Entrevista

Frank Rainieri, el empresario que creó el destino turístico Punta Cana desde cero

El presidente, CEO y fundador del Grupo Puntacana será el speaker principal de la próxima Cena Gala de Endeavor, el jueves 12 de setiembre en el Centro de Eventos del LATU

Frank Rainieri, presidente y fundador del Grupo Puntacana
Frank Rainieri. El presidente, CEO y fundador del Grupo Puntacana, creó de cero el negocio del turismo en República Dominicana. (Foto: Gentileza Grupo Puntacana)

Frank Rainieri tiene 75 años de los cuales 50 los dedicó a crear desde cero el destino turístico Punta Cana. Hoy, donde en su momento era todo selva, hay una industria turística que recibe 4 millones de visitas al año. La zona factura unos US$ 5.200 millones anuales por tres hoteles (el exclusivo Tortuga Bay, diseñado por Oscar De la Renta catalogado como cinco diamantes, The Westin, Puntacana Resort & Club, y el Four Points by Sheraton Punta Cana Village), servicios y aeropuerto «pero derrama mucho más». El Grupo Puntacana, que cofundó y preside está integrado por 23 empresas e incluye hoteles, campo de golf, el aeropuerto y servicios como electricidad, seguridad, escuelas, hospitales y un barrio de 30.000 casas.

Asegura que la visión, el trabajo y la perseverancia son claves en el éxito de un negocio que no está exento de «nubarrones». Está casado, tiene tres hijos y disfruta de viajar en familia a destinos «no tradicionales».

Rainieri será el speaker central de la Cena Gala de Endeavor, que se realizará el próximo jueves 12 de setiembre en el Centro de Convenciones del LATU.

Antes de eso, conversó telefónicamente desde Punta Cana con El Empresario, y este es un extracto de la entrevista.

Punta Cana
Punta Cana. Hace 50 años, la zona era todo selva y el negocio turístico no existía en República Dominicana. (Foto: Gentileza Grupo Puntacana)

En noviembre de este año se cumplen 50 años del grupo Puntacana, pero cuando comenzó en República Dominicana ni se hablaba de turismo, ¿cómo surgió el proyecto?
Fue en 1969. Cuando lo iniciamos se tildó de locura, porque esto era una selva no habitada y no había turismo. Yo tenía 24 años y no fue a mí a quien le atrajo esto, sino a unos norteamericanos que sobrevolaban la isla que vieron estas preciosas playas y dijeron: ¿cómo es posible que no exista nada? Ellos no hablaban español, yo hablaba inglés y un familiar mío conocía a uno de ellos, entonces me llamaron para que los ayudara. Los inversores tenían más de 50 años, no sabían qué hacer y decidieron contratarme. Los propietarios de esas tierras, que eran tres familias, las vendían por nada. Eran 5.600 hectáreas y pidieron US$ 250.000, que era un sobreprecio, porque la única forma de llegar era en vehículos doble tracción desde Higüey, cuando el mar daba paso, y tomaba unas cinco horas. Después que las compraron (lo norteamericanos) no sabían qué hacer con ellas y ahí entro yo. Había leído en la Revista Life una historia sobre una villa pesquera en el Pacífico mexicano donde estaban construyendo un hotel que iban a utilizar para filmar una película (La Noche de la Iguana y el sitio Puerto Vallarta) y decían que después el lugar se convertiría en un destino turístico. Y dije: «Esto es lo que hay que hacer aquí». Ni se llamaba Punta Cana, sino Yauya, palabra de los indígenas que habitaban la isla cuando Colón llegó. El nombre lo creamos sobre fines de 1970, lo vi en un mapa. En República Dominicana no existía el turismo, era la economía del postre (azúcar, café y cacao). Había solo 972 habitaciones hoteleras en todo el país. Mis abuelos, que llegaron de Italia, fundaron un hotel que no conocí, así que tal vez la vena de la hospitalidad me viene por ahí.

¿A qué se dedicaba usted?
Yo estudiaba en la Universidad administración de empresas y junto a otros compañeros tenía una empresa de fumigación aérea y tractores para trabajar la tierra. Creíamos que el futuro de República Dominicana era la agricultura, como lo pensaba todo el mundo, pero rápidamente me di cuenta que no se podía competir con países como Brasil, Argentina, EE.UU. Había visto que el turismo creció en Puerto Rico luego de que Cuba se cerró y me decía: Si van a Puerto Rico, ¿por qué no a acá?

