A diario damos la batalla

| Con 150 exitosos años sobre sus espaldas, el Hospital Británico festeja, anuncia inversiones para seguir a tono con el mundo y ajusta sus instalaciones a una dimensión óptima evitando la masificación

POR LAURA V. MELÉNDEZ | lmelendez@elpais.com.uy

¿Es lo mismo administrar un hospital que una empresa?

El Hospital Británico es una entidad sin fines de lucro, organizada por la comunidad británica hace 150 años. Está dirigida por un board de siete miembros totalmente honorarios. Por debajo de ese board tiene una estructura profesional que se encarga de llevar adelante la definición del plan estratégico y político-asistencial de la entidad. Uno tiene que lograr un objetivo con la mayor satisfacción de los usuarios y de la manera más eficaz y eficiente posible. En ese sentido no difiere mayormente del enfoque de una organización con fines de lucro. La ventaja en nuestro caso es que los remanentes son reinvertidos automáticamente en la actividad, que es muy demandante de capital.

Teniendo en cuenta esa demanda de capital ¿cuál es la clave para que sea sustentable?

Equilibrar las finanzas es cada vez más un desafío para las organizaciones de salud. Si bien muchas veces se habla de la dificultad en el manejo de las prácticas de la administración, de hecho, lo que ocurre es que es un sector altamente requirente de tecnología, cuyos puntos de equilibrio van creciendo en el tiempo por la necesidad de un soporte de inversiones mucho más importante. En ese sentido, lo que se busca es profesionalizar la gestión. El Hospital ha venido dando cuentas de eso en las últimas décadas con una clara definición de un plan estratégico acompañado con una profesionalización del área, formando un círculo virtuoso a los efectos de lograr satisfacción, estabilidad y viabilidad. Permanecer en ese círculo es el desafío del hospital. Hoy sentimos que estamos en ese camino y damos la batalla diariamente para conseguirlo.

¿Cómo se financia el Británico?

La institución tiene un doble rol. Por un lado es un sanatorio prestador de servicios a instituciones de medicina prepaga, desde los seguros de cobertura integral hasta parte del mutualismo y del propio Estado a través del Fondo Nacional de Recursos (FNR). A su vez tenemos nuestra propia prepaga que no busca una masificación, sino una calificación de servicios. La idea es mantener dos perfiles de negocios para tener una dimensión adecuada de socios pero también una dimensión tecnológica; por eso lo complementamos con la venta de servicios a terceros. Por la normativa vigente, instituciones de nuestro tipo no están aptas como para poder cotizar para usuarios y afiliados Disse.

¿Eso le da cierto estatus?

Más que estatus se comienza a fijar una dimensión. El hecho de tener socios Disse nos llevaría a una dimensión más voluminosa que la actual. No tenerlos nos posiciona en un tamaño medio.

¿Qué servicios venden a terceros?

Desde internación sanatorial hasta servicios de diagnóstico y ambulatorios. De hecho, hoy, más que un sanatorio, el Británico es un sistema de salud que incluye servicios ambulatorios, atención primaria y programas preventivos.

¿Cuántos afiliados tiene?

En ese esquema hoy estamos rondando los 18.000 afiliados, pero el sanatorio se mueve con una población flotante de aproximadamente 45.000 personas.

¿Los afiliados genuinos pagan una cuota única o hay distintos planes?

En los últimos tiempos hemos tratado de identificar las necesidades de nuestros usuarios. Y aprendimos que no hay módulos óptimos porque el abanico de necesidades de las familias es muy amplio. Pensando en eso creamos planes modulares que van desde un sistema completo como nuestro plan básico hasta algunos planes que incluyen cobertura en el exterior. Fuera de esos extremos hay planes de complementación a emergencia móvil, de medicamentos especiales, que nos permiten adecuarnos a los distintos menús de necesidades de las familias.

¿Además tienen convenios con otras instituciones?

Tenemos un convenio histórico con la Caja Notarial de Jubilaciones y Pensiones a quien damos la cobertura de su plan de salud. Por otra parte, hacemos venta de servicios sanatoriales y ambulatorios. Tenemos como clientes, por un lado al FNR, donde somos Instituto de Medicina Altamente Especializada en trasplantes de médula ósea, en la colocación de marcapasos y en el programa de diálisis.

¿Cómo encaja una institución como el Británico en el Sistema Nacional de Salud propuesto por el gobierno?

Es un tema que merece muchas opiniones de los actores, por la sensibilidad que el tema tiene. Es indudable que había bastante unanimidad respecto a que el sistema de salud no estaba funcionando bien. Y podría haber explicaciones diversas a ese fenómeno. Este gobierno se planteó, desde que asumió, la búsqueda de un camino hacia un Sistema Nacional Integrado de Salud y ha permitido a los actores opinar al respecto. Con la Cámara de Sistemas de Medicina Prepaga de Cobertura Integral hemos hecho aportes, a nuestro juicio interesantes, buscando mecanismos útiles para contemplar las necesidades de los usuarios.

