La ciudadanía juzga al Uruguay productivo

Los uruguayos señalan al turismo como el área más pujante, añoran una industria con mayor poderío, miran de reojo a la forestación y apoyan al agro y el comercio, según encuesta de Opción Consultores

 20090716 361x362

El eterno debate sobre el papel a cumplir por el Estado en la estructura productiva del país y en la regulación de los mercados tomó nuevos bríos bajo la actual crisis económica mundial dejando en falsa escuadra a varios gobiernos "pro mercado", que se vieron obligados a inyectar dinero estatal en empresas particulares y cubrir con inversión pública los flancos desatendidos por los privados.

Si bien hay acuerdo global sobre que el liberalismo económico a ultranza pasó a ser mala palabra, los límites y áreas de intervención estatal siguen siendo centro de debate en el mundo y particularmente en Uruguay de cara a unas elecciones presidenciales con favoritos que parecen tener ideas bastante contrapuestas sobre el punto.

Amén de disquisiciones mundiales o posicionamientos políticos, lo cierto es que siete de cada 10 uruguayos consideran que el Estado debería dar fuerte apoyo a las principales actividades productivas del país. Así lo entienden para industria, comercio, turismo, ganadería y agricultura, mientras son un poco más avaros con la forestación (ver gráficas). Esta actividad es la menos aprobada en términos generales por la ciudadanía, mientras que el turismo es el sector más valorado.

Los resultados se desprenden de una exhaustiva investigación realizada por Opción Consultores, enfocada en la imagen pública de las áreas productivas más importantes, y que da cuenta de la vigencia de la matriz "estadocéntrica" de Uruguay.

Ese amplio soporte público esperado revela, además, que las personas asocian el desarrollo de los privados con el bienestar general, explicó Agustín Bonino, director de la consultora. El profesional destacó también que el reclamo es realizado tanto por quienes se definen de izquierda, de centro y de derecha, por lo que "el peso del Estado en la economía y la producción nacionales no parece ser un eje que divida aguas".

Este "monitor de impacto social" se basa en un estudio cuantitativo basado en 900 encuestas telefónicas hechas en las 19 capitales departamentales a mayores de 17 años. Según el tamaño de la muestra, el margen de error es de +/- 3,3%.

El impacto en el desarrollo económico del país, en la generación de empleo, las condiciones laborales y el apoyo estatal fueron los enfoques definidos para la investigación, que muestra cómo la opinión difiere muchas veces de los números duros de un sector.

En ese sentido, la capacidad de comunicar de las diferentes áreas, así como las organizaciones formadoras de opinión, juegan un papel fundamental en la imagen lograda, remarcó Manuel Píriz, encargado de la investigación.

El que "devasta los suelos"

La forestación es el sector que recoge las evaluaciones menos favorables y presenta el mayor grado de desconocimiento e indiferencia. Son las mujeres las que más se abstienen de opinar sobre el impacto de este rubro en el desarrollo económico y productivo, lo que determina que entre los hombres haya más evaluaciones positivas. A éstos se suman los mayores de 59 años y los de nivel socioeconómico (NSE) medio y alto.

La imagen crítica relativa al desarrollo del sector se basa en opiniones como que esta actividad conspira contra la conservación del ambiente; por ejemplo, que "devasta los suelos y el agua" o que "compromete las posibilidades futuras de desarrollo del país".

Asimismo, algunos consideran que la forestación no genera grandes beneficios económicos, brinda poco trabajo, paga sueldos bajos y los dueños de las empresas forestales son extranjeros.

Otros sostienen que el desarrollo forestal coarta el desarrollo de dos actividades rurales típicas uruguayas como la ganadería y la agricultura. Mientras, también se asegura que al sector le falta desarrollo y que habría que destinar esfuerzos a su crecimiento; no faltan quienes argumentan que no existen controles confiables hacia la actividad, además de que falta circulación de información veraz respecto a su desarrollo.

En cuanto a las condiciones de trabajo y calidad de empleo, las respuestas negativas y regulares agrupadas representan la mitad de las opiniones (50%) superando ampliamente las opiniones positivas (29%). Además, se destaca que 21% no emite opinión sobre el tema.

Si bien el apoyo estatal para el sector resulta aprobado por la mayor parte de la población, es el sector menos favorecido por la opinión pública en este ítem. Las mujeres son las más afines a esta idea, así como los mayores de 59 años, los de menor nivel educativo, los de NSE bajo y de ideología política de derecha y centro-derecha.

Industria "ya no es lo que era"

La industria es uno de los sectores de imagen menos potente en términos comparativos y son las mujeres quienes menos valoran el impacto del sector en el desarrollo del país, mientras que a menor nivel educativo, menor valoración. Además, considerando un eje izquierda-centro-derecha, al desplazarse hacia la izquierda, la aprobación crece, así como en el interior urbano frente a Montevideo.

La principal imagen que sustenta evaluaciones negativas y regulares alude a un país donde la industria no pesa ni crece. En esa línea, surgen opiniones como "ya no es lo que era" y "han cerrado muchas fábricas".

También se menciona que el sector carece de impulso por la falta de inversiones y apoyo estatal, sumado a los altos impuestos y trabas legales. Otros consideran que tiene escaso impacto en el desarrollo global del país, genera pocos empleos y paga salarios bajos; asimismo, que los dueños de las industrias suelen ser extranjeros y "todo lo que se produce se exporta".

En otro orden, el área presenta una evaluación general desgastada si de condiciones laborales se trata: si se suman las respuestas negativas y las regulares, 50% no hace una evaluación positiva. En éste ítem, los hombres y los individuos del interior urbano la evalúan más positivamente.

