Renault no está conforme con los resultados obtenidos en los últimos años en el Mercosur. Pero, aun así, hará su apuesta fuerte por Brasil, no por Argentina. Eso quedó claro la semana pasada en París durante los anuncios que hizo la compañía automotriz francesa para los próximos cuatro años.
Sirvió, además, para desterrar una duda que llevaba más de un año: el Logan, nuevo modelo cuya fabricación se descontaba en la planta de Córdoba, se producirá finalmente en Curitiba, en el sur brasileño.
La noticia no tuvo, como suele ocurrir cuando los conceptos parten de ejecutivos argentinos dentro del país vecino, atenuantes discursivos. Al contrario: el francés Mitchel Gornet, director general adjunto y responsable de fabricación en el mundo, fue todo lo sincero que se había propuesto cuando especificó que los cinco nuevos vehículos que fabricará Renault en América latina se harán en Brasil. Entre otros, el Megane II y el Logan, porque el resto no está definido.
"En la Argentina estamos, más bien, pensando en ampliar la producción de Kangoo", afirmó. El enviado especial del bonaerense diario La Nación le recordó que hace un año y medio el vicepresidente ejecutivo de la empresa, Pierre-Alain De Smedt, había proclamado: "Todavía no puedo adelantar cuándo comenzará la producción, pero sí puedo asegurar que una de las cuatro versiones (del Logan) se hará en Santa Isabel (Córdoba)". Pero De Smedt ya no ocupa ese cargo y hoy los planes son otros. Actualmente la planta cordobesa produce el utilitario Kangoo, el Clio y la versión I del Megane.
¿Qué fue lo que cambió desde entonces?, se le preguntó a Gornet. "Mire, las decisiones de asignaciones de los vehículos a las dos fábricas se han debatido y han generado muchas dudas. Hace dos o tres años, también se decía que el Megane II se fabricaría en Córdoba, y finalmente tampoco se hizo. Hipótesis de este tipo siempre hubo. Como, probablemente, haya otras en el futuro." Dijo, por ejemplo, que no se descartaba que la firma Nissan, con la que Renault integra una alianza desde 1997, hiciera autos en el país, pero que no había proyectos por el momento.
Tampoco desechó la posibilidad de que, también en un futuro, algunos automóviles, si tenían éxito y se adaptaban a los respectivos mercados, se fabricaran en ambos países.
El interrogante, entonces, es por qué Renault optó por Brasil. Aunque ambas plantas, la de Córdoba y la de Curitiba, trabajan hoy con menos del 40% de su capacidad instalada, aquí se piensa que algunas condiciones no están claras todavía en la Argentina. Por ejemplo, para la compra de piezas. "Entendemos que en la fábrica el futuro está un poco oscuro, incierto.
No estoy seguro de que logremos solucionar definitivamente la subactividad en Córdoba, pero sí que daremos un paso significativo con la Kangoo, porque probablemente ampliaremos mercados. Después de la crisis, todos los proveedores se fueron de la Argentina, aunque algunos han empezado a volver, gracias a Peugeot y a Toyota. Pero muchos están más en Buenos Aires que en Córdoba. Aunque, claro, sería mejor que estuvieran donde estaban antes; es preferible que estén en Buenos Aires antes que en Brasil", sostuvo el ejecutivo de la automotriz francesa.
Frustración. La mañana automotriz no había empezado bien para América latina. Carlos Ghosn, CEO y presidente de Renault en el mundo desde hace menos de un año, había mostrado pocos reparos en su nacionalidad brasileña para ser muy duro con los resultados de la firma dentro del gigante del Mercosur. "Nuestro rendimiento en Brasil fue muy frustrante. Faltó eficiencia en la gestión. No se trata allí de retirarse, sino de luchar por el Mercosur", había dicho el ejecutivo, al anunciar el Compromiso 2009, plan mediante el cual la compañía se propone fabricar 800.000 autos más en todo el mundo (hoy produce y vende 2,5 millones) y lograr un margen operativo del 6% (tiene el 3,6% en la actualidad).
Ghosn tampoco titubeó al calificar de "fracaso" los resultados en Brasil. Aun así, Renault eligió ese destino para los nuevos cinco modelos que fabricará en la región. Con la Argentina, en cambio, Ghosn había sido más indulgente en las palabras. "Necesitaremos de la planta de Córdoba en el futuro", había dicho, ante la consulta de varios periodistas argentinos, y después de aclarar que el futuro cordobés estaba inevitablemente ligado al éxito de los autos producidos en Curitiba.
Durante una conferencia para periodistas argentinos y brasileños, se le preguntó a Gornet cómo evaluaba el clima de negocios en el país. "Claramente ha mejorado, porque el mercado argentino ha repuntado, aunque no ha vuelto totalmente. Renault está relativamente bien, pero no está representado en los segmentos de alta gama", contestó. (La Nación, GDA)