La visita de las autoridades internacionales de la empresa alemana Bader disparó un llamado de atención a la dirección de la filial local. Hay una fuerte suba de los costos laborales, de los tiempos no productivos, del precio de los cueros y una competencia creciente por la disponibilidad de materia prima explicaron el Cr. Pablo Thiele Mérola y Daniel Palma, gerentes de Bader Uruguay, así como una creciente competencia internacional. Por lo tanto es imprescindible el mantenimiento de los distintos incentivos a las exportaciones, reintegros en general y moneda de intercambio para la automotriz que permitan contrarrestar en parte lo mencionado anteriormente. Como la oferta local de cuero no es suficiente la mayoría de las curtiembres importan una parte, Bader el 50 %, dando más trabajo a los uruguayos y no a los países proveedores. A efectos de ocupar más mano de obra y de que las exportaciones tengan más valor agregado, el gobierno debe por un lado incentivar la exportación del cuero terminado y troquelado y por otro desincentivar (detracciones) la de wet blue o semiterminado, indicaron los entrevistados.