Aquel descampado prometedor

A 25 años de la apertura de Montevideo Shopping la ciudad es otra: descentralizada, con varios centros comerciales y con un consumidor bastante menos racional

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POR GABRIELA ROCHA - grocha@elpais.com.uy

"¿Quién va a ir a comprar a ese descampado?", decían unos, al tiempo que otros agregaban que "en Uruguay no va a funcionar, porque los uruguayos somos diferentes".

Tras superar las lapidarias opiniones preliminares, Montevideo Shopping -el primer shopping center del Río de la Plata-, abrió sus puertas hace 25 años y, así como lo previeron sus visionarios creadores, marcó un quiebre en la modalidad de consumo de los uruguayos y en la propia concepción de la ciudad, al transformarse en ícono de la descentralización.

Esa idea tan difícil de vender a empresarios y consumidores, habituados a una oferta comercial y de entretenimiento aglutinada en el Centro, derivó un cuarto de siglo después en una capital en la que compiten cuatro shopping -y hay un quinto en construcción-, además de haber generado una movida de oficinas y viviendas en la zona del Buceo impensada, con terrenos que valen diez veces más en dólares, con la presencia del Word Trade Center y, dentro de poco, con su zona franca y hotel.

Un paisaje poco imaginable el 17 de abril de 1985, cuando abrió el establecimiento de 13.000 metros cuadrados, 77 locales y 500 estacionamientos que, tras 18 ampliaciones, cuenta hoy con 80.000 metros cuadrados, más de 250 locales y 2.015 estacionamientos para recibir 1.400.000 visitas mensuales.

¿y si hacemos un shopping?

Carlos Alberto Lecueder, hijo del "capitán" del equipo que llevó adelante el proyecto, el contador Luis Eugenio (dueño de la constructora Safema), recuerda que en ese terreno preveían hacer edificios a comienzos de la década de 1980, pero ese proyecto cayó fruto de la crisis económica por la que atravesaba el país. Se convencieron entonces de que la idea de hacer un shopping en ese predio era buena, ya que tenían un terreno grande, con buenas vías de circulación y al lado del barrio de mayor nivel de consumo de la ciudad. Entonces recurrieron al consultor estadounidense Richard Elliston, para que les explicara, para empezar, qué era un shopping center.

La venta de los locales fue compleja. "El comerciante decía: `yo creo que si lo hicieran, caminaría, pero no va a caminar porque nadie va a entrar`. `¿Yo voy a firmar un contrato de alquiler con ustedes? ¡Mirá si soy el único!`", recuerda el desarrollador, quien para conseguir el primer respaldo tuvo que recurrir a un amigo ,Buby Pelzel (dueño de Audio Color, hoy Play & Rec). Le dijo: "Te pido como amigo que firmes un contrato y lo guardamos; dentro de seis meses nos juntamos y me decís si lo rompo o no".

El segundo fue Si Si. Lecueder y el desde entonces gerente general del proyecto, Gastón Martín Valdez, recuerdan que fue el 31 de diciembre de 1983 y en el momento de firmar, el director de esa empresa, Izy Peksoy, levantó la lapicera y les dijo: "¿Y si ustedes no alquilan esto, o peor, si después lo alquilan pero más barato y termino pagando el alquiler caro?". Le pidieron que confiara y en seis meses lo visitaron para devolverle plata, porque tuvieron que bajar los precios.

Fue sin embargo con la firma de Tienda Inglesa cuando recibieron el gran espaldarazo, al punto de llegar al día de la inauguración con 75 locales abiertos, dos en obra y tres en alquiler, de 80. Un elemento no menor que jugó a su favor fue el optimismo de 1984 con la vuelta a la democracia.

Reacios al consumo

La estrategia del establecimiento para captar a los curiosos fue no tener ventanas. Como resultado, en los primeros días la gente hacía cola para entrar, se deslumbraba, pero no era un éxito comercial. "Enfrentamos una población uruguaya no predispuesta al gasto. Los 80 eran años de crisis, el poder adquisitivo era bajo", recuerda Lecueder. "La mujer de aquella época era culposa-racional", analiza, en tanto asegura que "la consumidora del 2000 es distinta, sigue teniendo ataduras parecidas pero se ha desligado bastante y hoy la búsqueda de marcas es mayor".

De a poco la gente se empezó a ver seducida por la idea del shopping, dejó atrás el mito de que los precios serían más caros, y comenzó a valerse de un lugar donde la oferta comercial está concentrada y equilibrada y que además cuenta con aire acondicionado, estacionamiento y seguridad.

"El Centro de cierta forma ayudó al éxito de Montevideo Shopping", porque la nueva propuesta podría significar su "redimensionamiento", pero eso no sucedió, dice Lecueder. "La situación económica y la gestión de los distintos gobiernos hicieron que el Centro fuera un lugar no muy seguro, ni limpio, ni lindo", graficó.

Así las cosas, hoy Montevideo Shopping rechaza a menudo la llegada de nuevas marcas, porque casi no hay rotación de locales. Por eso cada cortos períodos se somete a obras, porque el consumidor pide nuevas propuestas. En 2011 comienza una nueva ampliación comercial de 7.000 metros cuadrados.

Y la construcción del hotel cinco estrellas de una marca internacional (que comenzará el próximo verano), con 150 habitaciones y en el que se invertirán US$ 20 millones, se ideó porque "Montevideo Shopping generó esa zona y ahora se aprovecha de ella para diversificar negocios", dice el administrador. Eso es tan así que este año habrá un puente que unirá el centro comercial con las torres del Word Trade Center.

Lecueder cree que en 2020 "en Montevideo va a haber nuevas centralidades urbanas y esta (la generada por este centro comercial) va a ser la más moderna y la más completa de la ciudad". Además, que ese shopping va a seguir creciendo, llegará una tienda internacional importante, como Falabella o Walmart ("ya las he ido a buscar a todas"). Asimismo, que habrá en el barrio más edificios de altura, "con plazas intercomunicadas y con una vinculación mayor hacia el puertito del Buceo".

El cliente será cada vez más sofisticado, consumirá más y accederá a más crédito, remató el empresario que, sin duda, heredó el ímpetu de su padre. "Las ganas de hacer algo y hacerlo con fe en los resultados, prefiriendo el desafío a la inercia", decía Luis Lecueder en una entrevista publicada en una separata del diario El País el 17 de abril de 1985, por la inauguración de Montevideo Shopping.

A varias puntas

Buenos Aires tenía en la calle Florida y la Avenida Santa Fe dos centros comerciales muy fuertes y eso justifica, de alguna manera, por qué es Uruguay el primero en el Río de la Plata en contar con un shopping center.

1960 ue la década en que desaparecieron las afamadas tiendas por departamento, como London París y Angenscheidt, lo que dio lugar a la llegada de nuevas propuestas comerciales.

Pese al prestigio que tenía Safema, la empresa constructora de Luis E. Lecueder, al grupo que éste lideraba se le hizo muy difícil convencer a los comerciantes sobre la viabilidad del shopping. Su hijo Carlos asegura hoy que esto es porque "cada proyecto es un examen nuevo que hay que rendir".

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