Calvin Klein comprará Tommy Hilfiger en US$ 3.000 millones

Las dos marcas juntas facturan US$ 4.600 millones en el atomizado negocio de la moda

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Phillips-Van Heusen, la empresa de indumentaria estadounidense a la que pertenece la marca Calvin Klein, decidió adquirir otra marca estadounidense, Tommy Hilfiger, para formar "una de las empresas de indumentaria más grandes y poderosas del mundo", según informó esta semana Emanuel Chirico, presidente de Phillips-Van Heusen.

La adquisición de Tommy Hilfiger se cerrará por unos US$ 3.000 millones. Chirico explicó que Tommy Hilfiger representa "el diseño estadounidense cool", mientras que Calvin Klein refleja la vestimenta "moderna y actual".

Detrás de este movimiento no está sólo la necesidad de hacerse con una marca para elevar su volumen de ventas, sino que Phillips-Van Heusen también trata de hacerse con el control de una marca global para poder implantar fuera de Estados Unidos el resto de sus marcas comerciales. Por ejemplo, Arrow, Izod o Bass.

Tommy Hilfiger tiene buena llegada en Europa, mientras que Calvin Klein cuenta con la mayor parte de sus fans en los Estados Unidos. Juntas, las dos marcas facturan unos US$ 4.600 millones. En el fragmentado mundo de la moda, se trata de una suma importante.

El vendedor es el inversor financiero británico Apax Partners, que logra buenos números con este negocio. Adquirió Tommy Hilfiger hace cuatro años (en mayo de 2006) por cerca de la mitad del precio al que vendió la empresa ahora (pagó en ese momento 1.200 millones de euros).

Dijo que había invertido más de 400 millones de euros en el negocio y aumentó el número de empleados en más de 1.000 y el número de tiendas de 574 a 1.002.

En el sube y baja

A Apax le costó mucho trabajo volver a empujar hacia la delantera a la marca, según recordó el socio Christian Nahter. "En 2006 le fue mal a la empresa en los Estados Unidos y la marca Tommy Hilfiger perdió su posición unívoca", agregó el directivo.

La escena del rap volvió grande la marca en los años 90 y luego también la hizo caer. Con ese antecedente, la ropa de la casa Hilfiger no era ponible para la gran mayoría de los estadounidenses. Apax tomó por eso una medida drástica: el inversor financiero trasladó la sede de la empresa a Amsterdam y logró ubicar la marca entre la gente de alto poder adquisitivo en Europa. Hoy día, más de 1.000 tiendas venden en todo el mundo estas prendas con el logo azul-blanco-rojo. Actualmente, Tommy Hilfiger da ganancias.

Sin embargo, para Phillips-Van Heusen la adquisición tiene cierto riesgo. Con esta compra, la empresa duplica su negocio de golpe. Para afrontarla, Phillips-Van Heusen debe endeudarse y eso en medio de la crisis económica.

Phillips-Van Heusen y Apax se conocen bien: el inversor financiero posibilitó a la empresa de moda la adquisición de Calvin Klein en 2002.

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