las compañías aprenden que no todas las ventas son iguales", quiso diversificarse.
Ese año, y a raíz del artículo, tuvo la idea de emprender en la industria del rastreo satelital, enfocado principalmente al seguimiento de empleados como vendedores, cobradores y reponedores.
Debió convencer a los clientes de que no era una práctica invasiva -ya que el seguimiento se hacía para optimizar las rutas de los empleados que trabajan fuera de la oficina- y que era de fácil uso. Así fue que importó desde Taiwán los GPS "de mano".
El procedimiento, insiste, es simple: se les entrega un GPS a los empleados para hacer sus recorridos y, cuando la concluyen, el detalle de su recorrido -por qué calles anduvo y qué transporte utilizó, por ejemplo- puede verse en la página web de Geo Track. De esta manera se pueden rediseñar rutas y alternativas para optimizar el tiempo de los trabajadores y los recursos de las empresas. (EL MERCURIO, GDA)