Mare Sustentable inició su camino internacional con su desembarco en México, un mercado que presenta grandes oportunidades de crecimiento, aseguró su fundadora, Andrea Ramagli. La uruguaya firmó un acuerdo con un empresario mexicano para abrir y operar en conjunto Mare en el país norteamericano. «Esto es un sueño hecho realidad», expresó.
Mare se dedica a confeccionar productos en base a residuos agroindustriales reutilizados, como las silobolsas, y atiende a clientes corporativos con foco puesto en regalos empresariales.
La firma, que nació hace cinco años en busca de ser un emprendimiento de triple impacto, trabaja junto a cuatro talleres de costura de diferentes puntos del país, y en México replicará esa experiencia, comentó.
Mare está incubada en el Centro de Innovación y Emprendimientos (CIE) de Universidad ORT, y previamente estuvo en el Centro Ithaka, de la Universidad Católica del Uruguay.
Posibilidad de escalar
Hacía tiempo que Ramagli buscaba llegar a un mercado en el exterior, dada la pequeña escala del mercado uruguayo y las posibilidades de continuar creciendo en él. La oportunidad apareció cuando un empresario mexicano se contactó a través de Instagram para decirle que le encantaba la propuesta de Mare y quería llevarla a su país.
Al mes, el empresario visitó Uruguay para conocer el proyecto más de cerca, y comenzaron a darse los primeros pasos de un plan de expansión fuera de fronteras. La uruguaya viajó a México para conocer el mercado, y según recordó «fue increíble ver el potencial que tenía Mare ahí».
Su actual socio en México es importador de silobolsas, y buscaba integrar una solución de economía circular para el tratamiento de los residuos de su industria. En ese detalle, Ramagli encontró una nueva oportunidad de negocio. Mientras que en Uruguay la marca trabaja con los residuos de los productores, en México, Mare puede ser parte de la cadena de valor de una empresa que la adopta en sus procesos, un modelo que podría ofrecer a otras compañías. «Con Mare le damos una segunda vida al residuo que se genera por silobolsas, y es muy positivo que haya empresas que ya al momento de crearse estén viendo cómo solucionar el residuo que generan», indicó.
Crecimiento que se ve
Si bien el negocio se enfocará en el segmento B2B, los empresarios también planean desarrollar el e-commerce para el consumidor final e ingresar en el sector turístico con la presencia de productos Mare en hoteles y boutiques.
La firma ya cuenta con costureras en México, consiguió a su primer cliente, para quien ya preparan el primer pedido, y otras empresas ya han mostrado interés, contó Ramagli.
Según la emprendedora, las potencialidades de la escala del mercado mexicano se evidenciaron en ese primer pedido, que supera en volumen al encargo más grande registrado en sus cinco años en el mercado uruguayo.
Por otro lado, la emprendedora también busca replicar la experiencia de Mare en otros países de la región pero con un modelo de franquicias, para lo que está haciendo una consultoría. El foco, en este caso, está en mercados como el argentino y el paraguayo.