Pese a no gozar de una buena imagen generalizada, siete de cada 10 uruguayos considera que la industria debería recibir mucho apoyo estatal y las mujeres entienden pertinente la ayuda pública en mayor medida que los hombres. Lo mismo sucede a medida que aumenta la edad de las persona. En tanto, los individuos que se definen de derecha y centro-derecha lo creen menos adecuado.

Manejo discrecional de precios

El comercio es bien valorado en cuanto a su impacto económico y productivo. Quienes muestran las valoraciones más positivas en este primer ítem son los hombres, las personas de mayor nivel educativo alcanzado, las de NSE alto y las de izquierda y centro-izquierda.

En tanto, la carestía y el manejo discrecional de los precios en perjuicio de "el pueblo" son los principales argumentos de quienes tienen una percepción regular o negativa del sector.

En un segundo nivel de relevancia, se retrata al comercio como un sector estancado o en retracción. Asimismo, se alude al pequeño tamaño del país, que le imposibilita sustentarse en base al mercado interno y en algunos casos se señala la dependencia del extranjero y la vulnerabilidad ante el panorama internacional cambiante.

Las condiciones laborales de este sector presentan una imagen algo desgastada, ya que menos de la mitad de las respuestas son "buenas" y "muy buenas". Los que tienen una imagen positiva en este aspecto son las personas de NSE alto, las de derecha y centro-derecha y las residentes en el interior urbano del país.

Turismo, el favorito

El impacto de la actividad turística en el desarrollo económico y productivo del país goza de una alta valoración pública: casi 9 de cada 10 uruguayos muestran buenas evaluaciones. Es el rubro con posición más privilegiada con el menor porcentaje de visiones negativas y el único sin valoraciones muy negativas.

De entre quienes evalúan en forma regular o negativa el impacto del sector, 14% no especificó el motivo de su opinión, en tanto 23% apuntó deficiencias en la gestión del sector; o sea, que está poco explotado.

Otros argumentan que este rubro apunta a una clientela de alto poder adquisitivo, sobre todo extranjera, mientras que algunos señalan que no repercute en grandes beneficios más allá del sector. En menor proporción se menciona el funcionamiento estacional de la actividad.

El rubro tiene una extendida imagen positiva entre el total de la opinión pública por su capacidad generadora de empleo y también la mayoría considera que las condiciones laborales y calidad de empleo son buenas. En esa línea, 74% mostró evaluaciones positivas o muy positivas hacia las mismas, 14% muy positivas y sólo 4% las destacó como negativas. Para éste último ítem, a mayor edad, menor nivel educativo y mayor NSE, mejores evaluaciones. A estos se suman las personas de derecha y centro-derecha.

Perjudicados por la sequía

Casi 8 de cada 10 opiniones aportan juicios positivos o muy positivos hacia la ganadería y agricultura y quienes evalúan a estos sectores más favorablemente como impulsores del desarrollo económico y productivo son los hombres, las personas con acceso a educación terciaria y las de NSE medio y alto.

Los principales motivos de evaluaciones negativas y regulares en el análisis de este aspecto refieren a características extrínsecas como las sequías y el cambio climático, el crecimiento de la forestación en detrimento de estos sectores y a la falta de apoyo.

También se señala que estos rubros fijan precios altos hacia el consumo interno y que orienta sus mejores productos hacia el exterior, así como que están estancados actualmente.

Algunos arguyen que el desarrollo agrícola ganadero no repercute en beneficios que vayan más allá del rubro en virtud de que "la tierra está en pocas manos". Asimismo, mucha dependencia de los avatares internacionales, falta de apoyo estatal y de inversiones privadas, son otras opiniones.

Por otra parte, las consideraciones positivas hacia las condiciones laborales de estos sectores sólo representan un 34% de los casos. Otro 37% sostiene que éstas son regulares y 14% da cuenta de evaluaciones negativas y muy negativas. En otro orden, ocho de cada 10 uruguayos considera que debería recibir mucho apoyo del Estado. Sin embargo, no se puede obviar que la encuesta fue realizada en diciembre de 2008, momento en que la sequía perjudicaba al sector, entonces se puede suponer que esto condicionó los resultados de la encuesta.

A varias puntas

- La encuesta de imagen pública de los sectores productivos realizada por Opción Consultores propone un giro novedoso a los estudios tradicionales que suelen enfocarse en indicadores económicos de desempeño.

- En Uruguay parece existir una brecha en la cultura que concibe el desarrollo económico con cierta independencia de las condiciones laborales. Es que, según la encuesta, se valora de forma mucho más positiva la contribución de los sectores productivos al desarrollo del país que sus contribuciones a la generación de empleo y condiciones laborales.

- El lugar privilegiado que ocupa el sector turístico entre la opinión pública uruguaya quizá pueda justificarse en gran medida por las acciones de promoción y publicidad permanentes que se realizan para a ese rubro de actividad. Ello sin dejar de lado que exista una vocación social de los uruguayos por el desarrollo del sector.

- Aunque la industria no logra alcanzar el desarrollo deseado desde el punto de vista de la opinión pública, dispone del beneficio de estar tradicionalmente asociada al desarrollo de los países -"la industrialización"-, lo que determina que los encuestados reclamen un apoyo estatal para el sector que se destaca como superior a la media.

- Según los responsables de la investigación, un componente fundamental del impacto social refiere a cómo las personas perciben y evalúan el impacto desde sus propias valoraciones. En esa línea, una empresa o sector socialmente responsable debe tomar en cuenta la evaluación que la opinión pública realiza sobre ella y lograr una buena integración con la comunidad.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar