UWE THOMSEN - GERENTE GENERAL DE BROMYROS

«Acá lo que falta es arriesgar»

Desde 2003 está al frente de Bromyros, empresa especializada en aislaciones térmicas y que este año celebra su 70° aniversario. El acontecimiento coronará con la inauguración de una nueva planta, con la que la compañía busca abrirse paso en el exterior.

Uwe Thomsen
Uno a Uno con el gerente general de Bromyros. VEA EL VIDEO. 

«Nuestra idea es hacer crecer la torta, salir al mercado de exportación», explicó. Para esa incursión, la empresa está invirtiendo en maquinaria de última generación. La automatización apunta a la reducción de costos (no de personal) para producir más y mejor, aclaró. Es montevideano, tiene 67 años. Está casado y sus dos hijas trabajan con él. En su tiempo libre disfruta de los asados en familia, pero también de pensar nuevos proyectos.

¿Cómo nació la empresa?, ¿a qué debe su nombre?

El nombre Bromyros está compuesto por los apellidos de sus creadores, dos alemanes —Bromberg y Rossel—, y arranca como un taller metalúrgico en 1948. Originariamente se dedicó a fabricar generadores de vapor, es decir, trabajaba con el consumo de energía. Paradójicamente, hoy estamos para el ahorro.

¿Cómo se dio ese cambio?

La empresa BASF, que siempre nos ha acompañado, descubrió en 1956 el poliestireno expandido. Nosotros lo lanzamos acá en 1958 y lo registramos con la marca Espumaplast, que hoy es sinónimo de este producto. Desde entonces trabajamos con aislaciones térmicas, empezamos de a poco con las plaquitas de Espumaplast y paulatinamente fuimos incorporando otros productos como las conservadoras. En 1978 nació el producto estrella, el Isopanel, que es marca registrada y con el que hemos construido diversas obras. Ya en 2013 lanzamos el sistema Concrespuma, un nuevo producto que ayuda a la aislación térmica en las viviendas de tipo social, patentado por nosotros. El viernes pasado recibió el Documento de Aptitud Técnica (DAT).

Modernizarse no destruye puestos, sino que abre mercados"

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Hoy compiten con varias empresas dedicadas a los isopaneles. ¿Hay mercado suficiente?

Por supuesto que cada vez que un negocio funciona hay otros que quieren verse involucrados. El tema es innovar y tratar de mantenerse al día. Hoy estamos dando un gran paso (N. de R.: la construcción de una segunda planta, en la Ruta 101), que es una inversión de US$ 13 millones, con lo que apuntamos a acercarnos a lo internacional, que es hacia donde queremos ir. Cuando un mercado se satura y la superación ya está (limitada), hay que buscar otra. En la industria se va para adelante o para atrás. Y la mejor manera de avanzar es innovar y buscar nuevos horizontes y productos. En esa etapa estamos.

Los isopaneles están asociados a nuevas técnicas de construcción. ¿Llegaron para quedarse o se trata de una moda?

No es una moda. Creo que lo que se busca es darle cada vez más confort a las viviendas y a menor costo. Eso lleva a gastar menos en ladrillos y más en aislamiento térmico, y lleva a ahorrar en infraestructura de hormigón para no hacer de la casa un búnker cuando con mucho menos logro mucho más. La tendencia internacional es hacer la vivienda más accesible, lo que no significa barata sino eficiente a menor costo. Lo que hay que lograr es un equilibrio entre los materiales tradicionales y los nuevos, sustituir materiales tradicionales con otros que brinden más confort y den a las personas más posibilidades de ahorrar energía y la opción de seguir construyendo.

En todo lo que uno trae (al mercado) el 'no' está puesto. Tiene un 50% y el 'sí' tiene otro 50%. Hay que tratar de mirar lo positivo".

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Innovar en una industria tradicional como la construcción debe ser desafiante. ¿Qué tan abierto es el mercado uruguayo a estos cambios?