Cabañitas de Puntacana
Inicios. Lo primero que construyó el grupo fueron cinco cabañitas. (Foto: Gentileza Grupo Puntacana)

Tenía el lugar y las playas, ¿cómo convenció a los turistas de que eligieran el destino?
Fue muy difícil. Y cometí un gran error al inicio. Mis socios eran norteamericanos y conocían solo ese mercado, que tiene un status de confort muy exigente. La pasé muy mal, pasé siete años perdiendo y me di cuenta que tenía que buscar un «hermano mayor» para incursionar en el hotel. Fui a Francia y convencí a Club Méditerranée de venir y construir un hotel. Después que lo construimos, venía la otra pata, ¿cómo llegan? Hasta ahí habíamos logrado que el gobierno construyera una carretera y tomaba cuatro horas el trayecto desde el aeropuerto de Santo Domingo hasta acá. Me pasé siete años y tres gobiernos convenciendo de que nos permitieran hacer un aeropuerto internacional privado. Naturalmente, rompía todos los esquemas, porque en esos años los militares dominaban los aeropuertos y puertos. Creo que se cansaron y me dieron la autorización. Cuando lo anuncié, un periódico nacional publicó en una sección casi de humor llamada Cosquillitas: «Al amigo Frank Rainieri parece que el sol de Punta Cana lo está afectando». Ese era el nivel de credibilidad y confianza que nos daban. Y, en ese momento, tenían razón.

¿Cómo siguió adelante si no cobraba salario?
Para el éxito creo que hay tres claves: visión, perseverancia y trabajo. En paralelo tuve que hacer una discoteca y tres restaurantes en Santo Domingo para subsistir, porque con mi esposa teníamos tres hijos. Por ejemplo, yo manejaba el aeropuerto con tres empleados, los días de vuelo me despertaba a las 4 de la mañana para levantar al personal del gobierno y llegaba a las 10 de la mañana. Recibíamos a los avioncitos y a las 12 regresaba a Santo Domingo, llegaba a las 17. Dormía un rato, y a las 20 iba a atender mis otros negocios. Punta Cana era el día entero, y lo otro en horario extra. Tenía multiempleo y esos negocios fueron los que pagaron el proyecto Punta Cana.

THE WESTIN, PUNTACANA RESORT & CLUB
Grupo Puntacana. The Westin, Puntacana Resort & Club, es uno de los tres hoteles que posee. (Foto: Gentileza Grupo Puntacana).

¿En algún momento pensó en dejar todo?
Durante los momentos más críticos, mis padres y hermanos nos llamaron para que dejemos todo y volver a Santo Domingo para hacer otra cosa. Mi esposa me dijo: «Yo te apoyaré en lo hagas». Fue ahí que dije: «Tengo que seguir».

¿Cuánto tiempo llevó que se convirtiera en negocio?
Mis socios pasaron 22 años sin cobrar dividendos, recién en 1990 pudimos despegar. Ese año los hoteles comenzaron a ser rentables, el aeropuerto ya no dio pérdidas.

¿Qué estrategia aplicó para posicionar el destino?
Es una labor titánica de tiempo y de servicio. Cuando fracasé con el mercado norteamericano, me fui a buscar a los más aventureros: los italianos y los españoles. Después buscamos el mercado alemán, que es más ordenado y disciplinado, cuando ese creció, logramos disciplina y organización, entonces buscamos el canadiense por el fácil acceso y la cercanía (en tres horas y media estaban acá desde Montreal). Y luego a América del Sur, primero con Chile y Argentina hasta que en el 2000 fuimos por EE.UU. Hasta ese momento, solo llegaban 5.000 turistas desde ese país al año. En 2018 recibimos desde allí 1,7 millones y es el principal lugar desde donde llegan turistas.

Frank Rainieri, presidente y fundador del Grupo Puntacana
Frank Rainieri. Hoy está al frente de un grupo conformado por 23 empresas. (Foto: Gentileza Grupo Puntacana)

¿Qué los diferencia de otros destinos en el Caribe?
La amabilidad, el calor humano del dominicano y la seguridad nos han separado de otros destinos. Esto es lo que la encuesta que hacemos en el aeropuerto nos dice, porque la playa está en otras islas del Caribe. La segunda es que tenemos las mejores conexiones aéreas del Caribe insular.

