En Lima continúan sonando fuerte los rumores sobre la batalla que se libra por la adquisición de Wong, la mayor cadena de supermercados de Perú.
Pero últimamente una pelea más agria está cobrando notoriedad. Se trata del pleito legal que enfrenta a Wong con Ormeño, otro importante grupo empresarial peruano, por uno de los locales más suculentos de la cadena, ubicado en el populoso distrito limeño de Independencia (de unos 210.000 habitantes).
Ormeño, dueño del inmueble, exige que Wong lo desocupe, pues el contrato ya venció. El problema es que quiere alquilarlo nada menos que a Supermercados Peruanos, el principal rival de la cadena. Y Wong se niega a salir, lógico. ¿Su razón? Exige que Ormeño le pague primero una deuda de U$S 1,8 millón.
El lío, sin embargo, no parece haber desmotivado los apetitos por comprar Corporación E. Wong. La chilena Falabella y el gigante de origen estadounidense Wal-Mart serían los principales interesados, además de las también chilenas Cencosud y Ripley.
Y la razón es simple: con sus 43 locales -entre hipermercados Metro, supermercados Wong y almacenes Eco-, la empresa tiene el 61% del mercado peruano, el cual domina con formatos segmentados y un nombre muy bien posicionado. A eso hay que sumar el plus de que sigue creciendo. Si el año pasado facturó U$S 750 millones, la proyección para 2007 es de U$S 1.080 millones. Y en los próximos 12 meses abrirá 15 tiendas más, tres de las cuales estarían en provincias.
A pesar de los rumores, Wong niega la venta: "El grupo no negocia con ningún operador, ya sea chileno, estadounidense o de otra nacionalidad", dice un comunicado reciente. Lo que no se puede negar es que Wong es la llave más segura para abrir las puertas de un mercado con un tremendo potencial de crecimiento. Amén de la nueva escalada que tomó el tema, los rumores ya tienen algunos meses y se dijo que el Credit Suisse estaría realizando el proceso de selección e invitación a participar de los posibles compradores. (América Economía)