El helicóptero gana adeptos corporativos

| El interés de los ejecutivos latinoamericanos por un transporte eficiente y seguro empuja la venta de las aeronaves

En Guatemala, los grandes empresarios gastan millones de dólares en adquirir un helicóptero. Pero esto no quiere decir que quieran ir en el asiento del pasajero. Por lo que ha observado Alexandre Ceccacci, director comercial de Eurocopter en México, el importante desembolso suele significar que muchos de los compradores quieran pilotar su nuevo transporte.

Pero si el gusto por sentarse frente al timón es un rasgo característico de los hombres de negocios guatemaltecos, en el resto de América Latina actualmente hay un factor común: el renovado interés, entre las comunidades corporativas, por comprar un helicóptero para uso personal. "No es un simple crecimiento, es un verdadero boom del mercado", asegura Ceccacci, cuya compañía fabrica helicópteros de distinto tipo (militar, servicio público y ejecutivo) y forma parte del conglomerado franco-alemán-hispano EADS.

En 2005, Eurocopter de México (que incluye también Centroamérica, el Caribe y parte de Sudamérica) registró ventas por 12 unidades de uso ejecutivo. Un año más tarde, la cifra llegó a 30 helicópteros. Y este año espera cerrar con 37 ó 38 naves. Además, 2007 se distinguirá por el notable crecimiento de algunos mercados de la región, como Panamá, donde de no vender ninguna unidad pasó a colocar entre 7 y 8 sólo en los últimos 12 meses.

En 2006, las ventas de Eurocopter en el contexto mundial registraron un incremento de 135%, en comparación con 2005, en el rubro de helicópteros comerciales de negocios. Y en general, para la industria global de helicópteros, según estudios de la consultora aeronáutica Teal Group, los próximos años traerán crecimientos significativos: en 2006, el valor de los helicópteros entregados en el mundo se estimaba en más de U$S 12.000 millones. Para 2009 el monto podría rebasar los U$S 21.000 millones.

En el caso de América Latina, la ventaja de la región es que, a pesar de los vaivenes económicos, la industria del helicóptero no ha dejado de crecer durante los últimos 20 años, "y seguirá haciéndolo durante otras dos décadas", comenta Ernesto Rois-Méndez, de la Asociación Latinoamericana de Aeronáutica. En México, según Manuel Ruiz, vocero de la Asociación Mexicana de Taxis y Aviación Ejecutiva de la República Mexicana, "la aviación ejecutiva crece entre 8 y 10% al año, debido al interés de los ejecutivos por un transporte eficiente y seguro".

El aumento en las ventas de helicópteros de uso privado en Latinoamérica tiene su primera explicación en el sólido marco económico que se percibe, en donde los altos ejecutivos, que han fortalecido su posición financiera gracias al buen entorno de negocios, ahora consideran la oportunidad de adquirir uno. Aunque el desembolso aún resulte alto: el precio de un monomotor de uso ejecutivo oscila entre los U$S 2 y 2,5 millones, mientras que el de un bimotor de nivel alto -que podría definirse como categoría VIP- se mueve entre los U$S 9 y U$S 10 millones o más, dependiendo de las necesidades o deseos del cliente. (AMÉRICA ECONOMÍA)

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