Por Raúl Soares Netto - raul@elpais.com.uy
Cuando asumió el nuevo gobierno el 1º de marzo de 2005, el empresario recientemente desaparecido Ernesto Soler no ocultaba su orgullo con su singular idea: subió al presidente Tabaré Vázquez y al vicepresidente Rodolfo Nin Novoa al Mahindra 4x4 para enviar una fuerte señal que recorrió el mundo sobre el potencial de la industria local y la vocación emprendedora de los empresarios uruguayos.
Se sabe que los tiempos políticos rara vez coinciden con las urgencias del Uruguay productivo. Cuatro años mas tarde y ya contagiados por la crisis internacional, la política comercial de Uruguay navega en la búsqueda de algunos socios viejos y otros nuevos con inciertos resultados y varios números en rojo en las cuentas del comercio exterior.
GIRO. Antes de la recordada crisis de 2002, se cuestionó por razones de vulnerabilidad económica la extrema dependencia del Mercosur de las exportaciones uruguayas. La receta era diversificar. Cerrado el año 2008, Brasil y Argentina ocupan nuevamente los lugares más altos entre los principales socios comerciales, mientras que el Mercosur lidera por región con el 27% de los US$ 6.000 millones anuales de las exportaciones de bienes uruguayos.
La tendencia comercial consolidada el año pasado se mantiene al alza en este arranque de 2009. En el primer cuatrimestre del año, 30% de las ventas externas tuvo como destino el bloque.
En ese lapso las ventas al exterior cayeron 14% frente a igual período de 2008 golpeadas fundamentalmente por la caída de las compras argentinas (de 30%) y europeas.
En octubre de 2004, Walter Cancela, actualmente director de Asuntos Económicos, Integración y Mercosur de la Cancillería, afirmó a la publicación especializada Comercio Exterior: "En cuanto a inserción internacional es prioritario el Mercosur. Cuanto mejor estemos integrados a la región, más posibilidades tenemos de competir con éxito en otros mercados".
Sin embargo, en términos de intercambio, Uruguay exhibe hoy una balanza comercial desfavorable con sus principales socios comerciales. El déficit acumulado con Brasil y Argentina supera los US$ 1.300 millones durante el último año, según un informe técnico del Departamento de Estudios Económicos de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU).
DERRUMBE
Las relaciones comerciales con el Nafta -Estados Unidos, Canadá y México- se derrumbaron entre 2005 y 2008. Uruguay pasó de exportar US$ 992 millones en 2005 (22% del total) a poco más de US$ 420 millones en 2008 (7%). Por su parte, Estados Unidos en los últimos cuatro años de negocios bilaterales bajó del primer al séptimo lugar, por debajo de Rusia, España y Venezuela.
Golpeado por la dura crisis que comenzó en Estados Unidos y se desparramó por el globo, la demanda desde el Nafta parece alejarse de la oferta local, aunque no pocos emprendedores uruguayos tienen otra visión y destacan las ventajas comparativas de Uruguay respecto a sus socios del Mercosur, a partir del TLC firmado con México.
Mientras tanto, Irán (320%), Rusia (178%) y Venezuela (135,7%), son los destinos hacia donde más crecieron las exportaciones durante 2008, de acuerdo con el ranking elaborado por la CIU.
Con los resultados de 2008, se confirma el buen desempeño que tuvieron las exportaciones tras la crisis de la economía uruguaya en 2002. Pese a un cierre complejo, en el último año las exportaciones uruguayas crecieron 32% en dólares, aunque el incremento de las ventas externas medidas en volúmenes físicos no alcanzó el 2% respecto a 2007, afirman los industriales.
INTELIGENCIA
Ante la crisis internacional, la Cancillería se planteó como meta para 2009 instrumentar una estrategia de "inteligencia y promoción comercial" y lograr flexibilidad del Mercosur para negociar con terceros países. En la Memoria Anual del Poder Ejecutivo enviada al Parlamento se señala que se definirá una "estrategia nacional de exportación". Es propósito de la administración Vázquez buscar una "presencia más efectiva" a nivel internacional y definir "mercados prioritarios". También se anuncia la elaboración de un "listado básico de 12 productos no tradicionales y 12 subsectores de servicios" en que se focalizará la estrategia.
Desde la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, María Dolores Benavente, afirma que la política de inserción internacional "ha sido muy errática" en los últimos años.
"Se debe incorporar la palabra flexibilidad a las decisiones de política, buscando una inserción internacional que no ate al país a zonas proteccionistas, junto con un tipo de cambio que permita no perder competitividad en los distintos mercados", enfatizó Benavente.
A menos de 12 meses del nuevo gobierno, en año electoral y un escenario de profunda crisis internacional, que ya golpea las exportaciones, el sector productivo uruguayo reclama nuevos mercados y medidas para salir adelante.