Desde siempre, los "big 4" -Sony BMG, EMI, Universal y Warner Music- funcionaron como un oligopolio que decidía qué debíamos escuchar, controlaban el contenido en los medios y manejaban las creaciones de los artistas. Todo basado en la costosa infraestructura para crear, promover y distribuir la música, considerada hasta entonces un producto tangible.
Pero los grandes cambios nacen desde los detalles de un pequeño gran evento. Así fue como en 1999 Shawn Fanning y el desarrollo de Napster derribó el establishment de la inseparabilidad entre el "paquete" y el contenido, azotando la supremacía de los sellos. De pronto, la música ya no necesitaba de grandes esfuerzos logísticos para viajar millones de kilómetros.
La revolución digital llegó para quedarse y trajo viento fresco a la industria. Un primer paso fue la caída en los costos de grabación, gracias a las nuevas tecnologías que hacen posible que cualquiera grabe música con calidad profesional. La web permite realizar campañas virales de marketing concentradas en la audiencia joven, gran consumidora de música, y en su versión 2.0 fortalece el sistema entregando un espacio de feedback a través de forums, blogs y news-lists.
Las nuevas oportunidades para la música provienen de celulares, reproductores de MP3, internet y comunidades virtuales, como MySpace, una plataforma en la que un nuevo artista aspira a que miles de personas vean su material y opinen sobre él.
Los nuevos modelos son a gusto del consumidor con suscripciones "all you can eat", en los que por un pago fijo mensual escuchas lo que quieres, "À la carte" compra por canciones, "pay-as-you go" para descargas en móviles y "paying for access" para acceder a catálogos musicales.
Por su parte, los artistas han afrontado la caída de ingresos por derechos de venta de CDs en más de un 20%. Esto los hizo tomar su equipaje y salir al mundo de gira; lo que antes era parte de la agenda promocional hoy es su negocio principal, y varios de ellos ya se han desligado de sus sellos. Radiohead lanzó un disco a través de su website con el sistema "pay what you wish" (paga lo que desees). Trez Reznor & Nine Inch Nails crearon 6 versiones de su ultimo álbum con descarga gratis y sólo 2.500 unidades físicas del disco a US$ 300 cada uno.
Paul McCartney dejó EMI Music para unirse a Starbucks label, declarando seguir la nueva tendencia de acercarse al público. Madonna firmó un acuerdo 360º con Live Nation, que le permite obtener ganancias de la venta de discos, conciertos, merchandise y sponsorships.
Las adquisiciones de compañías disqueras sugieren que aún la industria es rentable, y ya han intentado solucionar su letargo reactivo con acuerdos para avanzar a un modelo de multirevenue, asociándose con Itunes, MySpace Music y Facebook, que con ILike llegan a más de 23 millones de usuarios. EL MERCURIO, GDA
Uruguayos en línea
Con los discos físicos convertidos sólo en el puntapié para los conciertos y otras acciones que les aportan más ganancias, la banda uruguaya Charlie Loop colgará en su web (charlieloop.com.uy) el nuevo trabajo, Hotel Loop, para que los usuarios lo descarguen gratis en principio, y desarrollará una estrategia de promoción para seguir la expansión tanto en Uruguay como en el exterior.