Mayor recurrencia, franquicias en caída y futuro incierto: el sinuoso camino de los cines en 2025

En 2025, la venta de tickets en las salas de EE.UU. subió un 2%, pero el sector aún padece la pérdida del 20% de su público en comparación al escenario previo a la pandemia

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Sala de cine.

Empecemos por lo bueno: se estima que las salas de cine en EE.UU. y Canadá vendieron US$ 8.900 millones en entradas en 2025, un aumento del 2% con respecto al año anterior, según el servicio de datos Comscore. Este logro no fue menor considerando la asombrosa cantidad de tickets que no se vendieron en meses como octubre, cuando una tras otra —La máquina: The Smashing Machine, Tron: Ares y Springsteen: Música de ninguna parte— fracasaron en su estreno masivo.

Los cines también mejoraron su atención a las personas que aún asisten. El número de cinéfilos habituales (personas que ven una película en el cine al menos seis veces al año) aumentó un 8%, según la asociación comercial Cinema United. El crecimiento de programas de membresía impulsaron el crecimiento.

Y algunas películas conectaron con el público de una forma inesperada. Los estudios lanzaron una franquicia colosal (Minecraft) y revivieron otra (Lilo & Stitch). La originalidad también dio señales de vida, con Pecadores, F1: La Película y La hora de la desaparición en la lista de las 20 películas más vendidas del año.

Para una industria que lucha por mantener su relevancia ante los cambios radicales en el comportamiento del consumidor y la tecnología, incluso pequeñas mejoras como estas importan. Hace tan solo unos años, cuando la pandemia obligó a muchos cines a cerrar durante largos períodos, era una incógnita si la asistencia al cine sobreviviría.

Ahora lo malo y lo feo: en general, los dramas y las comedias siguieron estancados. Entre los desastres figura Ella McCay, que recibió malas críticas. Su producción y comercialización costó unos US$ 60 millones y ha recaudado unos 4 millones en Norteamérica desde su estreno el 12 de diciembre. (Los estudios y los cines se reparten la venta de entradas aproximadamente al 50%).

Los estudios solían dar a las salas un plazo exclusivo de unos 90 días para proyectar nuevas películas. Esto cambió durante la pandemia, cuando las cintas empezaron a estar disponibles para alquiler o compra digital en tan solo 17 días. Esto desanimó el interés por ver películas en cines, especialmente dramas y comedias, que se ven de maravilla en los televisores de la sala.

Franquicias en declive

AVATAR: FIRE AND ASH
Avatar: Fuego y Cenizas.
20TH CENTURY STUDIOS

Para vender una cantidad sustancial de entradas, los filmes que no son franquicias parecen necesitar críticas excelentes; las puntuaciones en Rotten Tomatoes inferiores al 80% positivo ya no son suficientes, dicen los analistas.

«Ahora se necesita algo verdaderamente especial para triunfar con historias originales», dijo el consultor cinematográfico David A. Gross. «Además de calidad, los cinéfilos quieren estrellas y espectáculo».

El experto mencionó películas como Marty Supremo, un drama deportivo de época protagonizado por Timothée Chalamet, que recaudó más de US$ 37 millones desde su estreno el día de Navidad y cuenta con una puntuación positiva del 94% en Rotten Tomatoes. El filme costó US$ 65 millones y decenas de millones más para su comercialización.

Marty Supremo contribuyó a un auge de la asistencia al cine de fin de año, con la participación del público también en La empleada, un thriller basado en un libro popular (US$ 54 millones en sus primeros 12 días), y David, una aventura animada con temática religiosa (US$ 56 millones en sus primeros 12 días). La película de gran presupuesto Avatar: Fuego y Cenizas fue fácilmente la número 1 en los cines estadounidenses durante las fiestas navideñas. La secuela ha recaudado más de US$ 242,1 millones desde su estreno el 19 de diciembre.

¿El problema? En 2023, Avatar: El Camino del Agua recaudó US$ 317,4 millones durante el mismo periodo. Esto supone una caída del 24% entre ambas cintas.

Avatar no es la única franquicia en aparente declive. Otras incluyen Jurassic World y el Universo Cinematográfico de Marvel.

En parte debido a los peores resultados de las películas de franquicia, las ventas anuales totales de entradas en Norteamérica se mantienen un 22% por debajo de las de los años anteriores a la pandemia. Es probable que la afluencia de público haya disminuido aún más porque los cines han subido los precios de las entradas desde entonces.

¿Ha llegado el momento de que Hollywood reconozca que muchos cinéfilos en EE.UU. y Canadá nunca volverán? ¿Que las salas de cine han perdido definitivamente el 20% de sus clientes? Algunos analistas afirman que sí.

Y la situación podría empeorar: Warner Bros., que estrenó más éxitos en cines en 2025 que cualquier otro estudio, acordó venderse a Netflix como parte de un acuerdo de US$ 83.000 millones. Si la compra se concreta, Netflix ha indicado que experimentará con períodos más cortos de exclusividad en cines para los estrenos de Warner Bros.

Brooks Barnes
TheNew York Times

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