En todo lo que uno trae el «no» está puesto. El «no» tiene un 50% y el «sí» otro 50%. Hay que tratar de mirar lo positivo. Esto lleva su proceso: no es viajar, ver algo nuevo y decir «lo llevo al Uruguay» sino que hay que estudiarlo, analizarlo, que lo acepten y uno se acostumbre. Uruguay en la construcción se ha ido un poco al otro extremo, pasó de estructuras de hormigón a construcciones super livianas. Creo que lentamente se está logrando el equilibrio.

El ahorro energético es un atributo del aislamiento térmico. ¿Cómo ilustraría ese rédito?

Si hago una casa aislada térmicamente con Concrespuma —que se basa en una construcción que nace de una platea de piso y paredes y techos de aislación mínima de 8 centímetros— se baja el consumo energético en un 70%. Entonces, darme el lujo de poner una losa radiante o un aire acondicionado no insume grandes costos de energía porque no hay pérdidas. Necesito gastar menos para calefaccionar.

400

son los miles de metros cuadrados de isopaneles que fabrica Bromyros al año. 

Ahora están de moda las estufas de alto rendimiento. ¿Hay algún sistema de calefacción que sea más eficiente?

Todo sistema de calefacción con una buena aislación térmica es eficiente. Lo que hay que lograr es darle respaldo a la calefacción, no sobrecargar la estufa de leña. Y esto es lo mismo, es tratar de evitar pérdidas. Una vivienda no aislada es como un balde perforado. Hay que lograr que dure lo necesario para que la gente lo pueda sustentar.

¿Cómo viene comportándose el negocio este año?

El negocio viene bien. Estamos vinculados indirectamente a la construcción, pero no solo de ella vivimos, trabajamos mucho con la industria. Y la industria está en una etapa donde tiene que invertir. El mercado está modernizándose, automatizándose... Eso influye un poco en la imagen de la desocupación, pero la modernización no significa que uno pierde fuentes de trabajo sino que abre mercados. Si me abro al mundo tengo posibilidades de invadirlo por todos lados y eso son fuentes de trabajo. A medida que invierta en modernización y no abra el mercado, pierdo fuentes de trabajo; y si no invierto y me invaden los países orientales, las fuentes se cierran también. Somos tres millones de habitantes desde que iba a la escuela, ahora somos 3,3 millones. Tenemos que crecer, no vamos a comer ni a gastar el doble. Entonces, o somos conformistas y nos hacemos trampas al solitario o de lo contrario tenemos que salir (al mundo).

Thomsen. "Me gustaría dejar un legado al Uruguay y es incorporar no solo nuevos productos sino generar una nueva fuente de trabajo", dijo sobre la nueva planta.
Thomsen. "Me gustaría dejar un legado al Uruguay y es incorporar no solo nuevos productos sino generar una nueva fuente de trabajo", dijo sobre la nueva planta.

¿Qué objetivos se trazó para la nueva planta?

Me gustaría dejar un legado al Uruguay y es incorporar no solo nuevos productos sino generar una nueva fuente de trabajo. Vamos a dedicarnos a la fabricación de paneles en poliuretano. Con eso ampliamos la gama de productos, mejoramos técnicamente y nos acercamos a los estándares internacionales en seguridad. Nos acercamos a que si mañana viene una multinacional podremos tener los productos con el aislamiento térmico que se demande para hacer una obra de esa índole. Bromyros hasta ahora se dedicó en un 95% al mercado nacional, queremos conservarlo pero buscamos abrirnos para crecer.

¿Este proyecto implicará que contraten más personal?

No hay que repartir la torta antes de tenerla, pero obviamente si crece habrá más comensales. Nuestra idea es hacer crecer la torta, salir al mercado de exportación. Así como Uruguay está importando material aislante de Asia, Europa y África, perfectamente podemos hacerlo a la inversa. Entendámonos: muchas veces el flete es más barato de aquí para allá que de allá para aquí porque vienen (los contenedores) llenos y de acá van vacíos muchas veces.

