El Sanatorio Americano, centro de referencia del sistema FEMI, invirtió más de U$S 1.000.000 en la compra de un resonador magnético de última generación y una casa lindera, conectada directamente a su sede y con entrada sobre la calle Campbell para la atención de pacientes ambulatorios.
El Sanatorio Americano es propiedad de la Federación Médica del Interior (FEMI), que presta cobertura en salud a 500.000 socios en el interior del país.
"Era una cuenta pendiente desde hace mucho tiempo", resumió el presidente de la institución, doctor Julio Álvarez. El proyecto, "muy bien elaborado y planificado", se inició hace dos años. "Cada vez que había que hacer una resonancia magnética a un paciente politraumatizado, internado en el CTI, monitorizado y con respirador, teníamos que sacarlo en una ambulancia superespecializada, generalmente en la madrugada que es la hora que nos daban los servicios instalados en Montevideo", explicó. Álvarez definió la situación como "una odisea que ponía en riesgo la vida del paciente y era un desprestigio para el Sanatorio".
Animado tras la inauguración que contó con la presencia del presidente de la República y de la ministra de Salud Pública, Álvarez reconoció que "la responsabilidad político asistencial primó sobre los aspectos económicos y, desde un primer momento, sobre las posibilidades de rentabilidad y factibilidad del proyecto".
El nuevo equipo tiene una tecnología que permite realizar secuencias de avanzada, obteniendo estudios de calidad diagnóstica como no se pueden lograr hoy en Uruguay, con el consiguiente beneficio para los usuarios. Además de la relación con FEMI, el Sanatorio Americano mantiene vínculo estrecho con muchas instituciones capitalinas y acuerdos con el Ministerio de Salud Pública. Álvarez garantizó que no se destinará "sólo para la actividad privada sino que tendrá las puertas abiertas para todo paciente que requiera este tipo de estudios".
Entre las prestaciones del equipo, Álvarez destacó un software para estudiar la perfusión del músculo cardíaco "después de un infarto", el estudio de todas las arterias cerebra- les sin ninguna invasión al paciente -"en la medida que no necesita contraste"-, y bobinas para estudios de mama y de próstata.
También es más veloz. "Actualmente una resonancia magnética demora entre 45 minutos y una hora, y en éste unos 15 o 20 minutos". Por estos días Álvarez encabeza un plan de visitas por el interior del país presentando el nuevo equipo y explicando su funcionamiento.