¿Cuánto pesó en la popularización de Punta Cana que personalidades como Oscar de la Renta y Julio Iglesias se sumaran al negocio?
Ellos llegaron en 1997, no estaba todo, pero ya era una empresa rentable. Sin lugar a dudas ambos aportan porque son nombres muy importantes. Oscar en los EE.UU. es una figura con una relación extraordinaria y tenía un amor increíble por Punta Cana. Julio tenía una dimensión importante, por ejemplo terminaba un concierto en América del Sur y decía al final «me voy a Punta Cana». Y 20.000 personas escuchaban eso. Ellos le dieron otra dimensión a este lugar.

Aeropuerto Punta Cana
Aeropuerto. Tras siete año de insistir, logró construir el primer aeropuerto privado del país en 1983. En diciembre de ese año, Rainieri recibió el primer vuelo.

"Somos una mini ciudad dentro de República Dominicana. El Estado lo único que hizo fue la ruta de ingreso hace unos 10 años que conecta los hoteles. El resto de las carreteras, los caminos, las calles, las hizo el sector privado", aseguró Rainieri.

El grupo fue sumando negocios, ¿cómo se conforma hoy?
Somos 23 empresas. Como no había nada en la zona, tuvimos que crearlo todo. Tenemos la empresa eléctrica para producir la energía, otra de seguridad, el aeropuerto, bienes raíces, hoteles, campos de golf, una ciudad de 3.000 viviendas a la que le damos servicio como la recolección de residuos, que además procesamos. Tenemos tres colegios de tres niveles diferentes, dos centros hospitalarios, casi 90 kilómetros de acueductos. Somos una mini ciudad dentro de República Dominicana. El Estado lo único que hizo fue la ruta de ingreso hace unos 10 años que conecta los hoteles. El resto de las carreteras, los caminos, las calles, las hizo el sector privado. Es un ejemplo de cómo el sector privado puede ser el motor siguiendo los parámetros del Estado. Bajo nuestra sombrilla hoy trabajan unas 18.000 personas. Comenzamos tres.

Tortuga Bay, diseñado por Oscar De la Renta
Exclusivo. El hotel Tortuga Bay, diseñado por Oscar de la Renta, logró ser catalogado como cinco diamantes. (Foto: Gentileza Grupo Puntacana)

¿Cuánto han invertido?
Nunca me he sentado a pensarlo. Soy de los que creo que el hombre que se pone a ver cuánto tiene o cuánto ha invertido, tropieza. Yo veo cuánto nos queda por hacer. Mi meta es hacer que República Dominicana llegue a 10 millones de turistas al año, y que Punta Cana llegue a los 6 millones para 2025. El año pasado crecimos un 12%, así que todavía falta y siempre hay «nubarrones» que llegan (ver recuadro). Por ejemplo, la crisis de EE.UU., de Europa, las de Brasil y Argentina. Las cosas no son blancas y negras y uno tiene que estar preparado, por eso hay que tener ahorros para reinvertir y crecer.

¿Cuántos turistas visitan Punta Cana?
El año pasado llegaron 4 millones con estadía promedio de siete días. EE.UU. es el principal origen seguido de Canadá y hasta el año pasado el que más crecía era el norteamericano. Rusia fue un mercado muy importante, llegamos a tener 20 vuelos de aviones grandes por semana desde ahí. América Latina es importante donde el que más creció es Colombia. El principal público es la familia. También está apareciendo uno nuevo: el mayor al que le gusta viajar. Para ellos nosotros tenemos residenciales, tenemos tres hospitales muy buenos. Ese es un mercado muy interesante y considero que deberíamos contar con 10.000 residentes extranjeros en los próximos ocho a 10 años con viviendas permanentes. Ahora tenemos unos 3.000.

Puntacana Village
Puntacana Village. En la zona hay servicios como restaurantes, iglesias, instituciones financieras, áreas infantiles, entre otros. (Foto: Gentileza Grupo Puntacana)

Según un informe del BID, en 2017 el turismo en República Dominicana llegó a los US$ 7.000 millones, casi un 38% de las exportaciones de bienes y un 25% en divisas, ¿cuánto pesa Punta Cana?
En 2018, Punta Cana generó casi US$ 5.200 millones a la economía dominicana. Nosotros somos el 70% de los ingresos totales del turismo del país (15% del PIB del país). Además, aparte de las 18.000 personas que trabajan en el grupo, en la zona de influencia trabajan otras 100.000. Y todos dependen de la economía del turismo, porque por ejemplo hay centros comerciales que viven del turista. La economía acá no tiene ninguna otra base, no hay agricultura, por eso traemos los alimentos del resto del país. El ministro de agricultura dijo que el año pasado esta zona consumió US$ 700 millones en productos agrícolas y agroindustriales. Y derrama en otras ramas. Por ejemplo, recientemente pasé por una tienda del aeropuerto que ofrece Mamajuana, una bebida tradicional del país y me dijeron que venden unas 300.000 por año. También somos la puerta de entrada al país porque tenemos el aeropuerto con más conexiones, por ejemplo con Europa. En 2018 movimos 8 millones de pasajeros, estamos en octavo lugar en pasajeros internacionales del continente.

