Melissa Eddy / The New York Times
Birkenstock, el fabricante de zapatos alemán cuyas sandalias son conocidas desde hace mucho tiempo como la marca preferida por los hippies y cada vez más por los hipsters, ha solicitado una oferta pública inicial (OPI) en la Bolsa de Nueva York, lo que refleja el objetivo de la compañía de elevar su perfil global sin dejar de conservar sus raíces en Alemania.
Desde que Birkenstock fue adquirida hace dos años por la firma de capital privado L Catterton y la sociedad de inversión familiar de Bernard Arnault, el multimillonario francés detrás del grupo de lujo LVMH, la compañía ha establecido colaboraciones con conocidos diseñadores de calzado -como Christian Dior, Manolo Blahnik y Valentino Garavani- y ha ampliado su perfil a más de un producto de estilo de vida.
La oferta podría valorar la empresa en más de US$ 8.000 millones, informó Bloomberg News. Birkenstock planea salir a bolsa en octubre, informó una fuente al tanto de los planes de la marca.
Durante los seis meses que terminaron el 31 de marzo, Birkenstock tuvo una ganancia neta de € 40 millones (US$ 43 millones), en comparación con los € 73 millones (US$ 78 millones) que logró en igual período de 2022.
Desde sus inicios como fabricante de zapatos hasta el desarrollo de su exclusivo soporte para arco ortopédico a principios del siglo XX, la marca ha crecido hasta convertirse en un ícono de la moda, apareciendo en las pasarelas de Nueva York y Milán. Y, en la exitosa película Barbie, los Birkenstocks son la alternativa realista que Barbie se ve obligada a aceptar en lugar de sus tacones de aguja con joyas.
Durante la última década, las ventas de la compañía aumentaron a € 1.240 millones (US$ 1.330 millones) en 2022 desde € 292 millones (US$ 313 millones) en 2014, según datos de la firma.