¿Esos aportes fueron integrados al proyecto?

Durante el tiempo de implementación y durante el trabajo de los consejos consultivos, las mismas fueron recogidas en un ámbito bastante interesante. Hoy hay un proyecto de ley que está a consideración del Parlamento, sobre el que oportunamente haremos nuestros comentarios. Entendemos que recoge de base lo que era el espíritu original aunque puede haber matices.

¿Qué cosas consideran que tendrían que cambiarse?

Habría que tener precauciones sobre las dimensiones de las organizaciones, en el sentido de que una movilidad demasiado precipitada puede generar desajustes. Con respecto a esto es que estamos haciendo nuestros aportes. También sobre la posibilidad de enriquecer los planes y las canastas básicas para que el público, en función de sus necesidades y de lo que interpretan mejor para su familia, elija el menú más adecuado.

¿Cómo está Uruguay en materia de prestaciones respecto de otros países de la región?

Es indudable que la crisis de 2002 golpeó muchísimo al país y eso llevó a que en los últimos años las empresas estuvieran fuertemente preocupadas de cuidar su subsistencia más que de innovar, incorporar tecnología y sobreinvertir. Desde el punto de vista de las prestaciones obligatorias estamos muy cerca del mundo; desde el punto de vista tecnológico hay cierto rezago por los problemas de sobreendeudamiento.

¿Para el Hospital Británico la situación fue más leve?

Conscientes de que se estaba produciendo un retroceso nos preocupamos especialmente por mantener al máximo la actualización e hicimos grandes esfuerzos para poder ser viables como organización, manteniendo la sustentabilidad sin comprometer el patrimonio. Venimos trabajando sistemáticamente en los últimos años haciendo obras para mejorar el confort de nuestros usuarios, pero fundamentalmente para mejorar el nivel tecnológico.

¿Qué obras?

La más emblemática es la creación de un nuevo quirófano que va a estar pronto a fin de año y que reúne el mejor de los estándares exigidos por las normas internacionales. Estará equipado con tecnología del primer mundo y contribuirá a erradicar una de las preocupaciones de las autoridades sanitarias como es la infección nosocomial. La obra va a tener ocho salas quirúrgicas, seis de ellas con "aire de flujo laminar", una tecnología que permite el barrido de cualquier riesgo bacterial y genera condiciones prácticamente de laboratorio para una intervención quirúrgica.

¿Qué inversión requiere la obra?

La obra civil y el equipamiento rondan U$S 1,2 millones. Es una inversión muy relevante pero absolutamente imprescindible.

¿Cuánta gente trabaja en el Hospital Británico?

Tenemos un personal fijo de 650 personas más un personal médico-profesional de 150. Una de las características salientes del hospital es su equipo altamente calificado y humano. Esta organización se puso muy al día en los últimos años en los aspectos tecnológicos, pero trae desde siempre una impronta cultural que fortalece el vínculo entre el cuerpo médico y los usuarios.

¿Cómo celebrarán los 150 años?

Entendimos que lo mejor era profundizar en lo que veníamos haciendo. En el campo académico se hicieron las Jornadas Pediátricas con sumo éxito. En el correr del año habrá tres instancias más de carácter científico.

Además de la capacitación, editaremos un libro que rescatará las memorias de estos 150 años, y se consolidarán algunos logros de corte edilicio y tecnológico que serán la plataforma para los próximos años.

¿Qué tipo de logros?

Además del block quirúrgico estamos en vías de terminar un nuevo policlínico, que tiene como objetivo volver a centralizar los servicios ambulatorios pero en un marco de atención absolutamente personalizada. La otra obra es un nuevo piso de internación de alta calificación con 21 piezas de internación privada. Con esto llegamos a la dimensión que consideramos óptima para el sanatorio y procedemos a una sustitución de la hotelería en la medida que la institución comienza un proceso de renovación de habitaciones.

Perfil

Nombre: Walter Pereira

Ocupación: Director General del Hospital Británico

Edad: 47

Estado Civil: Casado, dos hijos (una niña de 10 años y un varón de 5)

Es contador público con un posgrado en Gerenciamiento en Salud cursado en la Universidad ORT. Los últimos 20 años de su vida los pasó ocupando distintos cargos en el equipo de dirección del hospital, al que llegó luego de un pasaje por la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias.

Primero en el área contable, luego como gerente de área hasta ser nombrado gerente general en 1995. Desde su creación, en 2000, ocupa el cargo de director general, que unificó las áreas administrativa y médica.

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