Un peso pesado invierte en la región

| La producción de acero de sus plantas en Brasil representa el 7% de sus ventas mundiales, pero genera el 15% del total de sus utilidades anuales

ArcelorMittal es el principal fabricante de acero en América Latina y se ha convertido en una de las empresas extranjeras que más ha invertido en Brasil durante los últimos años. Recientemente se confirmó que continuará invirtiendo en la región para promover su red de producción de bajo costo. Este grupo, que surgió en 2006 de la adquisición de Arcelor, con sede en Luxemburgo, por parte de Mittal Steel, registrada en Holanda pero con orígenes en la India, tiene intereses en Argentina, Costa Rica y Trinidad-Tobago. Sin embargo, su fortaleza se halla en Brasil, donde fabrica más de un tercio de la producción total de acero de ese país.

Lakshmi Mittal, el presidente indio y principal accionista de Mittal heredó una posición sólida en Brasil cuando adquirió a Arcelor hace un año y medio. La empresa fusionada está trabajando intensamente para integrar su poderío regional dentro de una estrategia de expansión global. Como está enfocando sus esfuerzos hacia los mercados emergentes, el grupo, que también tiene fábricas en Ucrania, acaba de comenzar a operar en India y China.

OPERACIONES. Antes de fusionarse con Mittal, Arcelor había agrupado a la mayoría de sus plantas de chapas y barras de acero bajo un holding, Arcelor Brasil, que comenzó a cotizar en la Bolsa de San Pablo (Bovespa) a fines de 2005. Pero el Sr. Mittal, rápidamente decidió retirarlo de la lista de empresas cuyas acciones cotizan en esa Bolsa. Fue una movida costosa ya que tuvo que pagar más de US$ 5.000 millones a los accionistas minoritarios, quienes estaban protegidos por nuevas cláusulas de gobernabilidad corporativa introducidas por Bovespa. Ahora una operación similar se está llevando a cabo con Acindar, su fabricante de barras de acero en Argentina. Arcelor también presentó una oferta de US$ 1.750 millones el 4 de diciembre pasado para la compra del 43% del paquete accionario que aún no posee de la empresa brasileña Acesita, productora de acero inoxidable, que no había sido incluida en la venta original de Arcelor Brasil.

CONTROL. Como resultado de esos movimientos, Lakshmi Mittal, que visitó Brasil dos veces durante el último trimestre de 2007, ha logrado tener un fuerte control de la industria siderúrgica en la región. Y no oculta los proyectos expansivos de su compañía. Recientemente, un tercer alto horno en su complejo siderúrgico de Tubarao, en Vitória al este de Brasil, fue llevado a su capacidad máxima de producción en un tiempo récord: cuatro meses en vez de los seis que se habían previsto inicialmente. De ese modo, la planta ha aumentado su producción en un 50%, alcanzando los 7.500 millones de toneladas de láminas de acero, que se traducirán en ingresos adicionales de unos US$ 1.200 millones este año. En 2007, la producción adicional alcanzó un millón de toneladas. La instalación de una nueva unidad de coke y una fábrica laminadora ha sido el resultado de una inversión de US$ 1.800 millones en la planta de Tubarao.

INVERSIONES EN MARCHA. Además, el Sr. Mittal proyecta gastar otros US$ 5.000 millones en Brasil en el próximo quinquenio para incrementar su capacidad en cinco millones de toneladas anuales, partiendo de su actual capacidad de doce millones de toneladas. Los detalles de esta inversión son todavía fragmentarios, aunque algunos movimientos ya han sido divulgados, como la adquisición de Acesita. Este es el único fabricante de productos de acero al silicio en Latinoamérica, con un market share superior a 90% en Brasil.

El directorio de ArcelorMittal ya ha aprobado un plan de largo plazo para duplicar la capacidad de la planta de barras de acero en Monlevada (Minas Gerais), llevándola a 2.400 millones de toneladas por año. Una fábrica de acero galvanizado en Vega do Sul, en el estado de Santa Catarina, también será ampliada. Las obras habían empezado en 2003, pero ArcelorMittal ahora va a invertir US$ 120 millones en una segunda línea de producción de acero para aparatos electrodomésticos y para la industria de la construcción. La línea actual se destinará exclusivamente al abastecimiento de la industria automotriz que vive un gran auge.

Las operaciones entre los complejos siderúrgicos de Tubarao y Vega do Sul están estrechamente integradas. Las láminas de acero que se producen en Vitória se transportan en barcazas desde el muelle de ArcelorMittal en Praia do Mole al puerto sureño de Sao Francisco do Sul, que está próximo a la fábrica de Vega do Sul. Se prevé que la producción en esa unidad aumente un 45%, alcanzando los trece millones de toneladas anuales en el mediano plazo.

La industria siderúrgica se ha beneficiado indudablemente de la fuerte demanda interna en Brasil y Argentina. Las operaciones de bajo costo también han permitido que ArcelorMittal proyecte desarrollar su capacidad exportadora desde Brasil. La gran disponibilidad de mineral de hierro cerca de sus acerías brasileñas es una de las razones claves detrás del entusiasmo del Sr. Mittal por las inversiones de su compañía. Últimamente ArcelorMittal ha estado tratando de adquirir yacimientos de hierro en la región para reducir su dependencia de la Companhia Vale de Rio Doce (CRVD), que es su principal proveedor.

Fuente: Traducido de Business Latin America (Economist Intelligence Unit)

Irresistible atracción del mercado brasileño

Las operaciones son altamente redituables en el mercado brasileño. Mientras que la producción de ArcelorMittal en Brasil representa el 7% de sus ventas mundiales, genera el 15% del total de sus utilidades, informa Rony Stefano, un gerente financiero de esa firma.

Los recursos naturales excepcionales de Brasil también han atraído el interés de otras siderúrgicas. Thyssen Krupp (Alemania), Baosteel (China) y Dongkuk (Corea del Sur) se han asociado, cada una por separado, con CVRD para desarrollar diferentes proyectos. Algunos grupos brasileños como Usiminas, Gerdau y Companhia Siderúrgica Nacional (CND) están también aumentando su capacidad productiva. Como resultado, es factible que la producción brasileña de acero, que se había estancado en alrededor de 30 millones de toneladas en los últimos años, llegue a cerca de los 34 millones de toneladas y, posiblemente, a 50 millones de toneladas en el mediano plazo.

Luego de una reciente reunión con el empresario Lakshmi Mittal, el presidente Lula expresó que el desafío para la industria siderúrgica brasileña sería producir 100 millones de toneladas de acero anualmente. Si bien esa meta es todavía un posibilidad distante, es indicativa del nuevo dinamismo existente en el sector.

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