La cenicienta de los fiambres pelea su lugar

Asociar a la mortadela con Italia y utilizar cada vez mejor carne para elaborarla son algunas de las estrategias de los fabricantes para captar otro tipo de consumidor

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La mortadela, considerada popularmente como un alimento barato y no apto para paladares finos, comenzó a ganar terreno entre los consumidores más exigentes. Cattivelli fue quizás la más explícita a la hora de poner en marcha esta estrategia, vinculando el producto con su país de origen: Italia.

Sin embargo fue Doña Coca -principal productora de mortadela con unas 1.000 toneladas por año- la que encabezó el resurgimiento del producto a mediados en 2009, siendo la única marca que pautó ese año, según datos de Mindshare. En 2010 la delantera la tomó Cattivelli seguido por Frigorífico Centenario.

Doña Coca trabaja desde hace 10 años en la mejora continua del producto utilizando carnes seleccionadas en vez de materia prima de descarte. Germán Troche, director de la empresa, explicó que la relación precio-calidad hace que el producto sea muy competitivo y que año a año crezca la venta; entre 2009 y 2010 registraron un aumento de 15%.

Por su parte, Frigorífico Centenario produce unas 960 toneladas de mortadela por año que son comercializadas bajo la marca Centenario -que abarca un 30% aproximadamente de la producción y tiene una calidad "comparable a la del jamón cocido"- y Arizona -que engloba 50% de la producción y es elaborada con pulpas de menor calidad-. La diferencia de precio entre una y otra es de 80%.

Otra parte de la producción se vende a la marca Tienda Inglesa. Según el director de la empresa, Enrique Goldwasser, antes eran menos notorias las diferencias entre la mortadela de mejor y peor calidad pero a medida que el consumidor se fue volviendo más exigente, las distancias se fueron agrandando.

"En los últimos años se ha notado un aumento muy lento en el consumo a base de trabajo de degustación en supermercados. A la gente de Carrasco le decías mortadela y era mala palabra. Logramos que la prueben medio a prepo explicándoles que era un producto de calidad", indicó el empresario y agregó que ya no se asocia a la mortadela con un producto barato para los sectores de menos recursos.

Enrique Cattivelli, director de Cattivelli Hermanos, coincidió al afirmar que en su empresa este embutido no se asocia a un fiambre barato porque se "hace bien", aunque destacó que tampoco es un producto caro.

Explicó que la mortadela era un fiambre que se había dejado de utilizar en parte por la competencia de los "pseudo jamones" que se vendían a bajo costo. Eso explicó que la firma intentara, mediante su campaña publicitaria, "levantar" el producto asociándolo a la cultura italiana. Si bien el empresario no quiso dar números, aseguró que la campaña tuvo éxito y que el consumo creció sin modificar la receta que trajo su abuelo desde Italia. La mortadela es, dentro de los fiambres cocidos de la firma, la más vendida.

El gerente de Martketing de Ottonello, Fernando Huarte, afirmó que en su caso la mortadela es "el buque insignia" de la marca. Si bien la empresa comercializa tres tipos distintos -que suman unas 800 toneladas por año-la más reconocida y vendida es la Mortadela Especial Ottonello, elaborada en base a una receta artesanal de aproximadamente 100 años.

Hace tres años lanzaron la mortadela con pistachos, que forma parte de la línea premium, y comercializan también una de campaña con la que buscan "satisfacer a todos los sectores del mercado". El ejecutivo indicó que entre 2009 y 2010 crecieron 10% en la producción.

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