"La compañía sigue robusta, fuerte, y con un futuro y proyección muy interesante. El futuro de LAN es muy promisorio", dice Ignacio Cueto, gerente general y miembro de la familia controladora de la compañía aérea, tras acordar este grupo la compra de un 8,56% de acciones de Sebastián Piñera y totalizar así un 34,06% del paquete accionario de la firma.
La frase bien resume la mirada estratégica del grupo controlador: es que más allá de los cambios en el conjunto de accionistas -que implicó también el ingreso a fines de febrero de nuevos socios minoritarios que se quedaron con otro paquete vendido por Piñera-, el plan de negocios de la compañía aérea sigue su curso y ya contempla inversiones por aproximadamente US$ 5.500 millones en esta década (período 2010-2019).
"Estamos iniciando operaciones nuevas de Lima a San Francisco; estamos aumentando el número de frecuencias a Europa, fortaleciendo los vuelos en la región. Y estamos preparándonos para el ingreso de la nueva flota. Hemos tomado las medidas en el último tiempo de compras de aviones, que van bastante alineadas a cómo se están comportando las economías. Nos toca en un muy buen momento, en que podemos incorporar flota nueva y más moderna del mundo", resume Cueto sobre el futuro inmediato.
Entre este año y 2013, el plan de flota considera la llegada sucesiva de nuevas aeronaves -nueve este año, dieciocho en 2011, seis en 2012 y cinco en 2013-, entre carga y pasajeros. Y están trabajando en adelantar la incorporación del nuevo Boeing 787 Dreamliner, un avión de última generación y de bajo consumo, conocido en la industria como un avión ecológico por sus bajas emisiones. Con ello, LAN se convertiría en la primera compañía en Occidente en recibirlo, dice el gerente general.
En lo inmediato, las proyecciones de la compañía apuntan a un crecimiento del 20% en pasajeros y 25% en carga el primer trimestre de este año. "La familia decide invertir, por un compromiso con una empresa sumamente sólida y fecunda. Vemos que el futuro de LAN es una tremenda inversión", plantea.
NUEVOS DESTINOS. Las fichas siguen puestas en aterrizar en algún otro mercado. "En nuestro desarrollo estratégico siempre hemos mirado la parte internacional, abrir mercados internacionales (...). Es sabido que estamos constantemente evaluando cómo poder seguir avanzando en Colombia, Brasil, y países que tengan más tráfico. Y en eso igual la compañía está trabajando", reafirma Cueto.
Otra iniciativa de la empresa es, en algún momento, inscribir a LAN en la Bolsa de Valores de Perú y que sus acciones se transen en el mercado bursátil de ese país. "Obedece a siempre estar haciendo una compañía lo más internacionalizada posible", concluye el ejecutivo. EL MERCURIO
LAN y la familia Cueto: 16 años juntos
t De la mano de la familia Cueto, la firma creció por diez. Entre fines de 1993 y 1994, cuando el patriarca de origen asturiano Juan Cueto Sierra, quien poseía en esa época una aerolínea de carga llamada Fast Air, se embarca en el ingreso a la propiedad de la entonces LanChile, el grupo empresarial se hacía dueño de una compañía que tenía sólo trece aviones, 2.227 empleados, transportaba alrededor de un millón de pasajeros y facturaba unos US$ 318 millones anuales.
El grupo gestor del proyecto también lo integraba Boris Hirmas Rubio y, luego, se incorporaron Sebastián Piñera y Ramón Eblen, socio histórico y amigo de los Cueto.
Dieciséis años después, la historia es otra: en 2009 su flota se empinó a 96 aviones, 16.884 empleados, unos quince millones de pasajeros transportados, ventas por US$ 3.656 millones y presencia en Chile, Perú, Argentina y Ecuador, entre otros hitos.
Aporte de Sebastián Piñera
t "Para nosotros ha sido una tremenda experiencia haber compartido y ser socios de él", asegura Ignacio Cueto, recordando los años en los que el ahora presidente Sebastián Piñera, participaba activamente en LAN. Y destaca su aporte en lo estratégico y en momentos clave para la compañía, como fue la integración de Ladeco. O en 1997, cuando LAN se inscribió en la Bolsa de Nueva York con ADR (*), decisión que coincidió con una crisis en los mercados mundiales, aunque de todos modos se continuó con el proceso.
(*) Nota: American Depositary Receipt es un título que representa la propiedad de una acción de una sociedad extranjera.