¿Punta Cana es la marca del turismo dominicano?
Yo trabajé mucho la marca. A Punta Cana muchas veces no la asocian con República Dominicana, al final soy la marca país. Hay dos presidentes de República Dominicana que han estado de viaje en dos países de América del Sur y a ambos les han preguntado si eran los presidentes de Punta Cana y uno de ellos me llamó para preguntarme si le había hecho un golpe de estado. Hice una estrategia para que los problemas no afecten el destino. Acapulco cerró cuando lo asociaban con los mariachis y también le pasó a Puerto Vallarta. En Baja California (México) no hablan de México sino le dicen Baja y sigue creciendo. En esto hay que dejar de lado ese patriotismo ridículo, porque lo que importa es el crecimiento y el desarrollo del país. Uno no hace nada teniendo una bandera muy linda si la gente muere de hambre.

Golf en Punta Cana
"El turismo fuera del hotel crece"
Se asocia a la zona con «todo incluido», ¿cómo es el consumo fuera de hoteles?
El todo incluido se hizo porque era una zona tan aislada que no había donde ir y la gente se acostumbró, pero está cambiando. Yo tengo hoteles que no son todo incluido, tengo el único en República Dominicana con 5 diamantes (Tortuga Bay), sumamente personalizado, con 400 metros de playa para 43 habitaciones. La playa sigue siendo el principal atractivo pero el golf sube mucho, en la zona hay siete campos de golf, nosotros tenemos tres, uno de ellos PGA Tour. También crecieron las excursiones a Santo Domingo, a ver las plantaciones del cacao dominicano, a las fábricas de cigarros, a la bahía de Samaná a ver ballenas en temporada.

¿Cuál es el turismo a futuro en Punta Cana?
Es como el arcoíris, hay que tener para todos los perfiles sociales y económicos, que no es solo sol y playa, sino también residencial, ambiental, ecológico, social. Y a medida que crecemos aumenta la posibilidad de ofrecer cosas diferentes. Nosotros con los extranjeros que tienen propiedades aquí y vienen a vacaciones por tres meses con su familia les estamos ofreciendo trabajar socialmente para la población menos pudiente o en el aeropuerto para aprender a hacer algo. Un trabajo que combine la mañana de trabajo con la tarde libre, y es algo que los padres nos están agradeciendo mucho. También es un turismo que podemos hacer con los adultos retirados. Tenemos que entrar más en la experiencia, porque cambió el turista con respecto a hace 20 años. Cambian los hábitos. Antes el que venía quería desconectarse por completo, ahora hay que ofrecer WiFi. Esta es una industria muy viva.

Frank Rainieri, presidente y fundador del Grupo Puntacana
"Hay una campaña difamatoria para desacreditarnos"
Este año varios casos de violencia en hoteles de Punta Cana se hicieron públicos, ¿afectó esto al destino?
Esos son los «nubarrones» que mencionaba. Hay una campaña difamatoria dirigida por medios norteamericanos. No sabemos la razón y es totalmente incierta. Hicieron acusaciones ridículas y ninguna fue comprobable. La mujer que supuestamente recibió un golpe se fue sin poner una querella, lo que pasa que hay otros trasfondos. También hubo sobredosis de drogas y excesos de pastillas estimulantes en personas que sufren del corazón. Hay una campaña para desacreditar y las redes son incontrolables.

También está el sargazo (la marea de algas que amenaza la zona, como el Caribe mexicano)...
En los 50 años que estoy aquí recién vi el sargazo hace siete años y lo vivimos todos. Igual no tenemos una crisis como la que vive México, porque somos proactivos y nunca esperamos nada del Estado. Tenemos ocho kilómetros de barrera que desarrollamos nosotros y máquinas, y con esto quitamos el 80% del sargazo que llega.
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