Empresas que la muerte pone en marcha

Dar sepultura a cada uno de los más de 3.000 muertos al mes requiere una serie de servicios que cuestan como mínimo $ 20.000, en caso de no contar con cobertura

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Sebastián Panzl

Ángel Ieno, siguiendo la tradición iniciada por su padre hace 50 años, trabaja intensamente por estos días en la generación de stock de mercadería para su negocio debido a que la zafra del invierno se aproxima. Es que la muerte, por duro que parezca, tiene su "temporada alta" en los meses de frío intenso y los ataúdes que fabrica Ieno junto a sus hermanos son fundamentales para dar respuesta a la mayor demanda de las empresas fúnebres que se da entre mayo y agosto.

Algunos toman la precaución de prever hasta el último detalle de su funeral con varios años de anticipación mientras que otros se espantan sólo de pensarlo. El hecho es que cada vez que alguien muere hay una serie de servicios a los que echar mano y, detrás de ellos, florecen varios negocios. Con los años, varias empresas se han especializado en ofrecer toda la gama de prestaciones necesarias para dar el último adiós a alguien que fallece.

Salas velatorias, carrozas y cortejos fúnebres, nichos o parcelas en los cementerios, avisos en los diarios, servicios de florería y hasta el pago de los impuestos municipales son las principales tareas que hay que afrontar y hacia allí apuntan las empresas. En Uruguay, mueren unas 3.200 personas por mes y desde hace unos 40 años comenzó a ofrecerse el sistema previsional para que las personas financien en vida su propio funeral. Morir tiene sus costos y muchas familias reciben con sorpresa el alto precio del servicio si el fallecido no tenía un sistema previsional: lo más accesible que ofrecen las empresas ronda los $ 25.000 y el precio más alto puede superar los $120.000.

Para evitar tomar ese tipo de decisiones en momentos difíciles, la tranquilidad es el principal valor que las funerarias ofrecen a sus clientes. Previsión, Martinelli, Forestier Pose y Carlos Sicco son las principales previsoras que venden sus servicios en cuotas. La mitad de los uruguayos están cubiertos hoy en día por un sistema previsional, entre los clientes de estas empresas sumado a las mutualistas que lo ofrecen y otras instituciones que tienen sus propios planes como las Fuerzas Armadas.

La cifra es considerada baja por las empresas y ven en la otra mitad que aún no tiene previsora un espacio para hacer crecer el negocio luego que se masificó esta opción y comenzó a ser percibida como un servicio más. "Al comienzo, para los vendedores era muy difícil ofrecer el servicio porque la gente lo vinculaba con una idea poco placentera como la muerte. Ahora, lo toman con absoluta normalidad, se ha popularizado y es muy aceptado en general", dijo a El Empresario el gerente general de Previsión, Óscar Grecco.

Los uruguayos de nivel adquisitivo medio son los principales clientes de este sistema. Los de ingresos muy bajos frecuentemente optan por los servicios municipales mientras que es habitual que la clase alta pague en efectivo al momento de la muerte. "Es muy común que a las personas que pueden pagar un servicio fúnebre no les interese abonarlo por mes", informó Grecco.

Son las mujeres quienes toman la iniciativa de contratar las prestaciones por adelantado para asegurar la tranquilidad de la familia a futuro. "Este es uno de los cambios que se ha dado en los últimos años. Hoy en día, la mujer asume varios roles y entre ellos está ese", dijo María Martinelli, integrante del Directorio de esa empresa, que cuenta con previsora, salas velatorias propias y hasta un parque privado detrás del aeropuerto de Carrasco abierto al público en general.

El precio más accesible que ofrecen las previsoras es de $ 70 al mes con la garantía de tener todo el servicio sin tener que pagar un solo peso el día de la muerte del asociado. De todas formas, el monto mensual depende de la edad del afiliado así como también en las opciones que elija: en promedio, los uruguayos pagan unos $100 pesos a sus previsoras.

Menos flores que antes

Los velorios han tenido cambios en los últimos años. Se redujo su duración, muchos se cierran en las noches e incluso quienes concurren evitan las largas jornadas, en general. "Hay cambios muy notorios. La gente cada vez hace velatorios más cortos, los interrumpe en la noche y se va a su casa, cosa que antes no pasaba", dijo Mario Brandi de la empresa Forestier Pose.

Desde las florerías, consideran que esas modificaciones han tenido una repercusión directa en el negocio que llevó a que hoy en día haya menos cantidad de flores por difunto en promedio respecto al pasado. "Antes era mucho mayor", dijo la encargada de la florería Panamericana, María Eugenia Vicente, -ubicada frente a Forestier Pose- que trabaja en el rubro hace más de 30 años. Antiguamente, era muy frecuente que las empresas dispongan una carroza fúnebre sólo para las flores ya que se justificaba por la gran cantidad. Sin embargo, Vicente estimó que hoy en día eso sucede solamente en un 40% de los velatorios y son minoría las que logran llenarlas. El precio de las coronas va desde $2.350 hasta $3.700 y son usualmente compradas por los familiares directos o empresas muy vinculadas al fallecido. En un segundo plano, y para quienes tenían un relacionamiento más alejado, se estilan las palmas, cuyo precio más económico es $1.350.

Cementerios

Hasta hace 16 años, la única opción para los uruguayos eran los cementerios públicos. En América Latina, comenzaron a instalarse cementerios privados y la tendencia llegó al país a través de la inauguración de Mater Terra, ubicado en Ruta 1 a unos 20 minutos del centro de Montevideo. El parque tiene 16 hectáreas y 22.000 parcelas, de las cuales sólo 1.500 ya están ocupadas. El precio más barato que ofrece el parque por una parcela es de US$ 1.500, con capacidad para tres féretros. A su vez, la empresa ofrece su propio sistema previsional para abonar por cuotas la adquisición de un lugar. Actualmente, hay en las cercanías de Montevideo cinco cementerios privados y otros tantos, aunque de menor tamaño, en el resto del país.

"El cementerio privado lo que ofrece es el concepto de perpetuidad; es decir, lo que se entierra no se toca más", dijo a El Empresario Daniel Piven, uno de los dueños de Mater Terra. Sólo a pedido expreso de la familia se puede pedir una reducción aunque el cementerio no lo obliga, como sí sucede en los predios municipales. A pesar de la diversificación de los cementerios, cada vez son más quienes deciden ser cremados. "Hay una tendencia muy marcada al alza respecto a la cremación en lugar de darle sepultura en un nicho o en un panteón al fallecido", informó Brandi.

Oferta y demanda

vv "Ya que usted se va a ir al cielo, mande al infierno a los envidiosos. Contrate el mejor servicio fúnebre". Eso decía una publicidad de El Ocaso que fue muy polémica. El objetivo de los dueños de la empresa era venderla y lo lograron.

US$ 88:

Es la cifra estimada de ventas por seguros de vida entre todas las compañías en 2009, según la Asociación Uruguaya de Empresas Aseguradoras. Es más del triple que en 1995.

vv Desde las florerías, se quejan porque algunas funerarias ofrecen el servicio de arreglos florales. "Sería bueno que las personas se dirijan a una florería", dijo la encargada de la Panamericana. Agregó que el ingreso de las funerarias en el negocio hizo que haya menos calidad a mayor costo.

200.000

Son los afiliados con los que cuenta Previsión, que trabaja con seis funerarias afiliadas que prestan el servicio: Luis Moro, Organización Salhón, Bordino, Francisco González, Novas y Road hermanos.

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