Ben Kriz, escritor especializado en moda masculina, recuerda el momento en que los championes que usaba para ir a la oficina dejaron de parecerle modernos.
«Todos los compañeros mayores empezaron a usar calzado deportivo con sus pantalones de traje y sacos sport», dijo Kriz, que por aquel entonces tenía veintitantos años. Así que optó por diferenciarse, poniéndose un par de mocasines lustrados y bien cuidados.
Kriz, por profesión, se dedica a anticiparse a las tendencias. Pero los jóvenes en los lugares de trabajo de todo el mundo lo están alcanzando.
Luego de años de vestimenta de oficina descaradamente informal que acompañó a los trabajadores de regreso a sus puestos luego de la pandemia de coronavirus, los jóvenes ahora están adoptando cada vez más la dirección opuesta: presentarse a trabajar con zapatos de vestir.
A principios de este año, la revista Esquire describió la tendencia como el «gran cambio generacional» de los mocasines y explicó cómo los consumidores más jóvenes «estaban dejando de lado el calzado deportivo en número creciente». Y en enero, The Times del Reino Unido declaró 2026 como «el año del mocasín». Los zapatos Derby y Oxford también se han puesto de moda inesperadamente.
Al mismo tiempo, usar championes para ir a trabajar, ya sean de marcas de lujo como APC, Common Projects, Zegna y Maison Margiela o de las clásicas Adidas y Nike, se ha convertido en una señal de algo completamente distinto.
«Es la clásica reacción generacional: si tu jefe llega con championes, la reacción natural es hacer algo diferente», explicó Kriz. «Es como lo que pasó con los jeans».
Aunque para algunos el calzado deportivo en la oficina todavía pueden parecer una forma moderna de romper con las normas rígidas de la vestimenta empresarial, los empleados más jóvenes han sido claros al respecto: usar championes en el trabajo ahora se considera poco atractivo.
Las grandes marcas deportivas están sufriendo las consecuencias. En un informe de enero, Bank of America concluyó que la industria de los championes estaba entrando en un período de desaceleración del crecimiento y posiblemente de declive, e incluso rebajó dos niveles la calificación de Adidas, fabricante del modelo Stan Smith, hasta situarla en «venta».
¿El fin del champión?
El creciente interés por el calzado formal ha beneficiado tanto a las tiendas de lujo de alta gama como a las marcas con una oferta de zapatos clásicos, como Allen Edmonds, una tienda con sede en Wisconsin. Nick Wooster, director creativo asesor de la marca, afirmó que la empresa observa un aumento significativo en el interés por sus mocasines y zapatos derby de cuero hechos a mano entre los clientes más jóvenes.
«Los championes dominaron durante mucho tiempo y no van a desaparecer», aseguró el experto. «Pero un buen mocasín o un derby funciona bien en una reunión, en una cena o en un avión. Los zapatos clásicos suelen ser más adecuados para eso que cualquier otro tipo de calzado».
Según Brendan Dunne, director senior de comunidad y participación de clientes de StockX, un sitio web de reventa de calzado, este auge nace de «un interés real por algo diferente, y en muchos casos más elegante», si bien algunos consumidores «todavía lo buscan a través de marcas de championes».
Puso como ejemplo el New Balance 1906L, su «mocasín deportivo»: StockX ha registrado más de 15.000 ventas de este modelo desde su lanzamiento el año pasado. Sin embargo, algunos críticos afirman que el modelo fue un fracaso.
«Lo que estamos viendo ahora es algo que ya hemos visto antes», señaló Matt Halfhill, fundador y CEO de Nice Kicks, una empresa de medios centrada en la cultura del calzado deportivo. Según explicó, desde aproximadamente 2023, en oficinas de todo Estados Unidos, «hemos tenido esta tendencia de lujo discreto y mocasines de cuero, algo que representa la madurez», pero predijo que, como en el pasado, los consumidores más jóvenes eventualmente volverán a los championes.
Yang-Yi Goh, editor sénior de estilo de la revista de moda masculina GQ, dijo que tras la pandemia «la gente simplemente quería sentirse un poco más arreglada y presentable», sobre todo en la oficina.
«En los últimos cinco años hemos visto a cada vez más jóvenes invertir en mocasines, zapatos derby y similares», apuntó Goh. Tanto es así que, en un artículo para GQ que editó recientemente, un escritor comentó que estaba pensando en dejar de usar mocasines. Había notado que todos sus amigos llevaban el mismo tipo de calzado.
Marcas se hacen eco de la moda
Frente a este cambio de tendencia, las marcas de calzado deportivo están intentando adoptar un concepto más elegante.
Dunne, el ejecutivo de la plataforma de reventa de calzado StockX, afirmó que, si bien «estamos viendo un cambio» que ha traído de regreso los estilos formales a la oficina, «es algo más complejo que simplemente que los consumidores dejen de usar championes para optar por mocasines».
De hecho, añadió que «las propias marcas de calzado deportivo están adoptando la estética formal», lanzando versiones más elegantes de sus modelos más emblemáticos.
La compañía alemana Puma presentó una variación del clásico zapato Mary Jane en 2025, mientras que Adidas y Nike lanzaron bailarinas de suela baja. Además, varias de las principales marcas deportivas han apostado fuerte por los zapatos de charol que se ubican en la frontera entre los championes y un calzado más formal.
Calum Marsh