Los países limítrofes están en crsis, hay que mirar a otro lado"

Uwe Thomsen
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¿Cuánto crecerá la capacidad de producción?

Esta nueva planta va a aumentar la producción en rubros como poliuretano y poliestireno, por ende, pienso que fácilmente se cuadruplicará la capacidad. Eso trabajando siempre un turno, pero se podría trabajar 24 horas si fuera necesario. Ojalá se llegue a eso. Hay que encontrar la veta.

¿Qué plazas le atraen del exterior?

Hay que viajar y buscar hacia dónde va la tendencia. Es un poco el secreto de no ir a los países limítrofes, que es lo más común porque hablamos el mismo idioma o nos entendemos, pero somos siempre los mismos. Los países limítrofes están en crisis, entonces hay que mirar para otro lado, si no lloramos junto con ellos.

60%

es el volumen de la facturación de la firma que aportan los proyectos de construcción. En los trabajos de la empresa participa una plantilla de unas 90 personas.

¿Qué obstáculos enfrenta para desarrollar su actividad?, ¿cuánto pesa el dólar en su ecuación del negocio?

Nuestros insumos son importados en dólares y si la moneda sube, los productos suben. Pero (también) vendemos mucho en dólares. La mejor manera de afrontar esto es tratar de no crecer en costo interno, y aumentar la productividad. Hay que ver la posibilidad de aumentar la capacidad de producción, las ventas al mundo y tratar de bajar costos a raíz de una mayor productividad, no disminuyendo personal ni nada por el estilo. Hoy, la planta nueva la estamos armando con nuestro personal; es una manera de involucrarlos.

La nueva planta cuadruplicará la capacidad" de producción.

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A propósito, ¿cómo está impactando la robotización en el personal?

Toda la tecnología que traemos es para desarrollar nuevos productos y mercados, por ende, no hay una confrontación personal versus automatización. La automatización la traemos para poder bajar costos, no de personal, sino de producción, a efectos de que con el mismo personal se pueda hacer más y mejor, y abrir mercados. Los estándares internacionales son cada vez más exigentes y la tecnología manda, entonces, si yo por productividad de la maquinaria, por tecnologías nuevas del producto, no me mantengo al tanto, el mercado cae. Y si en una empresa no se reinvierte, muere. Y sin riesgo no hay inversión, o sea, toda empresa tiene capital de riesgo ¿y el riesgo qué es?, es arriesgar. Eso es un poco lo que falta acá, esperamos que nos vaya bien para arriesgar y, cuando terminamos de invertir, se nos vino abajo. Tenemos que tratar de invertir (también) en la mala.

Eficiencia energética. "Una vivienda sin aislamiento térmico es como un balde perforado".
Eficiencia energética. "Una vivienda sin aislamiento térmico es como un balde perforado", graficó Thomsen.

«Cada uno tiene una función, pintado no hay nadie»

Bromyros es una empresa familiar. ¿En qué facilita y en qué puede ser una complicación esa característica?

Todo tiene su pro y su contra. Entiendo a la empresa como mi casa y, cuando alguien viene a mi casa, convivo con esa persona. Por ende, no los miro como empleados sino como integrantes de la familia y como tales podremos tener diferencias, pero estamos bajo un mismo techo y tenemos un mismo fin, tenemos que festejar y llorar lo mismo. Se trata de buscar hacer un equipo, de que las personas se sientan lo más a gusto posible. Siempre le digo al personal que ingresa que de la cantidad de horas que tiene el día las que estamos con la familia son las menos, porque donde estamos más tiempo es en el trabajo. Entonces, nos tenemos que llevar bien. Yo creo que es lo mejor. En la empresa cada uno tiene una función, pintado no hay nadie. Y esto es una familia, no una empresa familiar donde hay empleados y patrones. Cada uno arriesga algo. Yo lo puedo llevar a él (N. de R.: señala al gerente de desarrollo de negocios) a la quiebra y él a mí. Entonces, esto es un equipo, tiene que serlo.

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